El envejecimiento activo y saludable es un proceso en el que las personas mantienen o mejoran su bienestar físico, mental y social a medida que van cumpliendo años.

Pero ¿qué dice la Organización mundial de la salud a este respecto? La OMS lo define como: «El envejecimiento saludable es un proceso continuo de optimización de oportunidades para mantener y mejorar la salud física y mental, la independencia y la calidad de vida a lo largo de la vida».

Es decir, es una forma de mantenerse involucrado en la vida a medida que se envejece. Se trata de hacer elecciones saludables, tanto físicas como mentales, para que la persona pueda seguir disfrutando de sus derechos, de sus deberes, de su ocio y tiempo libre, siendo autónoma e independiente.

Sin lugar a dudas hay diversas formas de envejecer, así como también muchos factores que contribuyen a un envejecimiento activo y saludable.

Envejecer y mantener la capacidad funcional en óptimas condiciones requiere que, tanto la sociedad como la persona, incorpore en su vida diaria hábitos tales como hacer ejercicio regularmente, llevar una dieta equilibrada, mantenerse mentalmente activo y socialmente conectado, tomar todas las precauciones posibles para reducir el riesgo de caer o eliminar el consumo de tabaco y alcohol, entre otras.

 

Objetivos del envejecimiento activo y saludable en las personas mayores

Algunos de los objetivos del envejecimiento activo sobre las personas mayores son:

  • Aumentar la esperanza de vida.
  • Mejorar su bienestar.
  • Prevenir y retrasar el deterioro físico, mental y cognitivo asociado al envejecimiento.
  • Fomentar la participación activa en la sociedad.
  • Promover una mayor autonomía personal e independencia.
  • Mejorar la calidad de vida.

Tener un propósito en la vida da a las personas un sentido y las ayuda a mantenerse motivadas para seguir activas.

 

¿Cómo envejecer de forma saludable?

Cuando hablamos de tener un envejecimiento saludable hacemos referencia a prevenir enfermedades en lugar de esperar a que éstas aparezcan.

Para ello, tenemos en cuenta tres pilares básicos y por tanto fundamentales:

  • Salud. El objetivo es prevenir y reducir la aparición de una enfermedad o discapacidad. Además, en la etapa final de la vida se debe incentivar y facilitar los cuidados con las máximas garantías posibles para que mantengan su dignidad y el respeto de sus derechos.
  • Participación. Fomentar un papel activo dentro de la sociedad donde la persona vive, reduciendo así el máximo posible su aislamiento social. En este caso hay que tener en cuenta sus intereses así como capacidades y necesidades.
  • Seguridad. Es de gran importancia poder garantizar un entorno seguro que le proteja, una asistencia de calidad y mantener siempre su dignidad.

 

6 claves para favorecer un envejecimiento activo y saludable

Como he comentado antes, para mantener el máximo tiempo posible un estado de buena salud, así como bienestar social o relaciones sociales y familiares, es necesario empezar o mantener una serie de hábitos que promuevan, mejoren y ayuden a favorecer o facilitar el bienestar en la vejez.

Algunas de las recomendaciones clave en esta etapa de la vida son:

1. Realizar ejercicio físico

Realiza actividad física con regularidad.
Es importante que las personas a medida que van envejeciendo sigan activas. Esto las ayuda a mantener la fuerza muscular, la flexibilidad y el equilibrio y, aún más importante, la actividad regular también puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades crónicas como las cardíacas, los accidentes cerebrovasculares y la diabetes.

 

2. Llevar una alimentación saludable

Es indudable que una buena alimentación supone una mejor calidad de vida.

Se recomienda comer frutas, verduras, cereales integrales, proteínas y productos lácteos bajos en grasa a medida que se envejece. Al igual que el ejercicio físico, una dieta sana puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes, entre otras.

Cada persona presenta unas condiciones y necesidades particulares, por ello siempre es importante consultar con un especialista acerca de cuál es la dieta óptima.

 

Platos de comida saludable

 

 

3. Buenos hábitos de sueño

Dormir lo suficiente y tener un sueño reparador es vital.

Dentro de algunos de los beneficios que aporta un sueño de calidad en las personas mayores están:

  • Reducir el riesgo de sufrir enfermedades neurodegenerativas.
  • Reducir los niveles de estrés y ansiedad, fatiga, somnolencia diurna e incluso irritabilidad.

 

4. Eliminar o reducir el consumo de tabaco y alcohol. 

El tabaquismo es una de las principales causas de muerte evitable en Estados Unidos. Si fuma, dejar de hacerlo es lo mejor que puede hacer por su salud a cualquier edad.

El exceso de alcohol puede aumentar el riesgo de padecer enfermedades como las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares y el cáncer. Limite su consumo a no más de 2 bebidas al día a medida que envejece.

 

5. Mantener la mente activa

Una de las funciones que van disminuyendo durante el proceso de envejecimiento es la cognitiva. Por ello, una de las claves para envejecer de forma saludable y retrasar una posible aparición de deterioro cognitivo es mantener una mente activa. Se puede conseguir de muchas maneras:

En los últimos años, tras diferentes estudios experimentales, se ha concluido que la estimulación cognitiva es una terapia no farmacológica que ayuda a mantener las funciones cognitivas conservadas por más tiempo, lo que garantiza mejores oportunidades de salud. Empezando desde edades tempranas, la aparición de una posible demencia como el Alzheimer se reduce.

 

Ejercicio de lenguaje

 

6. Mantener las relaciones sociales. 

Participar en actividades dentro de su entorno social y familiar.

Existen actividades dirigidas a las personas mayores y también actividades donde participa toda la población sin distinción de edad. Involucrarse en ellas ayuda a fomentar y mantener la capacidad de mejorar las relaciones interpersonales, a la vez que reduce el aislamiento social en el que se ven inmersas muchas personas mayores.

 

 

Conclusión 

 

Envejecimiento no es sinónimo de enfermedad.

Con el aumento de la esperanza de vida se ha de seguir trabajando para mejorar y garantizar un envejecer con dignidad donde se respeten los derechos de las personas mayores. De ahí la necesidad de implementar procesos que ayuden a promover el envejecimiento activo, una vida saludable así como una calidad asistencial que permitan su participación y seguridad en óptimas condiciones.

El envejecimiento activo y saludable es un concepto que consiste en mantener la mejor calidad de vida posible a medida que envejecemos.

Hay muchas cosas que los adultos mayores pueden hacer para promover estilos de vida que incluyen hábitos para cumplir años de manera saludable: incorporar productos alimentarios beneficiosos, ejercicio físico regular, no fumar, controlar el peso, reducir el consumo de alcohol, someterse a revisiones médicas periódicas, participar en la sociedad y mantenerse activo mentalmente.

A pesar de todo lo dicho, no existe una respuesta única, ni exacta a la pregunta de ¿Cómo envejecer de forma activa y saludable?