Hidratarse correctamente es crucial para mantener una buena salud. Nuestro cuerpo está compuesto en gran medida por agua, y necesitamos mantener un equilibrio adecuado de líquidos para asegurar el funcionamiento óptimo de nuestras funciones corporales.
Cuando estamos debidamente hidratados, permite que nuestros órganos funcionen de manera adecuada, incluido nuestro sistema cardiovascular, digestivo y renal. Además, también ayuda a regular nuestra temperatura corporal, ya que el sudor durante la actividad física nos ayuda a mantenernos frescos.
Algunos consejos para mantener una hidratación adecuada son:
Beber suficiente agua: El agua es esencial para mantenernos hidratados. Lacantidad de agua que cada persona necesita varía según su edad, nivel de actividad física, clima y condiciones de salud particulares, pero, en general, se recomienda beber al menos 8 vasos (2 litros) de agua al día. Si estás realizando actividad física o hace mucho calor, aumenta la cantidad de agua que consumes.
Consumir alimentos ricos en agua: Además de beber agua, también puedes obtener líquidos a través de los alimentos. Frutas y verduras como la sandía, la piña, el pepino o la lechuga, tienen un alto contenido de agua y te ayudarán a mantenerte hidratado o hidratada.
Evitar el consumo excesivo de alcohol y cafeína: El alcohol y la cafeína tienen un efecto diurético, lo que significa que pueden hacer que orines más y, por lo tanto, te deshidrates más rápido. Intenta moderar el consumo de estas bebidas y compensarlos con agua adicional.
Beber antes de sentir sed: La sed es una señal de que tu cuerpo ya está deshidratado. Para evitar llegar a este punto, es mejor beber agua regularmente a lo largo del día, incluso si no sientes sed.
Llevar agua siempre contigo: Ten a mano una botella de agua para poder beber en cualquier momento. Esto te servirá como recordatorio para hidratarte regularmente.
No salir de casa en las horas más calurosas. Es importante, si no es necesario, evitar salir a la calle en los períodos en los que las temperaturas son más altas, y mucho menos hacer ejercicio físico. Sudar provoca que perdamos parte del agua que tenemos en el cuerpo y, por tanto, deshidratación.
Recuerda que cada persona tienediferentes necesidades de hidratación, por lo que es importante escuchar a tu propio cuerpo y ajustar tu ingesta de líquidos según tus necesidades y circunstancias individuales.
En resumen, beber suficiente líquido y mantenerse bien hidratado puede ayudar a prevenir problemas de salud, mejorar el funcionamiento de nuestros órganos y mantener un aspecto físico saludable.
La lectura es un hábito y habilidad fundamental en la vida cotidiana. Nos permite adquirir nuevos conocimientos, mejorar nuestra comprensión del mundo que nos rodea y desarrollar nuestra creatividad y pensamiento crítico.
El poder de la lectura es extremadamente enriquecedor ya que puede tener muchos efectos positivos en las personas que la practican con regularidad, promoviendo un gran impacto en la forma en que alguien se siente, piensa y actúa.
¿Por qué es importante la lectura en la vida cotidiana?
Leer nos proporciona una gran cantidad de beneficios que incluyen mejoras en nuestro día a día, por eso, es importante fomentar este hábito desde la infancia y seguir cultivándolo a lo largo de toda la vida.
Ventajas de la lectura
Sobre la lectura, mejora nuestra capacidad cognitiva. Al leer, estamos constantemente procesando información y desarrollando nuestro razonamiento y comprensión lógica.
Amplía nuestro vocabulario: nos expone a nuevas palabras y expresiones que pueden enriquecer nuestro lenguaje y comunicación.
Mejora nuestra capacidad de comprensión: la lectura nos obliga a concentrarnos y procesar la información de manera eficiente, lo que mejora nuestras habilidades de comprensión.
Fomenta la creatividad: nos brinda la oportunidad de escuchar nuevas historias y puntos de vista, lo que puede inspirarnos a ser más creativos y desarrollar nuestra imaginación.
Fortalece nuestra memoria: la lectura es un proceso mental que involucra la memoria a corto y largo plazo, lo que puede mejorar nuestra capacidad de recordar información y retenerla por más tiempo.
Ayuda en el aprendizaje: es fundamental para adquirir nuevos conocimientos, aprendizajes y habilidades, ya que nos permite acceder a una gran cantidad de contenido en libros, revistas, páginas web, entre otros. Nos permite enriquecer nuestra cultura general y ampliar nuestra visión del mundo.
Contribuye al desarrollo de la empatía, ya que nos permite conocer y entender las emociones y experiencias de otros personajes.
Puede ser una herramienta para el alivio del estrés y la ansiedad, facilitándonos desconectar y sumergirnos en otras realidades.
Como puedes ver, la importancia de la lectura en la vida cotidiana aporta una variedad de beneficios. Saber leer es una habilidad útil para nuestra vida cotidiana, por ello hay que realizar una buena promoción de la lectura en nosotros mismos y en nuestro entorno.
Se pueden adquirir nuevas habilidades, conocimientos e información, lo que puede ayudar a mejorar la comprensión del mundo y la capacidad de enfrentarnos a los desafíos cotidianos.
Es esencial que las personas dediquemos tiempo a leer regularmente y disfrutemos de los beneficios que ofrece la actividad para el crecimiento personal y la mejora de nuestras habilidades mentales.
Libros que recomiendo
El espejo de la eternidad.
Lucy Vicent nos ofrece una historia envolvente donde el amor, el destino y fuerzas ocultas se entremezclan en un relato fascinante. Con una prosa envolvente y una trama llena de giros, este libro es perfecto para quienes disfrutan de las historias románticas con un toque de misterio y misticismo.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el porcentaje de personas mayores de 60 años pasará del 12% al 22% entre 2015 y 2050, suponiendo esto un gran reto para los sistemas de salud de todos los países.
El envejecimiento de la población es el desarrollo de deterioro progresivo físico, mental y psicosocial que ocurre, normalmente, a partir de los 65 años. A partir de estos momentos, se produce una disminución gradual del funcionamiento físico y cognitivo, así como cambios en el aspecto, el comportamiento y la personalidad.
Algunos factores que influyen en el proceso de envejecimiento incluye la genética, el estilo de vida y el ambiente. Los cambios relacionados con el envejecimiento varía entre personas y también se ven afectados por factores como la salud general y los recursos disponibles para manejar las condiciones relacionadas con la edad.
El concepto de "Síndromes geriátricos" hace referencia a un conjunto de patologías originado por una serie de problemas de salud crónicos que afectan a las personas mayores de 65 años y se incrementan en los mayores de 80 años.
Estas dificultades a menudo incluyen cambios físicos, psicológicos y sociales, teniendo mayor probabilidad de sufrir enfermedades crónicas como demencia, depresión, artritis o un aumento de riesgo de caídas, entre otras.
Lo que está claro es que estos síndromes suponen un empeoramiento de la calidad de vida de las personas que los padecen, provocando un aumento de su dependencia tanto por parte del Sistema de Salud y como de su entorno.
La inmovilidad, la inestabilidad o caídas, la incontinencia urinaria, el deterioro cognitivo y la fragilidad son cinco grandes síndromes geriátricos que originan una frecuente situación de limitación o incapacidad funcional o social.
El diagnóstico temprano y el tratamiento de éstos pueden ayudar a prevenir o disminuir las complicaciones y mejorar la calidad de vida.
¿Cuáles son los síndromes geriátricos?
Los principales síndromes geriátricos son:
Inmovilidad
El síndrome de inmovilidad es la imposibilidad de moverse originada por problemas funcionales, psicosociales o físicos que afectan directamente a la marcha y el equilibrio.
Esta situación puede presentarse por una pérdida involuntaria de movimiento produciendo una serie de consecuencias muy graves a todos los niveles para las personas que lo sufren. En esta situación, la realización de actividades de la vida diaria, así como las relaciones sociales, entre otras, quedan muy limitadas e incluso se vuelven inexistentes provocando mayor dependencia.
Algunas causas que provocan la inmovilidad y afecta a la calidad de vida del paciente son:
Problemas físicos propios de fracturas, cirugías u otros problemas osteoarticulares como la osteoporosis.
Depresión o ansiedad.
Enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Parkinson.
Alteraciones cardiovasculares como ictus o cardiopatías.
Algunos tratamientos para la depresión o demencias
La prevención es la mejor opción para no llegar a una situación de dependencia, por lo que si la persona afectada es diagnosticada con algún problema cardiovascular o articular, lo mejor es acudir al especialista adecuado para que pueda indicarle ejercicios y maniobras que debe hacer para evitar quedar inmovilizado.
Si ya se ha producido esa inmovilización, algunos de los tratamientos a seguir serían:
Conocimiento de la medicación que se está tomando y si ésta, de alguna forma, impide el movimiento.
Recibir educación para la salud de, por ejemplo, buenas posturas.
Inestabilidad o caídas
Las caídas y la inestabilidad son un importante problema de salud para las personas mayores, ya que una de cada tres sufre caídas al menos una vez al año.
Pueden tener graves consecuencias, como fracturas, traumatismos craneoencefálicos e incluso la muerte. Además de las lesiones físicas, las personas mayores que sufren caídas también pueden experimentar una disminución de su capacidad para desplazarse de forma independiente, lo que conlleva un mayor riesgo de aislamiento social.
Hay varios factores de riesgo que aumentan la probabilidad de caídas. Una mala visión, la polifarmacia (tomar varios medicamentos), la debilidad muscular, los mareos o los problemas de equilibrio, los problemas en los pies, como juanetes o arcos caídos, y las enfermedades crónicas, como la diabetes, pueden contribuir a aumentar el riesgo de caídas o inestabilidad. Además, los cambios en el entorno, como los espacios desordenados o los suelos resbaladizos, también pueden ser factores contribuyentes, aunque estos últimos son modificables si se hace una correcta organización de los espacios.
Muchos proveedores de atención sanitaria ofrecen ahora intervenciones que abordan estos problemas y ayudan a reducir la probabilidad de caídas en el adulto mayor. Entre ellas se incluyen ejercicios de fisioterapia para mejorar el equilibrio y la fuerza; asesoramiento sobre prácticas de seguridad en el hogar; revisiones periódicas de la vista; evaluación de la medicación para detectar efectos secundarios que puedan contribuir a las caídas; derivación a podólogos para evaluaciones del cuidado de los pies; y detección de pérdida de audición o enfermedades crónicas que puedan causar mareos o desequilibrios.
Al reconocer los riesgos potenciales de caídas, los profesionales sanitarios, como los terapeutas ocupacionales, pueden ayudar a prevenirlas mediante intervenciones adecuadas y adaptadas a las necesidades individuales. Al reducir la probabilidad de caídas podemos ayudar a la población de edad avanzada a mantenerse sana durante más tiempo.
Incontinencia urinaria
La incontinencia urinaria en las personas mayores es una afección frecuente que supone la pérdida involuntaria de orina, ocasionando un problema social e higiénico para las mismas.
Esta afección puede tener muchas causas diferentes, como la debilidad de los músculos del suelo pélvico, problemas de movilidad y consumo de determinados fármacos. También puede deberse a infecciones del tracto urinario, problemas de vejiga activa o estreñimiento. El tipo más común es la incontinencia de esfuerzo, que se produce cuando la actividad física provoca fugas de la vejiga. Puede verse agravada por el aumento de peso, el tabaquismo y la diabetes.
Por suerte, es una afección tratable con cambios en el estilo de vida y terapias físicas. Otros tratamientos incluyen medicamentos para reducir el tenesmo vesical (deseo de orinar) y controlar los músculos hiperactivos de la vejiga. Si estos métodos conservadores no funcionan, puede ser necesaria la cirugía para fortalecer los músculos del suelo pélvico y reducir las pérdidas. La incontinencia también puede deberse a trastornos cognitivos como la demencia y la enfermedad de Alzheimer. Cualquier cambio en el comportamiento debe ponerse en conocimiento de un médico lo antes posible para recibir el tratamiento adecuado.
En general, la incontinencia urinaria es un problema muy común entre la población de edad avanzada que requiere atención profesional para su correcto tratamiento.
Deterioro cognitivo
El síndrome de deterioro cognitivo es una afección que se suele dar en la población mayor de 65 años.
Consiste en el deterioro de las funciones cognitivas, lo que se traduce en una disminución de la capacidad de atención, de pensar, razonar y cambios en la memoria, entre otros. Puede afectar significativamente la calidad de vida de las personas mayores, tanto social como emocionalmente.
El deterioro cognitivo puede deberse a muchas causas como lesiones y enfermedades, así como a la edad avanzada. Otras causas de deterioro cognitivo son el abuso de sustancias, la mala alimentación, el estrés y la fatiga, la falta de sueño, ciertos medicamentos, los tumores cerebrales y los accidentes cerebrovasculares. Además, algunas enfermedades crónicas como la enfermedad de Alzheimer, o un accidente cerebro vascular pueden provocar deterioro cognitivo. Por último, los trastornos del neurodesarrollo, como los trastornos del espectro autista y las dificultades de aprendizaje, también pueden causar alteraciones cognitivas.
El tratamiento dependerá de la causa subyacente del trastorno, pero puede incluir medicamentos e intervenciones psicosociales como la terapia cognitivo-conductual o trabajos de estimulación cognitiva con terapeutas ocupacionales. En algunos casos, los cambios en el estilo de vida, como el ejercicio regular y una nutrición adecuada, pueden ayudar a reducir los síntomas y ralentizar la progresión del trastorno.
Fragilidad
La fragilidad en las personas de mayores de 65 años, hace referencia a una mayor vulnerabilidad a los problemas de salud y al deterioro funcional asociados a la edad.
Se caracteriza por una combinación de limitaciones físicas, psicológicas y sociales. Entre los signos más comunes de fragilidad, se incluyen la debilidad de la fuerza y la resistencia muscular, la disminución de los niveles de actividad física, la mala nutrición, el deterioro de la movilidad y la disminución del funcionamiento cognitivo y del compromiso social. La fragilidad puede conducir a una disminución de la independencia y autonomía personal, así como a un mayor riesgo de caídas, hospitalizaciones, discapacidad y muerte.
Por lo tanto, es importante que los cuidadores y la asistencia sanitaria reconozcan los signos de fragilidad para poder llevar a cabo intervenciones que ayuden a prevenir o ralentizar su progresión. Esto puede incluir modificaciones personalizadas del estilo de vida, como programas de actividad física regular y control de la dieta; tratamientos médicos; estrategias de promoción de la salud; y servicios de cuidados a largo plazo.
Conclusión
El síndrome geriátrico hace referencia a las afecciones crónicas comunes que suelen padecer las personas mayores. Estas afecciones pueden afectar a la salud física, mental y emocional.
Hay diferentes síndromes como hemos expuesto en el artículo. Aunque algunas de estas afecciones médicas son exclusivas de los adultos mayores, muchos de estos síndromes son el resultado de una combinación de factores como los cambios fisiológicos relacionados con la edad y las elecciones de estilo de vida.
El tratamiento de los síndromes geriátricos se debe aplicar a partir de una valoración geriátrica integral. Suele implicar la colaboración de equipos multidisciplinares para tratar los síntomas y promover el bienestar general, además de un apoyo social por parte del entorno.
La salud de las personas en edad avanzada es uno de los mayores retos que tenemos como sociedad.
Referencia bibliográfica
Gómez Ayala, Adela-Emilia: "Grandes Síndromes Geriátricos" Revista Farmacia Profresional Vol. 19, Núm. 6, Junio 2005.
"Síndromes geriátricos: cuáles son, causas, prevención y tratamiento" Escuela de Posgrado "Medicina y Sanidad".
"Envejecimiento y salud" Organización Mundial de la Salud (OMS).
"Envjecimiento" Naciones Unidas.
"Justificación, concepto e importancia de los síndromes geriátricos". Sociedad Española de Geriatría y Gerontología.
La psicomotricidad para las personas con Alzheimer es un tratamiento no farmacológico con beneficios a nivel cognitivo, físico y emocional.
El movimiento y el ejercitar el cuerpo y las capacidades cognitivas nos ofrecen una mayor garantía de poder alcanzar durante más tiempo mejor calidad de vida.
La psicomotricidad es un conjunto de actividades necesarias para mejorar la calidad de vida de las personas, siendo necesaria en personas con Alzheimer.
La enfermedad del Alzheimer tiene diversos tratamientos que podemos dividir en: tratamientos farmacológicos y los no farmacológicos.
Tratamientos farmacológicos del Alzheimer
Lostratamientos farmacológicos, como todos sabéis, son aquellos que están basados en fármacos recetados por especialistas, especialmente por el neurólogo.
En la Fundación Alzheimer España indican lo siguiente sobre ello:
“El tratamiento farmacológico de la enfermedad de Alzheimer incluye a 3 inhibidores de la colinesterasa de segunda generación (donezepilo, rivastigmina y galantamina) y un antagonista de los receptores NMDA (memantina).
Todos son medicamentos sintomáticos, es decir que actúan sobre los síntomas pero no modifican el curso evolutivo de las lesiones cerebrales”.
Tratamientos no farmacológicos del Alzheimer
Los tratamientos no farmacológicos son técnicas de mantenimiento de la funcionalidad que utilizan actividad física, emocional y cognitiva.
En este tipo de tratamiento se encuentra la psicomotricidad.
“Tal y como señala la Organización Mundial de la salud (OMS), la práctica de ejercicio físico en las personas con la enfermedad del Alzheimer conlleva beneficios que repercuten positivamente en prácticamente todas las áreas de su vida, poniendo especial énfasis en los procesos relacionados con la función ejecutiva, como la planificación, la realización de tareas, la memoria de trabajo, los procesos de inhibición y la realización de tareas múltiples”.Blog del CRE de Alzheimer.
La actividad física es fundamental para todas las personas, teniendo beneficios a nivel cognitivo y emocional.
Desde terapia ocupacional realizamos actividades dentro del proceso de intervención, siempre estudiando cada caso de forma integral e individual.
Algunas actividades psicomotrices son:
Técnica de Orientación a la Realidad (Tor)
El objetivo de esta técnica consiste en trabajar la capacidad de orientación personal, temporal y espacial del paciente.
Técnica de Estimulación Sensorial
El objetivo de esta técnica consiste en potenciar y mantener las funciones de los 5 sentidos mediante actividades de atención, concentración, fijación, coordinación, motricidad y reconocimiento de estímulos.
Actividad Física Adaptada.
Se trata de una técnica global donde el paciente trabaja mente, cuerpo, afectividad y roles sociales.
La psicomotricidad es una disciplina que engloba a la persona en su totalidad.
Integra sus interacciones afectivas, sociales, cognitivas, físicas y sensoriales que se expresan a través del cuerpo y del movimiento.
Como indico en el artículo que tenéis en el blog sobre la psicomotricidad, la capacidad de escucha y observación que debe tener el especialista es fundamental para comprender a la persona de forma integral.
Éste detecta los trastornos emocionales y psicomotrices que tiene la persona y por tanto intenta prevenirlos a través de esta disciplina.
Diseñar y aplicar un programa de intervención por parte del psicomotricista requiere conocimientos teóricos y prácticos. De esta forma, conseguiremos que sea positiva la intervención y mejore así la autonomía del individuo o paciente.
Conclusiones
La participación de las personas con Alzheimer en las actividades diarias o de ocio, contribuye a que mantengan el máximo tiempo posible su autonomía.
Retrasar las consecuencias que la dependencia conlleva con el tiempo para la propia persona y para la que le cuida es el objetivo primordial de los tratamientos.
Hay que mantener rutinas y ser comprensivo con las personas que tienen Alzheimer. Es fundamental tratarlas con paciencia, respeto y cariño para que ellas se sientan acompañadas y comprendidas.
El cuidar no es fácil, por eso las personas que cuidan también deben ser cuidadas y entendidas.
¡Pon a prueba tu mente y mantén en forma tus habilidades y funciones cognitivas!
Aquí vas a encontrar una fantástica selección de fichas con ejercicios de estimulación cognitiva para imprimir en pdf.
Se trata de una serie de actividades cognitivas para adultos mayores o personas mayores que ayudarán a entrenar y mejorar tu memoria, atención, razonamiento y otras habilidades mentales fundamentales para mantener tu cerebro en óptimas condiciones.
Estas fichas cognitivas, como he comentado antes, están en formato pdf listas para descargar e imprimir de forma gratuita.
Prepárate para disfrutar de una experiencia desafiante, divertida y sumamente gratificante, mientras fortaleces tus capacidades cognitivas y le sacas el máximo provecho a tu potencial.
¡Nunca es tarde para ejercitar la mente y revitalizar tu energía cerebral!
8 técnicas de intervención, donde encontrarás actividades para personas con Alzheimer, que podemos utilizar desde terapia ocupacional son:
Técnica de orientación a la realidad
Técnica de reminiscencia
Técnica de estimulación sensorial
Técnica de terapia psicomotriz
Técnica de rehabilitación espefica funcional
Técnica de mantenimiento de las actividades de la vida diaria
Técnica de reeducación y reestructuración medioambiental
Técnica de asesoramiento a familiares o cuidadores.
Técnica de orientación a la realidad (Tor)
El objetivo de esta técnica consiste en trabajar la capacidad de orientación personal, temporal y espacial de la persona.
Es importante que la persona con Alzheimer sepa dónde, con quién y en qué momento está, mientras esto no le genere un estado de ansiedad, claro.
Hay que recordar que a medida que va avanzando la enfermedad su capacidad de orientación irá degenerando, por tanto esta técnica se irá adaptando a cada persona teniendo en cuenta la etapa de la enfermedad en la que se encuentre.
Dicho lo anterior, uno de los objetivos que se pretende conseguir al utilizar esta técnica es que la persona se mantenga en contacto con la realidad presente y pasada.
La utilización de esta técnica puede disminuir su grado de desorientación y mejorar su comunicación.
Como terapeutas ocupacionales le iremos guiando de forma sistemática, las veces que sean necesarias, durante la sesión o el tiempo que estemos con él o ella.
Actividad TOR
Técnica de reminiscencia
Empleamos esta técnica de comunicación, con el objetivo de que la persona enferma estimule, especialmente, su memoria autobiográfica, así como procesos cognitivos de atención, lenguaje expresivo, memoria semántica y orientación.
A la hora de plantear la actividad tenemos en cuenta su contexto sociocultural y familiar para que los recuerdos que evoque tengan un significado realista y cumplan su objetivo.
Actividad de reminiscencia
La técnica de orientación a la realidad y la de reminiscencia son idóneas para la etapa leve y moderada de la enfermedad de Alzheimer.
Técnica de estimulación sensorial
Utilizamos técnicas que estimulan los cinco sentidos de la persona:
Vista
Tacto
Audición
Gusto
Olfato
El objetivo de esta técnica consiste en potenciar y mantener las funciones de los 5 sentidos mediante actividades de atención, concentración, fijación, coordinación, motricidad y reconocimiento de estímulos.
Estudios han demostrado que este tipo de estimulación disminuye la ansiedad, agresividad y apatía de la persona con Alzheimer, proporcionándole un estado de bienestar y seguridad a la hora de realizar sus actividades cotidianas.
Actividad sensorial
Técnica de terapia psicomotriz
Utilizamos esta técnica porque es muy completa, puesto que se trata de una técnica global donde la persona trabaja mente, cuerpo, afectividad y roles sociales.
A nivel motriz, trabajamos coordinación, equilibrio, fuerza muscular, coordinación motora, motricidad, esquema corporal, percepción del cuerpo en el espacio.
A nivel cognitivo trabajamos procesos mentales como la memoria reciente y remota, atención, lenguaje expresivo y comunicativo, comunicación no verbal.
Todas las actividades que se desarrollan son adaptadas a la persona puesto que queremos evitar grandes niveles de exigencia.
Nuestro objetivo es que la persona se sienta cómoda y segura mientras realizan las diferentes tareas propuestas. Las instrucciones que le damos son muy concretas y los materiales son fácilmente manipulables.
Actividad psicomotriz
Técnica de rehabilitación específica funcional
Cuando hablamos de rehabilitación funcional en terapia ocupacional, nos referimos a entrenar sobre aquellas limitaciones funcionales que tiene la personas a la hora de realizar sus actividades del día a día.
Para ello lo primero que hacemos es evaluar:
Alteraciones del tono muscular.
Alteraciones de la sensibilidad
Alteraciones en la coordinación del movimiento.
Una vez definido el grado de limitación diseñamos un tratamiento individualizado, con actividades que favorezcan a mejorar o mantener su tono y fuerza muscular, coordinación ojo-manual, motricidad fina y gruesa, equilibrio, etc.
Todas estas actividades van encaminadas a mantener el mayor grado de independencia funcionaldurante el máximo tiempo posible.
Actividad de rehabilitación funcional
Técnica de mantenimiento de las actividades de la vida diaria.
Desde terapia ocupacional en alzheimer se establecen hábitos y rutinas en la persona, a través de diferentes tareas que ella ya realizaba antes de la enfermedad. Es fundamental para nosotros, que la persona pueda realizar o mantener sus actividades de la vida diaria.
Por tanto, se ejercitan actividades de aseo e higiene personal, alimentación, vestido, deambulación.
Además entrenamos en actividades instrumentales, las cuales requieren un esfuerzo cognitivo superior porque incluye la utilización de transporte público, gestión bancaria, hacer la compra, etc.
En relación a esto último, como he mencionado en repetidas ocasiones, todas las actividades se diseñan en función de la etapa en la que se encuentre la persona. Habrán actividades más complejas que no se podrán trabajar, debido al avance de la propia enfermedad.
Actividad de mantenimiento de AVDS
Técnica de reeducación y estructuración medioambiental
Como terapeutas ocupacionales evaluamos el entorno de la persona.
Empleamos esta técnica de reeducación y estructuración del entorno con el fin de adaptarlo a las necesidades individuales de la persona enferma. Por tanto, se realiza en función de su desempeño funcional y psicosocial, teniendo en cuenta factores tan importantes como su seguridad, estabilidad, economía, mantenimiento, etc.
Una vez más, el objetivo de esta técnica consiste en mantener por más tiempo tanto la independencia como la autonomía personal y funcional en sus actividades diarias.
Actividad de reeducación medioambiental
Técnica de asesoramiento a familiares o cuidadores.
El contacto con la familia de la persona con Alzheimer es un factor muy importante dentro del tratamiento.
Nos permite hacer un correcto seguimiento de los cambios que se van produciendo dentro de su entorno real. En función de la evolución que vamos observando y evaluando, vamos adaptando el tratamiento inicial a las necesidades que va requiriendo la persona afectada.
Por tanto, las reuniones que se realizan con familiares o cuidadores tienen como base principal evaluar y/o valorar la evolución de la persona con respecto:
A la realización de sus actividades diarias.
Los fallos cognitivos que pueden aparecer a medida que va avanzando la enfermedad.
Además, en las reuniones asesoramos a la familia indicando normas de seguridad y adaptación de la vivienda para evitar, en la medida de lo posible, caídas y accidentes domésticos.
Para nosotros la participación activa de los familiares y/o cuidadores del paciente con alzheimer favorece una mejora en su calidad de vida, refuerza de forma positiva su interacción, mejora su autoestima, confianza y seguridad.
Actividad de asesoramiento a familiares/cuidadores
Cabe recalcar que antes de iniciar un tratamiento es fundamental para nosotros, los terapeutas ocupacionales, conocer qué funciones neuropsicológicas se ven afectadas, el rol que la personadesempeña dentro de su entorno tanto familiar como social, así como la etapa de la enfermedad en la que se encuentra.
Sabemos que trabajamos con personas con una enfermedad progresiva e irreversible. Este es uno de los motivos por los que en el desempeño de nuestra labor, buscamos proporcionarle la máxima calidad de vida y autonomía personal posible.
Para conseguirlo nos enfocamos en:
Mantener las capacidades y habilidades cognitivas, en óptimas condiciones, durante más tiempo y/o retrasar su proceso de deterioro cognitivo y funcional.
Sustituir las funciones dañadas y potenciar las conservadas.
Hacer participes a familiares y cuidadores en la vida del paciente, tanto dentro como fuera de las sesiones de terapia ocupacional.
Es necesario que, el tipo de actividades para personas con alzheimer que en terapia ocupacional diseñamos sean las adecuadas. Para ello, realizamos previamente una rigurosa evaluación inicial que nos permite conocer la fase de la enfermedad en la que se encuentra la persona, qué funciones neuropsicológicas tiene afectadas y cuáles preservadas.
Una vez conocemos estos datos, procedemos a diseñar un plan de tratamiento en el que se realizan técnicas encaminadas a mejorar o mantener por el máximo tiempo posible las capacidades cognitivas y funcionales de la persona enferma.
Conclusión
Desde Terapia Ocupacional, como has visto, el objetivo principal que queremos conseguir con el tratamiento individualizado que diseñamos, es favorecer que la persona tenga la máxima calidad de vida, autonomía funcional y personal posible. Por esta razón abordamos aspectos tan importantes como son el mantenimiento de sus actividades diarias, sus capacidades cognitivas y conductuales, la relación con sus familiares y entorno, etc.
Cada persona con la enfermedad es previamente evaluada puesto que no se puede aplicar un único tratamiento a todas las personas diagnosticadas de Alzheimer.
El grado de dificultad de las actividades se diseñan en función de la etapa en la que se encuentre la persona, su entorno familiar, cultural y social.
La participación activa por parte de los familiares/cuidadores es imprescindible durante el tratamiento, sin su colaboración, el terapeuta ocupacional verá disminuidas las posibilidades de favorecer un entorno adaptado, seguro y de confianza para el paciente.
Debemos ser conscientes de que aunque se trate de una enfermedad degenerativa, progresiva e incurable, debemos trabajar para retrasar el deterioro cognitivo y funcional de la persona con el objetivo de conseguir que sea lo más independiente posible hasta que la propia enfermedad lo permita, respetando en todo momento su dignidad.
La psicomotricidad en adultos mayores o personas mayores, es un claro ejemplo de intervención que permite el aprendizaje de nuevas estrategias y habilidades acordes a la edad.
En ella se plantea una serie de actividades donde se utilizan técnicas activas como:
Musicoterapia
Juegos
Manualidades
Baile
Gimnasia suave
Expresión corporal,
Deporte, etc., y
Y técnicas pasivas como:
Masaje
Relajación
Movilización pasiva
Etc.
Todas estas actividades de psicomotricidad para mayores tienen el objetivo de ayudar a la persona o adulto mayor que las realiza, a expresar sentimientos y emociones, a coordinar movimientos, facilitar la toma de decisiones dentro de un grupo o a nivel individual, reducir la ansiedad y el estrés, liberar frustraciones, mejorar y/o aprender habilidades sociales y cognitivas, etc.
Dicho esto, cabe mencionar la gran importancia que tiene la aplicación de este tipo de intervención en los programas dirigidos a mejorar la vida y autonomía de las personas mayores, ya que el proceso de envejecimiento no es repentino, no se producen cambios fisiológicos ni psicológicos de un día para otro, ni afecta a todas las personas de la misma manera.
Hay factores que a lo largo de la vida, como el lugar de nacimiento, la cultura, el entorno, las enfermedades, factores ambientales, etc., influyen en el estilo de vida cada persona.
Actividades de psicomotricidad para adultos mayores o personas mayores
Como hemos visto, los ejercicios de psicomotricidad para personas mayores son variados y se aplican en diferentes contextos dependiendo de las circunstancias y el tipo de intervención que se necesite en cada caso.
En la intervención que se aplica se tienen en cuenta los cambios biológicos, psicológicos, sociales y corporales que se van produciendo a lo largo del envejecimiento.
Entre los aspectos que se valoran para diseñar un programa de actividades, en este grupo de población, tenemos en cuenta:
Flexibilidad
Resistencia Cardiovascular
Control del tono muscular
Equilibrio
Función respiratoria
Velocidad de reacción
Coordinación de movimiento
Atención, Memoria, Lenguaje
Capacidad de aprendizaje
Autonomía Personal
Por tanto, siempre es recomendable diseñar una tabla de ejercicios de psicomotricidad para mayores, que incluyan actividades tales como:
Gimnasia suave.
Ritmo y baile
Juegos sensoriales, de habilidad, gimnásticos, de representación, de ingenio, competitivos, espontáneos y reglados, etc.
Dentro del programa de psicomotricidad en adultos mayores o personas mayores, los participantes desarrollarán diversas actividades enfocadas al fortalecimiento muscular, a la mejora en las relaciones sociales, autoconfianza y mejora en la percepción de sí mismos dentro del grupo de trabajo.
Razones más que evidentes y justificadas que pueden ayudar a llevar un estilo de vida saludable y activo dentro de la comunidad en la que viven.
A continuación verás una sesión de psicomotricidad para personas mayores dirigida por un Terapeuta Ocupacional especializado en psicomotricidad. Esta sesión es la primera dentro de un programa que tendrá duración de un 1 mes.
Nota: Cabe resaltar que antes de diseñar el programa de intervención se hace una evaluación psicomotriz para conocer factores psicomotrices como tonicidad, equilibrio, lateralidad, noción del cuerpo, estructuración del espacio y tiempo, coordinación global y segmentaria.
Fase de Acogida
Recibimiento de los participantes del programa y presentación del profesional.
Es una primera toma de contacto con y entre los participantes. Se dejan cinco minutos para que hablen entre ellos y establezcan el primer contacto de forma espontánea. Mientras tanto, el terapeuta ocupacional, a la vez que se integra en el grupo, observa cómo los participantes se desenvuelven en estos primeros minutos.
Presentación del Programa “Psicomotricidad para personas mayores”
El terapeuta ocupacional da detalles sobre la forma en que se va a desarrollar el taller a lo largo del mes, así como la importancia en la participación de los asistentes durante todas y cada una de las sesiones y actividades.
Anima a los participantesa que expongan sus ideas y expresen lo que esperan del taller.
Esta acción permite fomentar la retroalimentación en el grupo.
Fase de Calentamiento
Pasar lista. Presentación de los participantes.
Para empezar hacer la presentación, se realiza una dinámica llamada:
Identificación con ciudades.
Pedimos a los participantes se coloquen en círculo. Pedimos un voluntario para que se presente. En este caso debe decir su nombre, edad, la ciudad que más le gusta y porqué. Luego dirá la ciudad con la que no se identifica y porqué. Para seguir con la dinámica, cuando termina su presentación, debe elegir a otro de los participantes para que se presente y así sucesivamente hasta que todos hayan participado.
Cuerpo Principal de la Sesión
Actividad: Fortaleciendo mi cuerpo
El terapeuta ocupacional, explica a los participantes los ejercicios que harán en la actividad. Los ejercicios se realizarán tanto de pie como sentados y se utilizan varios elementos, tales como bandas elásticas, botellas de plástico o medias llenas de arena, equipo de pesas, etc.
Los ejercicios no deben causar dolor, ni los movimientos deben ser bruscos.
Objetivos de la actividad:
Restaurar el músculo y la fuerza
Ayuda a prevenir la pérdida ósea y aumentar el metabolismo.
Mantenerse activa e independiente.
Mejorar la estabilidad corporal
Actividad: Nombres en el aire
El terapeuta ocupacional explica en qué consiste la actividad y los objetivos que se quieren alcanzar.
Pide a los participantes que se pongan de pie y formen un círculo. Les explica que van a escribir su nombre en el aire utilizando primero el brazo derecho. Una vez que lo hayan escrito todos, vuelven a escribirlo en el aire pero ahora con el brazo izquierdo. Para finalizar, repiten la acción pero utilizando ambos brazos al mismo tiempo.
El terapeuta ocupacional empezará a hacer el ejercicio para que los participantes despejen cualquier duda con respecto a lo que deben hacer.
Nota: La actividad se va a desarrollar por turnos. El resto de los participantes estarás atentos a lo que hace el compañero/a.
Objetivos de la actividad:
Potenciar la movilidad articular del hombro
Fomentar la atención y la concentración
Mejorar el esquema corporal
Fin de la sesión o vuelta a la calma
Actividad: Aprendiendo a Respirar
El terapeuta ocupacional explica a los participantes las técnicas de respiración que se pueden hacer y los beneficios que aportan cada una en el cuerpo y la mente.
Una vez explicada, se trabajará por parejas, donde uno de los integrantes de la pareja pondrá en práctica las técnicas aprendidas, mientras el compañero o compañera, pondrá la mano en el abdomen de su pareja, luego en la caja torácica y por último en la clavícula para que sienta como entra y sale el aire en el cuerpo. Luego se cambian el rol y repiten la actividad.
Además de aprender a regular la respiración, esta actividad se realiza con el fin de trabajar la percepción del cuerpo a través de los sentidos, coordinación de los movimientos corporales, crear vínculos afectivos con el entorno y reforzar el trabajo en equipo.
Despedida
Antes de finalizar la sesión, el profesional habla con los participantes sobre el desarrollo de la misma. Les pide que comenten sus valoraciones sobre las actividades realizadas. Esto ayudará a conocer el grado de satisfacción que tienen sobre la sesión.
Conclusión
El desarrollo y ejecución de diferentes actividades psicomotrices para adultos mayores o personas mayores, brinda una serie de beneficios que van enfocados a mejorar su calidad de vida, autonomía e independencia.
Les permite aprender estrategias y habilidades para que puedan desarrollar sus actividades de la vida diaria de forma autónoma y sigan participando de forma activa dentro de la sociedad.
Las actividades que se desarrollan en un taller de psicomotricidad para adultos mayores tienen como objetivo principal la expresión y liberación de emociones a través del movimiento corporal.
En este nuevo ejercicio vas a trabajar, principalmente atención, gnosias y cálculo. Fíjate muy bien en la imagen. ¿Cuántas veces aparece el número 4731? Deja tu respuesta en los comentarios 🙂
El juego de mesa Rummy se basa en la creación de combinaciones de fichas. Cada jugador o jugadora comienza con 14 fichas en su mano y trata de formar grupos válidos, ya sea con tres o más fichas del mismo número, lo que se conoce como serie o combinaciones de fichas de distinto color conocidas como escaleras.
Las fichas están numeradas del uno al trece en cuatro colores diferentes (rojo, azul, verde, negro) y hay dos comodines que pueden ser utilizados para completar combinaciones.
La estrategia radica en desarmar las fichas de los demás jugadores y maximizar la puntuación de sus propias combinaciones.
Este juego de mesa permite entrenar y mantener funciones cognitivas como atención, concentración, agilidad mental y razonamiento lógico, así como mejorar destrezas de estrategia. Esta es la razón principal del por qué lo usamos en las sesiones de estimulación cognitiva.
Al inicio, he de reconocer que a algunas de las participantes les resultó difícil comprender cuáles eran los pasos a seguir. Pero tras varias repeticiones hoy por hoy puedo asegurar que es uno de los juegos de mesa que más les gusta porque para ellas no es solo un simple juego, sino una experiencia que las une en un ambiente de camaradería y diversión. El Rummy refleja no solo las habilidades estratégicas que exige, sino también el componente social fundamental que promueve. Las participantes son conscientes que lo más importante es mantener activa su mente y sus vínculos afectivos, y si lo hacen de forma amena y divertida la satisfacción es aún mayor.
Sin más dilación vamos a explicar en qué consiste este juego.
Cómo jugar Rummy: Aprende sus reglas y estrategias
Rummy es un juego de mesa muy popular que combina estrategia, habilidad y un poco de suerte. Conocer sus reglas y estrategias es esencial para disfrutar al máximo de las partidas. Con un total de 106 fichas numeradas y comodines, cada partida se convierte en una oportunidad emocionante para competir.
Objetivo del juego
El objetivo del juego de Rummy es acumular la mayor puntuación posible al formar combinaciones válidas con las fichas que los jugadores tienen en sus manos. Para ganar, cada jugador o jugadora debe bajar todas las fichas de su atril y colocarlas en la mesa, en las combinaciones requeridas antes que los demás jugadores.
Cada combinación debe contener mínimo 3 fichas, ya sea del mismo número (serie) o del mismo color (escalera).
Con el uso estratégico de los comodines y el robo de fichas, cada jugador debe planear cuidadosamente sus movimientos para asegurar la victoria.
Reglas del rummy clásico
Elementos que hacen único al juego
Uno de los aspectos más destacados de Rummy es su jugabilidad entretenida y desafiante, que incluye varios elementos que lo hacen único:
Diversidad de Fichas: Con un total de más de 106 fichas en el juego, cada una de diferentes colores y valores, se ofrece una experiencia rica y dinámica. Los colores verde, negro, rojo y azul que componen las fichas permiten a los jugadores crear estrategias únicas durante el juego.
Comodines Estratégicos: La inclusión de comodines ofrece un elemento de sorpresa y adaptabilidad, permitiendo a los jugadores sustituir fichas y modificar sus estrategias. Sin embargo, el uso adecuado de estos comodines puede significar la diferencia entre la victoria y la derrota, especialmente debido a la penalización que se aplica si quedan en posesión de un jugador al final del juego.
Producción de Combinaciones: Rummy desafía a los jugadores a formar combinaciones de al menos tres fichas, ya sea en series o escaleras. Este aspecto no solo fomenta la creatividad, sino que exige a los jugadores pensar en múltiples posibilidades y potencian la competencia sanamente.
Además de estos aspectos mecánicos, el juego promueve una interacción social significativa, donde cada turno puede influir en la dinámica de la partida. La posibilidad de jugar con amigos y familiares hace de Roomie una opción ideal para reuniones, ya que cada partida está llena de emoción y risas.
Configuración inicial y reglas básicas
La preparación del juego es crucial para garantizar que todos los jugadores comprendan las reglas y se sientan cómodos antes de comenzar a jugar. Primero, cada jugador debe recibir un soporte para sus fichas de madera. El juego se compone de un total de 106 fichas, que incluyen cuatro colores diferentes: verde, negro, rojo y azul, así como dos comodines. Se distribuyen catorce fichas a cada jugador, y el objetivo principal es quedarse sin fichas durante el transcurso de la partida.
Un aspecto esencial de Rummy es que el primer jugador en cada ronda debe bajar al menos 30 puntos en su primera jugada. Si no lo logra, debe tomar una ficha de la bolsa, y el turno pasa al siguiente jugador. Este punto inicial añade una capa de estrategia, ya que el jugador tiene que planificar cuidadosamente su jugada inicial. Es importante mencionar que esta restricción se levanta en rondas posteriores, permitiendo a los jugadores una mayor flexibilidad al momento de bajar fichas.
Combinaciones de fichas: series y escaleras
Las combinaciones de fichas son fundamentales para el desarrollo del juego. Hay dos tipos de combinaciones que los jugadores pueden utilizar para deshacerse de sus fichas:
Series: Una serie consiste en reunir fichas del mismo número pero de diferentes colores. Por ejemplo, un jugador puede formar una serie con un 5 verde, un 5 rojo y un 5 negro.
Escaleras: Las escaleras, por otro lado, se componen de fichas de valores consecutivos del mismo color. Un ejemplo de esto sería una serie de fichas azules con los valores 4, 5 y 6.
Fichas del juego Rummy
Para poder bajar fichas, los jugadores deben formar combinaciones en sus turnos y se les permite jugar un mínimo de tres fichas por turno. Al agregar sus fichas a la mesa, los jugadores también pueden aprovechar las combinaciones que ya están disponibles, lo cual agrega una dimensión colaborativa que hace el juego aún más interesante.
A medida que avanzan las rondas, los jugadores deben ser astutos en su manejo de las combinaciones, aprovechando cada oportunidad para maximizar su juego.
El significado de los comodines y su importancia
Los comodines son un componente fascinante del juego, ya que ofrecen flexibilidad y pueden reemplazar cualquier ficha en una combinación. Sin embargo, su uso debe ser estratégico. Los jugadores suelen correr el riesgo de mantener comodines en sus manos durante mucho tiempo. Al final del juego, cada comodín que aún le pertenezca a un jugador suma 25 puntos negativos, lo que puede ser crucial para determinar el ganador.
Por lo tanto, es recomendable que los jugadores intenten deshacerse de los comodines lo antes posible. Usarlos eficientemente puede marcar la diferencia entre ganar y perder la partida. La gestión de los comodines, junto con las combinaciones, configura un juego en el que los jugadores deben equilibrar la ofensiva con la defensiva, ya que pueden ser tanto un salvavidas como una trampa.
Estrategias efectivas para jugar Roomie
A medida que los jugadores se familiarizan con las reglas, pueden comenzar a implementar estrategias más complejas. Algunas de las tácticas que pueden incluir son:
Observación: Prestar atención a las combinaciones que están formando los oponentes puede ofrecer información valiosa sobre sus intenciones.
Planificación anticipada: Pensar en las siguientes jugadas y cómo se pueden conectar a las que ya se han jugado facilitará el flujo de la partida.
Uso inteligente de los comodines: Emplear comodines en momentos clave para liberar espacio en la mano o para bloquear a otros jugadores es una táctica que puede ser determinante.
Adaptación: Ser flexible y capaz de modificar estrategias en función de cómo se desarrolla el juego es esencial para el éxito.
Además, como he comentado antes, es valioso recordar que el juego tiene un componente social. Disfrutar de la compañía y la interacción con otros jugadores puede ser tan importante como ganar. Las risas, las bromas y la emoción de la competencia son lo que hace que jugar Roomie sea una experiencia memorable.
Reglas del Rummy clásico
Conclusión del juego
El juego finaliza cuando un jugador se queda sin fichas. Al culminar la partida, se debe calcular la puntuación de cada jugador sumando el valor de las fichas que les quedan en la mano, las cuales se consideran puntos negativos. Este paso es fundamental, ya que, a menudo, la competición final puede ser muy reñida, y un solo error en la puntuación puede afectar el resultado.
Rummy combina elementos de estrategia, suerte y interacción social de una manera que deleita a personas de todas las edades. Su mecánica del juego permite que tanto personas novatas como expertos disfruten de una experiencia rica y atractiva. A medida que más personas descubren este juego, es probable que continúe ocupando un lugar especial en las mesas de juego alrededor del mundo.
Concluyendo, como has podido leer, el Juego de mesa Roomie promueve un entorno familiar que une a personas creando recuerdos memorables y enseñanzas valiosas. Lo que puede parecer un simple entretenimiento es en realidad un medio poderoso para fomentar conexiones emocionales y cognitivas a través de la estrategia. Este juego de mesa reduce el estrés y contribuye a la satisfacción general dentro del hogar, haciendo que el tiempo durante el juego sea una inversión significativa en el fortalecimiento de lazos familiares, amistosos y un óptimo mantenimiento cognitivo .
Rummy
¿Quieres ver opciones? ¡Estupendo! Ahora que sabes más acerca de este juego de mesa, te invito a ver diferentes opciones. Clica en el siguiente enlace y encontrarás una gran variedad en Amazon: Juego de Rummy
A continuación vas a ver un vídeo en el que te resultará más ilustrativo aprender cómo se juega.
Referencias bibliográficas y enlaces de interés
Aprendiendo matemáticas (sf). Rummi, un juego para todas las edades. Recuperado en https://aprendiendomatematicas.com/rummi-juego-mesa/
Existe una variedad de universidades que ofrecen una formación integral en terapia ocupacional. Elegir el lugar adecuado para estudiar puede ser una decisión trascendental en tu carrera profesional.
La oferta educativa en España para estudiar terapia ocupacional es amplia y diversa. Instituciones de renombre como la Universidad de Granada, la Universidad de Málaga y la Universidade Da Coruña ofrecen programas acreditados por la Federación Mundial de Terapeutas Ocupacionales (WFOT), lo que garantiza una formación de calidad y reconocida internacionalmente.
Universidades para estudiar terapia ocupacional
Para obtener tu grado en terapia ocupacional, existen diversas universidades reconocidas que imparten esta especialidad, como las mencionadas anteriormente.
Otras entidades también disponen de programas especializados, y la elección dependerá de factores como la ubicación, el plan de estudios y las modalidades de estudio. La mayor parte de estas universidades permiten cursar la carrera en modalidad presencial, aunque también se puede estudiar terapia ocupacional en modalidad semipresencial, una opción que gana terreno y facilita el acceso a quienes tienen otras obligaciones.
Listado de universidades donde estudiar terapia ocupacional
Universidad de Burgos – Facultad de Humanidades y Educación (Burgos)
Universidad Rey Juan Carlos – Facultad de Ciencias de la Salud (Alcorcón -Madrid)
Universidad de Castilla La Mancha – Centro de Estudios Universitarios (Talavera de la Reina – Toledo)
Universidad Complutense de Madrid – Facultad de Medicina (Madrid)
Universidade da Coruña – Facultade de Ciencias da Saúde (A Coruña)
Universidad de Extremadura – E.U. de Enfermería y Terapia Ocupacional (Cáceres – Extremadura)
Universidad de Zaragoza – E.U. Ciencias de la Salud (Zaragoza)
Universidad de Granada – E.U. Ciencias de la Salud (Granada) Universidad de Salamanca – Facultad de Psicologia (Salamanca)
Universidad de Málaga – E.U. Ciencias de la Salud (Málaga)
Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir – Facultad de Psicología y Ciencias de la Salud (Valencia)
Escuela Universitaria Padre Enrique Ossó (Oviedo – Asturias)
Universidad Miguel Hernández – Facultad de Medicina (Elche – Alicante)
Universidad Católica San Antonio – Facultad de Ciencias de la Salud, de la Actividad Física y del Deporte (Murcia)
Centro Superior de Estudios La Salle (Madrid) Universitad de VIC – Facultad de Ciencias de la Salud y el Bienestar (Barcelona – Cataluña)
Requisitos necesarios para estudiar terapia ocupacional
Para poder cursar el grado de terapia ocupacional, es importante cumplir con los requisitos establecidos por las universidades. Entre los requisitos comunes se encuentran haber finalizado la educación secundaria, superar la nota de corte exigida, y en algunos casos, realizar una prueba de acceso específica. Además, es fundamental valorar tu vocación por ayudar a los demás y mejorar la calidad de vida de quienes lo necesitan.
Aspectos a valorar al elegir una universidad
Al decidir dónde estudiar terapia ocupacional, es crucial considerar varios aspectos que pueden influir en tu formación y futura carrera como terapeuta ocupacional. Dos de los aspectos más relevantes a tener en cuenta son la importancia del enfoque en psicología en la formación y la experiencia clínica en terapia ocupacional.
Importancia del enfoque en psicología en la formación
El enfoque en psicología dentro de la formación en terapia ocupacional es fundamental para comprender el comportamiento humano, los procesos mentales y emocionales, y su impacto en la ocupación y la calidad de vida. Una sólida base en psicología permitirá al terapeuta ocupacional abordar de manera integral las necesidades de sus pacientes, individualizando las intervenciones y promoviendo su bienestar psíquico y emocional.
Experiencia clínica en terapia ocupacional
La experiencia clínica durante la formación es igualmente importante, ya que brinda la oportunidad de aplicar los conocimientos teóricos en entornos reales de atención a pacientes. La práctica clínica permite desarrollar habilidades prácticas, trabajar en equipo interdisciplinario y enfrentar desafíos reales que contribuyen al crecimiento profesional y a la consolidación de la vocación de servicio.
¿Cuánto tiempo dura la carrera de terapia ocupacional?
El Grado en Terapia Ocupacional tiene una duración de cuatro años en España. Durante este periodo, los estudiantes se sumergen en un aprendizaje intensivo que los prepara para enfrentar los desafíos del sector y responder a las necesidades de sus futuros pacientes.
Se deben completar un total de 240 créditos ECTS, que incluyen tanto las asignaturas teóricas como las prácticas obligatorias.
Es esencial comprometerse con el plan de estudios y cumplir con todos los requisitos que cada universidad establece para la obtención del título.
Elegir la mejor universidad para estudiar terapia ocupacional dependerá de tus preferencias personales y necesidades específicas. Es importante considerar aspectos como la calidad del programa, la experiencia del profesorado y las oportunidades de prácticas profesionales que cada institución ofrece.
Antes de tomar una decisión, investiga acerca del plan de estudios en terapia ocupacional y las técnicas que cada universidad enseña. Además, revisa el listado de universidades en España y compara las notas de corte y modalidades de estudio para encontrar la opción que mejor se adapte a tus objetivos académicos y profesionales.
Decidir dónde estudiar terapia ocupacional es una elección que marcará tu futuro profesional. La formación en terapia ocupacional debe equiparte no solo con conocimientos teóricos, sino también con habilidades prácticas y interpersonales esenciales para desempeñar el rol como terapeuta ocupacional.
En este nuevo ejercicio, como puedes observar, las letras están desordenadas. Lo que debes hacer es ordenarlas de tal manera que consigas descubrir cuál es la palabra que está escondida. Con este reto estás trabajando tu atención, vocabulario, razonamiento lógico y memoria. ¿Te animas a descubrirla? 🙂
Hoy trabajamos atención y vocabulario, principalmente.
Las nuevas palabras deben estar formadas solamente por las letras que ves en la imagen y con el mismo número de veces que aparecen. Es decir, por ejemplo, al estar las letras U, B, O, R, si piensas en la palabra BURRO, no sería válida porque la R solo aparece una vez en la imagen.
Un sensor de movimiento funciona mediante la detección de cambios en el entorno o el movimiento de objetos dentro de un área determinada.
Para comprender qué es y cómo funciona un detector de movimiento, es necesario saber qué tipo de movimiento desea monitorizar.
Los sensores de movimiento pueden ajustarse para diferentes sensibilidades dependiendo de si se necesita detectar movimientos pequeños o grandes. Por lo tanto, seleccionar y ajustar correctamente el detector de movimiento garantiza que el sistema de alarma sea eficiente y fiable.
Existen diferentes tipos de sensores, como los infrarrojos pasivos (PIR), los sensores de microondas y los sensores ultrasónicos.
¿Qué son los sensores de movimiento?
Son dispositivos capaces de detectar la presencia de un objeto o persona en una zona específica. Los sensores de movimiento emiten una señal, ya sea a través de infrarrojos, microondas o ultrasonidos, que permite identificar cambios en el entorno. Cuando un objeto o persona se mueve dentro del área monitorizada, el sensor detecta esta alteración y envía una señal a un sistema de alarma o iluminación. Este mecanismo es fundamental en sistemas de seguridad, tanto para la protección de espacios residenciales como comerciales.
Principales tipos de sensores de movimiento
Cada tipo de sensor tiene aplicaciones específicas dependiendo de las necesidades del entorno en el que se utilicen.
En el caso de los sensores PIR, que son muy comunes en sistemas de seguridad doméstica, el dispositivo detecta la radiación infrarroja emitida por cuerpos calientes, como el de una persona. Cuando alguien entra en el área de detección, el sensor percibe el cambio repentino en los niveles de radiación y envía una señal al sistema de control.
Los sensores de microondas, por otro lado, emiten ondas de radio y monitorizan los cambios en el patrón de las ondas reflejadas para identificar movimiento.
Finalmente, los sensores ultrasónicos emiten ondas sonoras de alta frecuencia y detectan el eco de estas ondas al rebotar en los objetos cercanos.
Los sensores de presencia también juegan un rol importante en la eficiencia energética, ya que permiten sistemas de iluminación automáticos que se apagan cuando no detectan presencia, ahorrando energía.
Al instalar el sensor de movimiento, es crucial ubicarlo en una posición adecuada para maximizar su campo de visión y asegurar que no haya obstáculos que interfieran con la detección de movimiento.
Ventajas de instalar sensores de movimiento en el hogar
Instalar sensores de movimiento en el hogar aporta múltiples ventajas en términos de seguridad y comodidad. Estos dispositivos pueden detectar movimiento y activar automáticamente alarmas o luces.
Estos dispositivos electrónicos pueden ser muy útiles para personas mayores o personas con diversidad funcional ya que pueden automatizar tareas y facilitar la movilidad dentro del hogar. Por ejemplo, las luces pueden encenderse automáticamente cuando alguien entra en una habitación, eliminando la necesidad de buscar interruptores en la oscuridad.
Al incorporar dispositivos electrónicos avanzados y sistemas de automatización, se pueden eliminar muchas barreras y facilitar la vida diaria de estas personas.
Seguridad mejorada en la vida de las personas mayores o con diversidad funcional
La seguridad en la vida de las personas mayores o con diversidad funcional ha mejorado notablemente gracias a los avances tecnológicos. Uno de los elementos más innovadores es el sensor de movimiento en el hogar, que proporciona una capa adicional de protección contra posibles accidentes. Estos sensores pueden detectar la actividad en tiempo real y detectar caídas o movimientos inusuales, alertando de inmediato a familiares o servicios de emergencia. Además, su instalación es sencilla y no requiere grandes modificaciones en la vivienda.
La implementación de un sensor de movimiento en el hogar también permite a las personas mayores o con diversidad funcional mantener su independencia de manera segura, ya que pueden moverse con mayor libertad y confianza sabiendo que cualquier incidente será detectado y comunicado de inmediato.
Estos detectores de movimientos no solo mejoran la seguridad física, sino también la tranquilidad emocional para los familiares y cuidadores, quienes pueden estar seguros de que sus seres queridos están protegidos y vigilados adecuadamente. Al monitorizar su actividad diaria, se pueden identificar patrones que ayuden a prevenir problemas de salud antes de que se conviertan en una emergencia.
En definitiva, estas tecnologías están transformando la forma en que cuidamos y protegemos a nuestros seres queridos, brindándoles una mayor calidad de vida.
Enlaces de interés
Bambai. Como funciona un sensor de movimiento. Recuperado en https://www.bambai.es/blog/como-funciona-sensor-movimiento.
Soler Palau. Sensores de movimiento: cómo funcionan y aplicaciones más frecuentes. Recuperado en https://www.solerpalau.com/es-es/blog/sensores-movimiento/
El ámbito de las enfermedades raras representa un desafío considerable dentro del sistema sanitario, particularmente. Estas afecciones, por su escasa prevalencia, requieren de un enfoque especializado para lograr comprender y abordar adecuadamente las necesidades de los personas afectadas y sus familias. Es imperativo fomentar la sensibilización sobre la importancia de estas patologías en la sociedad.
La investigación sobre enfermedades raras es fundamental para fomentar la investigación y desarrollar medicamentos específicos para tratar cada condición. A pesar de los desafíos, el compromiso con el estudio y comprensión de estas enfermedades impulsa el avance médico y científico.
Con cada descubrimiento en el campo de las enfermedades raras, se enciende una nueva esperanza para aquellos que luchan contra cualquier enfermedad considerada bajo esta categoría. La colaboración internacional y el intercambio de conocimientos son claves para acelerar el progreso y ofrecer mejores opciones de tratamiento. Este trabajo no solo beneficia a los afectados actualmente, sino que sienta las bases para futuras generaciones.
¿Qué define a una enfermedad como rara?
Las enfermedades raras son aquellas que tienen una baja incidencia en la población general, definiendo como raras a aquellas que afectan a menos de 5 casos por cada 10.000 personas. Se estima que existen alrededor de 8.000 enfermedades raras, muchas de las cuales tienen un origen genético o hereditario. Estas condiciones pueden manifestarse desde el nacimiento, siendo entonces catalogadas como congénitas, o desarrollarse a lo largo de la vida de una persona. Debido a su rareza, a menudo es difícil diagnosticar estas enfermedades y, consecuentemente, encontrar tratamientos adecuados.
Las enfermedades raras y medicamentos huérfanos son un campo específico dentro de la medicina y farmacología, enfrentándose a desafíos únicos tanto en la investigación como en la atención al paciente. Organizaciones como Eurordis, Grupo de alianza para las personas con enfermedades raras en Europa, trabajan para mejorar la calidad de vida de los personas con enfermedades raras, promoviendo una mejor comprensión de estas condiciones y fomentando el desarrollo de nuevos tratamientos. La epidemiología de cada una de estas enfermedades ayuda a agrupar a las personas afectadas y abogar por estudios más específicos y tratamientos personalizados.
En el ámbito internacional, la lista internacional de enfermedades juega un papel crucial en la estandarización de los criterios para identificar y clasificar este tipo de enfermedades. La inclusión de una enfermedad en esta lista facilita el reconocimiento global y el intercambio de información entre los profesionales de la salud, lo cual es de suma importancia para mejorar los procesos de diagnóstico y tratamiento. En resumen, las enfermedades raras representan un complejo desafío para el sistema de salud, requiriendo un enfoque respetuoso y multidisciplinario para poder ofrecer una mejor calidad de vida a los pacientes con enfermedades raras.
Características principales de las enfermedades raras
Las enfermedades raras o poco frecuentes abarcan un espectro amplio de condiciones que, por su naturaleza, son de baja prevalencia entre la población. Se estima que estas enfermedades que son estadísticamente raras, pueden manifestarse desde la infancia y se caracterizan en muchos casos por ser enfermedades crónicas y a menudo incluyen algún tipo de malformación o condición genética. Es imprescindible mencionar que, gracias a la clasificación internacional de enfermedades, existe una mayor comprensión y reconocimiento de estas condiciones.
La biomédica en red de enfermedades raras, también conocida como la red de enfermedades raras, es una iniciativa que busca conectar la investigación y el desarrollo en este campo especializado de la medicina. Su objetivo es potenciar los recursos y conocimientos necesarios para avanzar en el entendimiento y tratamiento de estas patologías. Dentro de la comunidad europea, existen esfuerzos significativos enfocados en la investigación sobre estas condiciones, promovidos por organizaciones dedicadas a incrementar la conciencia y el apoyo hacia quienes padecen enfermedades raras.
El impacto de las enfermedades raras es profundo, no solo en el ámbito de la salud de los individuos, sino también en el socioeconómico, ya que las enfermedades raras pueden requerir cuidados y tratamientos específicos y costosos. En este sentido, el apoyo internacional, como el prestado por la organización international de enfermedades raras (Orphanet) y la alianza global for rare diseases, es crucial para impulsar la investigación y apoyo a pacientes y familias. Estas iniciativas favorecen a la creación de una valiosa red de apoyo y conocimiento sobre las enfermedades raras existentes.
Prevalencia e importancia del diagnóstico precoz
La Organización Mundial de la Salud define enfermedad rara a aquella que afecta a menos de 4 personas por cada 2.000. A pesar de su baja prevalencia individual, la magnitud global de las enfermedades raras es significativa, sumando miles de patologías distintas. Esto subraya la importancia del diagnóstico precoz, no sólo para mejorar la gravedad de la enfermedad en quienes la padecen sino también para avanzar en la comprensión de estas enfermedades. La industria farmacéutica y la realización de ensayos clínicos son fundamentales en el desarrollo de nuevos tratamientos, beneficiando a los pacientes y sus familias con opciones terapéuticas innovadoras.
El desafío de comprender un sistema público de salud prioritario involucra también a la sociedad en general, incluida la atención primaria, donde recuerda a los profesionales médicos que, aunque las enfermedades raras son infrecuentes, su impacto es profundo. Asimismo, la nueva edición de la clasificación internacional de enfermedades incluye categorías específicas para malformaciones congénitas, enfermedades infecciosas, y una amplia variedad de condiciones que facilitan este reconocimiento temprano.
La importancia del 29 de febrero en el ámbito de las enfermedades raras
El 29 de febrero, destacado en el calendario por su ocurrencia cuatrienal, adopta una significación profundamente especial en el ámbito de las enfermedades raras. Este día se ha establecido como el Día Internacional de Enfermedades Raras, una fecha clave para concienciar sobre patologías que, a menudo, no reciben la atención suficiente. A pesar de que no existe una definición única que abarque la complejidad de estas condiciones, se reconoce que abordan una amplia clasificación de enfermedades de origen mayormente enfermedad genética, afectando a un reducido número de pacientes. Esta observancia contribuye significativamente al aumento de la conciencia pública y al fomento del apoyo a la investigación biomédica en red y los proyectos de investigación, esenciales para avanzar en el conocimiento y tratamiento de estas patologías poco frecuentes.
La conmemoración de este día es crucial no solo para los afectados directamente, sino también para los profesionales dedicados a la investigación clínica y los centros de investigación biomédica, quiénes se esfuerzan en descubrir tratamientos y posibles curas.
Además, la fecha motiva a los grupos de investigación a colaborar más estrechamente en el marco de la investigación biomédica en red, promoviendo así un mayor intercambio de conocimientos y recursos.
En el contexto europeo, es importante destacar que más de 10.000 personas en la comunidad europea están afectadas por alguna forma de enfermedad rara, lo que subraya la importancia de abordar estas condiciones con el máximo respeto y dedicación. La investigación y el desarrollo en el campo de las enfermedades raras son fundamentales para mejorar la calidad de vida de quienes sufren afecciones como el síndrome del aceite tóxico, destacando la imperiosa necesidad de una continua evolución en la clasificación.
Listado de algunas de las Enfermedades Raras
Síndrome Turner
Síndrome Angelman
Síndrome Williams
Síndrome Marfan
Síndrome de Laminopatía
Síndrome Leriche
Síndrome Prader Will
Síndrome Cach
Síndrome Zellweger
Síndrome Mafucci
Síndrome Darier
Síndrome Joubert
Enfermedad de Fabry
Síndrome Edict
Síndrome X-frágil
...
Avances y retos futuros en la investigación de enfermedades raras
El campo de la investigación sobre enfermedades raras ha experimentado avances significativos en la última década, contribuyendo enormemente al bienestar de aquellos afectados por estas condiciones. Estos avances han sido posibles gracias al compromiso incansable de la comunidad científica, que se dedica a mejorar la comprensión y tratamiento de las enfermedades raras. Sin embargo, aún enfrentamos retos sustanciales.
Uno de los desafíos más persistentes en la investigación sobre enfermedades raras es la escasez de recursos y financiación. Dado que estas condiciones afectan a una pequeña proporción de la población, a menudo no reciben la misma atención que enfermedades con una prevalencia más alta. Por lo tanto, es imperante incrementar los esfuerzos para atraer más inversión en la investigación de enfermedades poco frecuentes, lo cual permitirá descubrir tratamientos innovadores y mejorar la calidad de vida de los personas afectadas.
Además, promover una mayor colaboración internacional podría acelerar el progreso en este campo. El futuro de la investigación de enfermedades raras depende de nuestra capacidad para unirnos como comunidad global, compartiendo conocimientos y recursos. Solo entonces podremos superar los obstáculos existentes y abrir nuevos caminos hacia la curación de estas enfermedades complejas y desafiantes.
Fanny Cortés M. (2015) Las enfermedades raras. Revista Médica Clínica Condes. 26(4) 425 - 431. Publicado en https://www.elsevier.es/es-revista-revista-medica-clinica-las-condes-202-pdf-S0716864015000905
Federación Española de Enfermedades Raras (Feder) (https://www.enfermedades-raras.org/enfermedades-raras/patologias)
Orphanet (https://www.orpha.net/es/disease/list)
Rare Diseases International (https://www.rarediseasesinternational.org/es/working-with-the-who/)
Ordenar palabras alfabéticamente se trata de un ejercicio lingüístico divertido y atractivo que puede ayudarte a mejorar tus habilidades lingüísticas. Este ejercicio es perfecto si buscas mejorar tu expresión escrita y comprensión lectora.
Ordenar palabras en orden alfabético puede parecer desconcertante al principio, pero con algo de práctica resulta más fácil.
Te ayuda a practicar tu vocabulario, comprensión lectora y ortografía. También puede ayudarte a comprender y clasificar distintas palabras y sus significados.
Cómo ordenar palabras alfabéticamente
Para ordenar alfabéticamente las palabras, comienza por escribir todas las palabras que quieras organizar. Después, empieza comparando la primera letra de cada palabra. Si las primeras letras son iguales, pasa a la siguiente letra y compáralas. Si las primeras letras son diferentes, la palabra con la letra anterior va en primer lugar.
Una vez que hayas ordenado las palabras por la primera letra, empieza a comparar la segunda letra de cada palabra. Continúa este proceso hasta que todas las palabras estén en orden.
Usar una tabla del alfabeto
Utilizar una tabla del alfabeto puede hacer que este ejercicio sea mucho más fácil porque muestra todo el abecedario en orden para que puedas compararlo fácilmente con las palabras que intentas organizar.
Empieza por escribir tu lista de palabras y luego consulta la tabla del alfabeto al comparar las letras primera y siguientes. Así te harás una idea más clara de qué letra va antes y te ayudará a mantenerte organizado u organizada a la hora de iniciar el proceso de ordenación.
Beneficiándote de este ejercicio en tu día a día
Buscar el significado de una palabra en el diccionario, un libro en la biblioteca, un número de teléfono en tu agenda telefónica o teléfono móvil. Todas estas acciones te pueden llevar más tiempo del que deseas.
Por ello, ordenar alfabéticamente palabras te puede ayudar a ganar agilidad y destreza a la hora de desarrollar estas tareas, a la vez que ganas tiempo.
Así que ya sabes, es un ejercicio excelente para reforzar tu vocabulario, la comprensión del lenguaje e incluso la capacidad de lectura. A medida que practiques, empezarás a reconocer patrones y sonidos de palabras que pueden ayudarte a retener mejor la información.
Este ejercicio también es una forma excelente de introducir en tu vocabulario palabras nuevas o poco familiares, y reforzar contenidos aprendidos anteriormente.
Ordena alfabéticamente las siguientes palabras
A continuación verás una ficha que podrás descargar de forma gratuita. En ella encontrarás palabras para ordenar alfabéticamente.
El cáncer es una enfermedad compleja que incide en la forma en que las células se dividen y crecen en el cuerpo. Se considera una de las principales causas de mortalidad a nivel global. En su esencia, el cáncer puede surgir en casi cualquier tipo de célula, órgano o tejido del cuerpo.
Este artículo detalla qué es el cáncer y proporciona conocimientos esenciales sobre sus tipos, causas, diagnóstico y tratamiento.
Entendiendo ¿qué es el cáncer?
El origen del cáncer
El cáncer surge cuando una o más células en el cuerpo comienzan a dividirse de manera anormal, creando un crecimiento de células adicionales que se transforman en tumores. Estos tumores pueden ser benignos o malignos, siendo estos últimos los que causan cáncer. Este proceso puede afectar a cualquier parte del cuerpo, sin embargo, su origen comúnmente radica en las células epiteliales que recubren nuestros cuerpos internos y externos.
Procesos biológicos implicados
Los procesos biológicos implicados en el cómputo del cáncer son complejos. Esto se debe a que la enfermedad implica la mutación del ADN celular, que a su vez afecta la tasa a la que las células se dividen y mueren. Bajo condiciones normales, las células mueren una vez que se han dividido cierto número de veces. Sin embargo, en las células cancerosas, este proceso de muerte no ocurre, lo que resulta en un crecimiento descontrolado de células anormales.
Las células cancerosas vs células normales
Las células normales y las células cancerosas tienen una serie de diferencias. Las células cancerosas se divididen de manera incontrolada y son capaces de invadir otros tejidos y órganos, a diferencia de las células normales que siguen un patrón de crecimiento y muerte programada. Además, las células de cáncer pueden formar tumores y pueden ser capaces de metastatizar o expandirse a otras partes del organismo.
Tipos de cáncer
El cáncer según su ubicación
Existen numerosos tipos de cáncer, cada uno clasificado según la ubicación en el cuerpo. Por ejemplo, el cáncer de mama se origina en las células de la mama, el linfoma es un cáncer que comienza en el sistema inmunitario, mientras que el cáncer colorrectal comienza en el colon o el recto.
Además, el tipo de célula afectada también puede determinar el tipo de cáncer. Es importante recordar que cada tipo de cáncer tiene sus propios signos y síntomas, y puede requerir un enfoque de tratamiento diferente.
El cáncer según su grado y etapa
La etapa del cáncer se determina por el tamaño del tumor, si el cáncer se ha propagado y hasta qué punto. Los tipos principales de etapas son el cáncer localizado, el cáncer regional, el cáncer a distancia o el cáncer metastásico.
Tumores benignos vs tumores malignos
Un factor clave en la categorización del cáncer es la diferencia entre los tumores benignos y malignos. Los tumores malignos son cancerosos y pueden invadir tejidos cercanos o diseminarse a otras partes del cuerpo a través del sistema circulatorio o linfático. En contraste, los tumores benignos no son cancerosos y no se diseminan.
Causas del cáncer y factores de riesgo
Factores genéticos en el cáncer
El cáncer puede ser causado por una serie de factores, incluyendo factores genéticos. Algunos tipos de cáncer tienen una fuerte componente hereditario. Sin embargo, solo un pequeño porcentaje de todos los casos de cáncer se deben a factores genéticos heredados.
Factores de estilo de vida asociados con el cáncer
El riesgo de cáncer también puede estar influenciado por nuestro estilo de vida. El tabaquismo, la dieta poco saludable, la inactividad física y la exposición a la luz solar pueden aumentar el riesgo de cáncer. En realidad, se ha estimado que hasta un tercio de todos los casos de cáncer podrían prevenirse mediante cambios en nuestro estilo de vida.
Exposición a productos químicos y sustancias cancerígenas
La exposición a ciertas sustancias y productos químicos también puede aumentar el riesgo de cáncer. Estos incluyen ciertos pesticidas y productos químicos industriales, así como el asbesto y el radón. También ciertos virus y bacterias pueden causar cáncer, como el virus del papiloma humano (VPH) que puede causar cáncer del cuello uterino.
Detección y diagnóstico del cáncer
Métodos de detección del cáncer
La detección temprana del cáncer puede aumentar las posibilidades de éxito del tratamiento contra el cáncer. Los métodos de detección del cáncer pueden incluir pruebas de detección, como mamografías para el cáncer de seno, y colonoscopias para el cáncer colorrectal. Adicional, las pruebas de laboratorio, como análisis de sangre y biopsias, pueden o suelen ser útiles para el diagnóstico del cáncer.
La importancia del cribado oncológico
El cáncer puede presentarse silenciosamente por un tiempo antes de ser detectado. Por lo tanto, el cribado oncológico, que implica la realización de pruebas para detectar el cáncer antes de que aparezcan los síntomas, puede ser crucial para captar el cáncer en sus primeras etapas y aumentar las posibilidades de tratamiento efectivo.
Etapas del cáncer en el momento del diagnóstico
La etapa del cáncer en el momento del diagnóstico puede tener un impacto significativo en el pronóstico y el tratamiento de la enfermedad. Mientras el cáncer se diagnostica antes, las personas con cáncer tienen una mayor posibilidad de supervivencia.
Tratamiento del cáncer
Enfoques médicos actuales para el tratamiento del cáncer
Existen varios enfoques médicos para el tratamiento del cáncer, que incluyen cirugía, radioterapia, quimioterapia, inmunoterapia, terapias dirigidas y terapias hormonales. El tipo de tratamiento del cáncer que una persona recibe dependerá del tipo y etapa del cáncer, así como de su estado de salud general.
Terapias y procedimientos oncológicos
Además de los enfoques médicos tradicionales, existen numerosas terapias y procedimientos oncológicos que se utilizan para tratar el cáncer. Estas pueden incluir tratamientos con láser, terapia fotodinámica, ablación y embolización, entre otros.
Manejo de los efectos secundarios y la vida después del cáncer
El cáncer y su tratamiento pueden causar efectos secundarios y complicaciones que pueden afectar la calidad de vida de una persona. El manejo de estos efectos secundarios es una parte clave del control del cáncer y puede requerir terapias de apoyo y medicamentos. Además, vivir después del cáncer puede conllevar desafíos propios, como preocupaciones de recurrencia y efectos a largo plazo del tratamiento.
En resumen, el cáncer es una enfermedad compleja que puede afectar a cualquier parte del cuerpo, pero con un entendimiento adecuado y estrategias de prevención y detección temprana, las posibilidades de tratamiento y sobrevida pueden mejorarse drásticamente.
Referencias bibliográficas
American Cancer Society. Recuperado en: https://www.cancer.org/es/cancer/entendimiento-del-cancer/que-es-el-cancer.html
Instituto Nacional de Cáncer. Recuperado en: https://www.cancer.gov/espanol/cancer/naturaleza/que-es
Sociedad Española de Oncología Médica. Recuperado en: https://seom.org/informacion-sobre-el-cancer/que-es-el-cancer-y-como-se-desarrolla
World Cancer Day. Recuperado en: https://www.worldcancerday.org/es/que-es-el-cancer
La memoria es un proceso cognitivo que nos permite codificar información, almacenarla en nuestro cerebro y recuperarla cuando la necesitamos.
Es considerada una pieza fundamental dentro del conjunto de capacidades y habilidades mentales que tiene el ser humano.
Gracias a ella sabemos, por ejemplo, quiénes somos, dónde vivimos, dónde está nuestro lugar de trabajo, a dónde tenemos que ir la próxima semana, etc.
La memoria no se relaciona con un único lugar de nuestro cerebro, ni es homogéneo.
El proceso de codificación, almacenamiento y recuperación de la información o recuerdo se consigue gracias a un sistema complejo, donde cada tipo de memoria tiene sus propias funciones y modos de funcionamiento de forma coordinada.
Estudios demuestran que cuanto más estructurada y comprendida tengamos una información en nuestro cerebro, más fácil será su recuerdo.
Debemos tener en cuenta que existen otros factores como el entorno junto con el contexto social, personal y familiar que influyen a la hora de recordar. Estos factores hacen que el recuerdo sufra cambios.
Nuestra memoria no es un almacén de información fija y de experiencias vividas.
Decimos esto porque la memoria se define como un proceso creativo, donde reelabora la información cuando existen lagunas.
El cerebro realiza esta reelaboración de acuerdo a nuestra experiencia y a factores tanto internos como externos predominantes en el momento del recuerdo.
Cuando hablamos de recoger y codificar la información nos referimos a percibirla y comprenderla. Para que este proceso sea eficaz es necesario prestar atención e interpretarla de forma correcta.
Si no prestamos suficiente atención no podremos almacenar y mucho menos recuperar la información cuando la necesitemos.
Imagínate que tienes que preparar un informe en tu trabajo y lo tienes que defender ante tus jefes, ¿crees que es más fácil recordar la información si un día la estudiaste en el parque, otro en el salón de tu casa o habitación, otro día en la cocina mientras preparabas un café, etc.?, o por el contrario, ¿crees que te sería más fácil recordarlo si lo preparaste siempre estando en tu mesa de estudio o trabajo habitual? ¿Qué opinas?
Delgado Losada M.L. (2004) Estudio de la eficacia de un programa de entrenamiento en estrategias para mejorar la memoria en personas mayores. [Tesis doctoral, Universidad Complutense de Madrid] https://eprints.ucm.es/id/eprint/10114/1/T27491.pdf
La artrosis es una enfermedad articular degenerativa que puede afectar diferentes articulaciones del cuerpo. El daño se produce debido al desgaste del Cartílago Hialino Articular. Este desgaste origina cambios en el hueso adyacente al cartílago produciendo deformaciones en su intento por regenerarse.
Aunque no se considera una enfermedad hereditaria, sí posee un componente genético.
Dentro de las características más relevantes de esta enfermedad podemos decir:
Se trata de una enfermedad degenerativa.
Es una de las enfermedades crónicas más invalidantes.
Las articulaciones más afectadas son las manos, pies, rodillas y cadera.
En las mujeres, la artrosis predomina en manos y rodilla.
Síntoma más importante es el dolor, en fases avanzadas provoca la limitación de la movilidad articular.
Otros síntomas: Rigidez matutina, contractura muscular, inestabilidad articular, crepitaciones articulares.
Factores de riesgo
Las causas que producen esta enfermedad no están al cien por cien estructuradas pero se puede afirmar que algunos de los factores de riesgo son:
Aumento de la Edad.
Género (Es más común en mujeres)
Obesidad
Actividad física intensa
Genética
Algunas actividades laborales
Traumatismos
Tabaco
Tipo de artrosis según la zona afectada
Artrosis de cadera
Artrosis de rodilla
Artrosis de mano
Artrosis cervical
Artrosis lumbar
Artrosis de tobillo
Artrosis de codo
Artrosis de hombro
Manifestaciones clínicas de la artrosis
Síntomas y Signos
El principal síntoma que se manifiesta en esta patología es el dolor. Este dolor generalmente empeora cuando aumenta el esfuerzo físico y cede con el reposo. El dolor al final del día suele ser más intenso debido a la cantidad o sobrecarga de movimiento realizado.
En fases más avanzadas este dolor provoca limitación en la movilidad articular, ante pequeños esfuerzos el dolor es intenso y no cede ante el reposo.
La artrosis es una de las enfermedades crónicas más incapacitantes en etapas avanzadas
Otro síntoma frecuente que aparece en la artrosis es la rigidez, es decir, la dificultad a la hora de mover la articulación afectada. Suele producirse sobre todo cuando hay un largo periodo en reposo (acostado o sentado).
También se manifiestan síntomas y signos como la limitación funcional, contractura muscular, deformidad o desalineación articular, inestabilidad articular y crepitación articular (sonido crujiente o sensación de aspereza que se detecta en el movimiento de una articulación con artrosis o artritis)
En resumen, la artrosis es una enfermedad degenerativa de las articulaciones, que puede llegar a limitar nuestra funcionalidad a medida que el grado de afectación va avanzando. Por tanto, es necesario actuar sobre aquellos factores de riesgo que la producen y son modificables, como por ejemplo la obesidad y el tabaco.
Tomar conciencia sobre estos factores evitables nos permite prevenir al máximo su aparición. No obstante, hay otros factores sobre los que no podemos actuar, por ello, es importante que una vez diagnosticada la enfermedad, realicemos un tratamiento personalizado que mejore la funcionalidad de la articulac
ión y retrase su progresión. Esto no quiere decir que el tratamiento sea resolutivo ni que vaya a hacer desaparecer la artrosis pero sí mejora su capacidad funcionalidad.
-Eek Comas S. y Pedro Tarrés P. (2010) Patología Osteoarticular. En terapia ocupacional en geriatría. Principios y práctica. (pp. 1143-150) Barcelona: Elsevier España, S.L.
La psicomotricidad es una disciplina que engloba a la persona en su totalidad. Tiene como finalidad el desarrollo de capacidades y habilidades cognitivas, motrices y socio-afectivas. Para ello, incorpora áreas afectivas, sociales, cognitivas, físicas y sensoriales, áreas que la persona expresa a través del cuerpo y del movimiento.
La psicomotricidad no se enfoca en el movimiento en sí mismo, sino en la comprensión del mismo como motor de desarrollo de la persona su entorno.
Ámbitos de actuación psicomotriz
Autores contemporáneos, entre los que encontramos a Muniáin, mencionan tres niveles de intervención.
Educación Psicomotriz: Tiene como fin fomentar o estimular el desarrollo global en las personas durante sus primeros años de vida, en el marco de la escuela.
Reeducación Psicomotriz: Se dirige a personas que tienen algún tipo de dificultad en el aprendizaje y por tanto, necesitan un tipo de intervención más específico que el utilizado en el nivel anterior. Se aplica a niños, adolescentes, adultos y personas mayores.
Terapéutica: Va enfocado a personas que requieren una mayor intervención debido a que presentan alteraciones y/o deterioros severos, tanto a nivel cognitivo como físico, social y/o emocional.
Estos tres niveles se utilizan teniendo en cuenta los objetivos que se quieren conseguir y la población a la que va dirigida.
Papel del psicomotrista
Sea cual sea el tipo de intervención que realice el especialista en psicomotricidad cabe resaltar que su formación es compleja. Requiere conocimientos teóricos, prácticos y personales para diseñar y aplicar un correcto programa de intervención. Esto ayuda a mejorar la autonomía e independencia la persona a quién se dirige.
El psicomotricista utiliza como herramientas el tiempo, el espacio y el cuerpo del individuo mediante el movimiento.
Su capacidad de escucha y observación es fundamental para comprender a la persona en su globalidad, detectar y prevenir sus trastornos emocionales y psicomotrices.
El enfoque de su intervención como se ha mencionado antes, dependerá de cada caso particular. Diseñará las sesiones teniendo en cuenta las características de la persona e irán, por tanto, enfocadas a nivel:
Individual
Grupal
A personas sanaso con algún tipo de déficit, enfermedad o limitación.
Materiales de Psicomotricidad
Existe una amplia variedad de elementos que pueden ser usados en las salas o sesiones de psicomotricidad. El uso que se da va a depender del modelo y tipo de intervención que se desarrolle con la persona.
Dentro de algunos de estos materiales tenemos:
Aros, picas, colchonetas, picas, pelotas o balones sensoriales, bloques de espuma, cuerdas, arcilla, tapetes, juegos de mesa, pinturas, materiales de madera,tubos sensoriales
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Beneficios de la Psicomotricidad
La psicomotricidad, como disciplina que integra aspectos cognitivos, emocionales y motrices del individuo, ofrece múltiples beneficios en distintas etapas de la vida.
En la infancia, el trabajo en psicomotricidad favorece el desarrollo integral del niño, contribuyendo al dominio de su propio cuerpo, mejorando su coordinación y habilidades motoras, así como estimulando su creatividad e imaginación.
En los adultos, potencia la concentración, la memoria y la capacidad de resolución de problemas. Por otro lado, tiene una especial relevancia en el envejecimiento activo, ya que ayuda a ralentizar la pérdida de funciones cognitivas y motoras, además de ofrecer herramientas para mantener una buena calidad de vida.
A nivel emocional, fomenta la autoconfianza, la autoestima y el manejo de emociones.
Finalmente, debemos remarcar que la psicomotricidadpromueve la toma de conciencia de la persona en sí misma y de sus propios límites, favoreciendo un desarrollo saludable y equilibrado de todos los aspectos de su vida.
Referencias bibliográficas -Bernaldo de Quirós Aragón M. (2009) Intervención psicomotriz en ancianos. En Manual de Psicomotricidad (pp. 181-193) Madrid: Ediciones Pirámide.
-Berruezo, P.P. (2000): El contenido de la psicomotricidad. En Bottini, P. (ed.) Psicomotricidad: prácticas y conceptos. pp. 43-99. Madrid: Miño y Dávila. (ISBN: 84-95294-19-2)
El dolor es una respuesta sensorial y emocional a un estímulo que el cuerpo percibe como dañino, dañado o potencialmente dañado. Esta respuesta juega un papel crucial en nuestra supervivencia, al alertarnos de peligros potenciales y promover acciones protectoras para prevenir más daño.
Puede ser agudo, crónico, sordo, punzante, quemante, anodino, fugaz, constante, inflamatorio, neuropático... la lista continúa.
No obstante, lo que todos estos tipos de dolor tienen en común es que provocan malestar y pueden interferir con nuestra capacidad para funcionar y disfrutar de la vida.
Dependiendo de su origen o localización, el dolor puede cambiar nuestra percepción de la realidad y modificar nuestro comportamiento.
El dolor es una sensación compleja que se experimenta en varias formas, intensidades y frecuencias. Aunque es una sensación común a toda la humanidad, el alivio del dolor y el manejo del dolor son retos constantes para los profesionales de la salud. Entender el dolor en todas sus dimensiones -físicas, psicológicas y sociales- nos permite una perspectiva más completa para enfrentarlo y mitigarlo.
¿Cuáles son las causas del dolor?
El dolor varía significativamente de una persona a otra debido a una serie de factores que lo modulan.
Las causas que provocan el dolor pueden ser:
Físicas: En el aspecto físico, el dolor puede ser resultado de una lesión o trauma, como una fractura ósea, un esguince o una quemadura. También puede ser causado por enfermedades o condiciones médicas, como la artritis, la fibromialgia, la migraña, entre otras.
Biológicas: En cuanto a las causas biológicas, el dolor puede ser producto de una respuesta inflamatoria del cuerpo ante una infección o una enfermedad. Nuestro sistema inmunológico desencadena esta respuesta para protegernos y ayudar a nuestro cuerpo a curarse. Asimismo, factores como la edad, el sexo, la genética, el estado de salud general, y la sensibilidad a ciertos neurotransmisores y hormonas pueden influir en cómo se percibe el dolor.
Psicológicas: El componente psicológico juega un rol crucial en la percepción del dolor. El estado de ánimo, el estrés, el miedo y la ansiedad pueden intensificar la experiencia dolorosa, mientras que la distracción, la relajación y el optimismo pueden atenuarla.
Es importante tener en cuenta que el dolor es una señal de que algo no está bien en nuestro cuerpo. Sin embargo, también hay condiciones, como el dolor crónico, en las que el dolor persiste incluso después de la curación de la lesión o condición que lo causó inicialmente.
Otra consideración importante es la influencia sociocultural. Las creencias culturales, los roles de género y las actitudes frente al dolor pueden afectar la manera en que las personas experimentan y manejan el dolor.
Por último, pero no menos importante, el umbral del dolor, que es la mínima cantidad de estimulación necesaria para hacer que una persona sienta dolor, es un factor personal y variable entre las personas, lo que demuestra que el dolor no es una experiencia uniforme, sino una respuesta compleja y multifactorial a un estímulo dañino o una enfermedad.
¿Cuáles son los tipos de dolor?
Existen varios tipos de dolor que se pueden clasificar teniendo en cuenta diferentes criterios: duración, origen, localización, curso, intensidad, sensibilidad al tratamiento
Dolor agudo: Es temporal y se siente de repente. Por lo general, es causado por daño a los tejidos o los órganos y usualmente desaparece una vez que la causa subyacente es tratada.
Dolor crónico, que persiste durante largos periodos de tiempo, incluso después de que la lesión o enfermedad inicial haya sido tratada. Estos pueden incluir dolores de cabezas crónicos, dolor de espalda, artritis, entre otros.
Dolor nociceptivo: Este es provocado por el estímulo de los receptores del dolor (nociceptores) en reacción a un desencadenante, como por ejemplo, una infección.
Dolor neuropático, que es causado por daño o disfunción en el sistema nervioso.
Dolor psicógeno, que es el dolor que se siente a pesar de que no hay evidencia de daño físico o enfermedad que pueda estar causando el dolor.
Dolor somático, que se activa cuando se estimulan los receptores vasculares, el sistema musculo-esquelético o la piel.
Dolor visceral, que es causado por algún daño en los órganos internos. Aunque no todos los órganos duelen.
La comprensión de estos diferentes tipos de dolor es fundamental para los médicos y otros profesionales de la salud, ya que les permite determinar el tratamiento más efectivo para cada individuo.
Tratamientos para el dolor
El dolor es una sensación desagradable, que puede ser leve, moderada o intensa, y se presenta en distintas partes del cuerpo debido a diversas causas, como lesiones o enfermedades.
Los enfoques para manejar esa sensación de dolor se dividen, principalmente, en dos categorías: tratamiento farmacológico y tratamiento no farmacológico.
El tratamiento farmacológico incluye medicamentos analgésicos, antiinflamatorios y, en casos severos, opioides. Estos fármacos, recetados por un profesional de la salud, actúan en el sistema nervioso central, bloqueando la transmisión de señales de dolor al cerebro.
Por otro lado, el tratamiento no farmacológico consiste en técnicas y métodos que pueden ayudar a controlar el dolor sin necesidad de medicación. Ejemplos de estos incluyen la fisioterapia, la acupuntura, la terapia cognitiva conductual, y los procedimientos quirúrgicos mínimamente invasivos.
Ambos tipos de tratamiento pueden usarse de manera conjunta y adaptarse a las necesidades individuales de cada persona.
La elección adecuada del tratamiento para el dolor dependerá de la causa subyacente, la intensidad y duración del dolor, y la salud general de la persona que está sufriendo el dolor.
No obstante, en todos los casos, es crucial consultar a un profesional de la salud antes de iniciar cualquier tipo de tratamiento para el dolor. ¡Recuerda que este artículo es meramente informativo! Cada caso es particular, y como tal debe ser tratado.
Referencias bibliográficas
Del Arco Juan (2015) Curso básico sobre dolor. Tema 1. Fisiopatología, clasificación y tratamiento farmacológico. Farmacia profesional. Vol. 29 (1), 2-8
Manual MSD. Introducción al dolor. Recuperado en: https://www.msdmanuals.com/es/hogar/enfermedades-cerebrales,-medulares-y-nerviosas/dolor/introducci%C3%B3n-al-dolor
El mieloma múltiple es un cáncer de la sangre que afecta a los glóbulos blancos llamados plasmocitos, que son vitales en el sistema inmunológico, ya que su función principal es la producción de anticuerpos que ayudan al cuerpo a combatir infecciones y enfermedades.
Esta enfermedad, también conocida como mieloma de células plasmáticas, se produce cuando las células cancerosas se multiplican en la médula ósea (el tejido suave y esponjoso en el centro de la mayoría de los huesos) y desplazan las células sanas, impidiendo su correcto funcionamiento.
El mieloma múltiple es denominado de esta manera debido a que afecta a varias áreas del cuerpo, como los huesos, el riñón, el sistema inmunológico y el recuento de células sanguíneas.
Uno de los aspectos más preocupantes de esta enfermedad es que, en sus etapas iniciales, puede no presentar síntomas reconocibles, lo que dificulta su diagnóstico temprano.
A medida que la enfermedad avanza, los síntomas pueden incluir dolor en los huesos, debilidad y fatiga, infecciones frecuentes, pérdida de peso, y daño renal.
Entre los factores de riesgo del mieloma múltiple encontramos
Edad avanzada
Sexo
Raza
Antecedentes familiares de mieloma múltiple
Obesidad
El tratamiento del mieloma múltiple se orienta a controlar y reducir los síntomas, retrasar la progresión de la enfermedad y mejorar la calidad de vida de las personas diagnosticadas con esta enfermedad. En algunos casos, es posible que el uso de medicamentos, la quimioterapia, la radioterapia o el trasplante de médula ósea sea el mejor enfoque.
El pronóstico de la enfermedad varía considerablemente dependiendo de múltiples factores, tales como la edad del paciente, la etapa de la enfermedad, la respuesta al tratamiento, y las condiciones generales de salud del individuo.
El mieloma múltiple no tiene cura, pero gracias a los avances en la medicina y en las terapias de tratamiento, la esperanza de vida de las personas con mieloma múltiple ha aumentado significativamente en las últimas décadas, y muchas de ellas pueden llevar una vida relativamente normal por muchos años tras el diagnóstico.
Referencias bibliográficas y enlaces de interés
- American Cancer Society. Recuperado en https://www.cancer.org/es/cancer/tipos/mieloma-multiple/si-usted-tiene-mieloma-multiple.html
- Mayo Clinic. Recuperado en https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/multiple-myeloma/symptoms-causes/syc-20353378
- Medline Plus. Recuperado en https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000583.htm
Los terapeutas ocupacionales jugamos un papel importante tanto en la prevención como en la rehabilitación de las personas mayores tras una caída.
Prevención
Es por eso que, cuando hablamos de prevención de caídas en el adulto mayor planteamos una serie de recomendaciones a tener cuenta:
Utilizar calzado adecuado con suela firme y no deslizante.
Adaptar el entorno. Aquí hablamos de:
Quitar muebles que obstaculicen el desplazamiento dentro de la vivienda.
Tener una buena iluminación.
Si es posible, poner barras de apoyo en el cuarto de baño, en el pasillo y/o habitación.
Quitar alfombras.
Evitar los suelos resbaladizos/encerados.
Colocar la cama y mobiliario, en general, a una altura adecuada.
Utilizar superficies que sean antideslizantes.
Realizar ejercicio físico. Es fundamental mantenernos activos haciendo actividades como gimnasia, natación, caminar al aire libre, etc. (siempre controlado y/o supervisado cuando se trata, especialmente, de personas mayores)
Utilizar productos de apoyo (andadores, bastones, asideros, etc.)
Nota: No está recomendado en todos los casos. Es importante hacer una valoración previa de la persona. Se conocen estudios en los que, más que una ayuda, se han convertido en un factor de riesgo.
Llevar una dieta equilibrada.
Vigilancia en la toma de medicación. Acudir al médico de cabecera o especialista sanitario antes de automedicarse. Debemos recordar que cada organismo responde de forma diferente a los medicamentos.
Acudir, en la medida de lo posible, a charlas relacionadas con la educación y promoción de la salud.
Es importante hacer una evaluación muy detallada del estado de salud y fisiología del adulto mayor así como del entorno en el que desarrolla su vida cotidiana
Tratamiento tras la caída de una persona mayor
Desde la terapia ocupacional nos centramos en el fortalecimiento del aparato locomotor. Para ello desarrollamos actividades que ayudan a potenciar la fuerza de los músculos así como el movimiento de las articulaciones. ¿El objetivo? Conseguir su mayor amplitud, siempre por supuesto, teniendo en cuenta las limitaciones físicas que tenga la persona mayor en ese momento.
Fomentamos la realización de ejercicios repetitivos donde la coordinación visual junto con el movimiento motor juega un papel fundamental.
Recordemos que uno de los factores de riesgo es la disminución de la agudeza visual, por tanto intentamos potenciar la función ocular con el fin de corregir los problemas ópticos que puedan surgir, reduciendo así las posibilidades de una nueva caída.
En resumen, podemos decir que el tratamiento de las caídas, haya o no fractura, va dirigida siempre a recuperar la máxima autonomía posible de la persona, con el fin de que pueda seguir realizando sus actividades de la vida diaria.
Además, también nos enfocamos en:
Dar confianza a la persona con el objetivo de disminuir su miedo a caerse de nuevo.
Educar y/o entrenar a la persona para que haga una correcta utilización de los productos de apoyo que necesita (bastón, andador, silla de ruedas, etc.)
Modificar y adaptar el entorno de la persona quitando aquellas barreras arquitectónicas que suponen un riesgo de una nueva caída, etc.
Aquí podrás ver los aspectos que tenemos en cuenta como terapeutas ocupacionales a la hora de valorar a una persona que ha sufrido o que puede sufrir una caída.
– Durante Molina, P. (2010) Alteraciones de la marcha, caídas y accidentes. En Terapia Ocupacional en Geriatría. Principios y práctica (pp. 155- 176) Masson:Barcelona.
La enfermedad de Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa que afecta a la calidad de vida de la persona que la padece.
Produce una alteración progresiva que degenera todo el sistema nervioso: central y periférico. Ocasiona una pérdida de neuronas de la sustancia negra y de ganglios basales responsables de la liberación y/o producción de dopamina, neurotransmisor encargado de la función motriz.
Temblor en reposo. Predomina y disminuye con el movimiento voluntario.
Rigidez muscular. Principalmente en cuello, brazos y piernas. Termina afectando todas las articulaciones.
Bradicinesia. Se refiere a un enlentecimiento y dificultad a la hora de iniciar movimientos voluntarios y automáticos.
Inestabilidad Postural. Se produce una alteración en el equilibrio lo que le puede llevar a caídas frecuentes.
Alteración en la marcha. La marcha es lenta, arrastrando los pies, aunque también tendrá una marcha rápida con pasos cortos.
Etapas del Parkinson
Afecta el movimiento y se desarrolla a lo largo del tiempo en varias etapas.
En la primera etapa, los síntomas son leves. Pueden incluir temblores, rigidez muscular y una reducción en la amplitud del movimiento.
A medida que avanza a la segunda etapa, los síntomas empiezan a empeorar, con un aumento en la rigidez y temblores, así como problemas de equilibrio y coordinación.
Durante la tercera etapa de la enfermedad, las actividades cotidianas se vuelven más difíciles, y las personas pueden experimentar pérdida de movilidad, produciéndoles cierta inestabilidad postural y también pueden tener problemas para pronunciar palabras correctamente.
En la cuarta etapa, los síntomas motores se vuelven más severos y debilitantes, lo que lleva a una incapacidad para realizar tareas cotidianas sin ayuda. Este es el punto en el que las personas afectadas pueden necesitar asistencia para caminar, comer y cuidar de sí mismas.
Finalmente, la enfermedad llega a su quinta etapa, donde la persona sufre de una discapacidad extrema y puede no ser capaz de moverse independientemente. En este punto es necesario prestar mucha atención a los cambios posturales para evitar la aparición de úlceras por presión. Por otra parte, el deterioro cognitivo y emocional también pueden ser más pronunciados, lo que lleva a un mayor riesgo de demencia.
El tratamiento farmacológico y el apoyo adecuado son esenciales en cada etapa para garantizar la mejor y máxima calidad de vida posible, tanto para las personas con esta afectación como para sus familiares y cuidadores, dentro y fuera del domicilio.
Comunicación
Algunas de las dificultades en cuanto al habla y la escritura que podemos encontrar en las personas que sufren esta enfermedad son:
En el habla:
Dificultad para coordinar la respiración y el habla
Rigidez en la cara que dificulta la emisión de sonidos y expresión facial.
Tono de voz bajo y débil
El discurso puede resultar ininteligible
Habla monótona
Dificultad para iniciar el habla.
En la escritura:
Disminuye el tamaño de las letras/números
Altera la forma de las letras/números
Cabe resaltar que estos síntomas no están presentes en todos las personas con el diagnóstico, ni que aparecen todas estas dificultades en una misma persona.
En este área, asesoramos en la realización de actividades que le motiven a poner en práctica las técnicas aprendidas en las sesiones con el logopeda, mientras va desarrollando otras tareas diarias de tipo motriz.
En cuanto a la escritura recomendamos la utilización de productos de apoyo como: engrosadores para lápices, bolígrafos, papel con línea ancha, pinzas para estabilizar las hojas, etc.
Referencias bibliográficas
Durante Molina, P (2010) terapia ocupacional en la enfermedad de Parkinson. Terapia Ocupacional en geriatría. Principios y práctica. (pp. 175-189) Barcelona: Elsevier Masson, S.A.
Hay muchas cosas que los adultos o personas mayores pueden hacer para promover estilos de vida que incluyen hábitos para cumplir años de manera saludable. En ellas, podemos observar:
Antes de comenzar cualquier programa de ejercicios, es muy importante consultar a un médico o especialista para asegurarte que puedes realizar actividad física, además de que al consultar con el especialista podrás recibir recomendaciones adaptadas a tus necesidades y condiciones específicas.
Es importante que las personas a medida que van envejeciendo sigan activas. Esto las ayuda a mantener la fuerza muscular, la flexibilidad y el equilibrio y, aún más importante, la actividad regular también puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades crónicas como las cardíacas, los accidentes cerebrovasculares y la diabetes.
2. Llevar una alimentación saludable
Es indudable que una buena alimentación supone una mejor calidad de vida ya que ayuda a mantener un cuerpo sano y con energía. La clave radica en encontrar un equilibrio adecuado entre los diferentes grupos alimenticios priorizando el consumo de frutas, verduras, cereales integrales, proteínas y productos lácteos bajos en grasa a medida que se envejece. Además, es esencial mantenerse hidratado y evitar el exceso de grasas saturadas, azúcares añadidos y alimentos procesados, ya que estos productos contribuyen al desarrollo de enfermedades crónicas como la obesidad, la diabetes y enfermedades cardiovastuclares.
Cada persona presenta unas condiciones y necesidades particulares, por ello siempre es importante consultar con un especialista acerca de un programa de dieta óptima e individualizada.
No olvidemos que la salud es nuestra principal riqueza y empieza en la mesa de cada hogar.
3. Buenos hábitos de sueño
Dormir lo suficiente y tener un sueño reparador es vital.
Dentro de algunos de los beneficios que aporta un sueño de calidad en las personas mayores están:
Reducir el riesgo de sufrir enfermedades neurodegenerativas.
Reducir los niveles de estrés y ansiedad, fatiga, somnolencia diurna e incluso irritabilidad.
4. Eliminar o reducir el consumo de tabaco y alcohol.
El consumo de tabaco y alcohol está asociado a diversos problemas de salud que pueden disminuir la calidad de vida en la vejez, afectar la capacidad para llevar a cabo actividades diarias y aumentar el riesgo de enfermedades crónicas.
Algunas razones y consejos para eliminar o reducir el consumo de tabaco y alcohol en beneficio de un envejecimiento activo y saludable son:
Reduce el riesgo de enfermedades
Mejora de la función cognitiva
Mayor energía y vitalidad
Mejora de la salud mental y el bienestar emocional
Fortalece el sistema inmunológico
Disminuyen gastos económicos
Mejora la calidad de vida
5. Mantener la mente activa
Una de las funciones que van disminuyendo durante el proceso de envejecimiento es la cognitiva. Por ello, una de las claves para envejecer de forma saludable y retrasar una posible aparición de deterioro cognitivo es mantener una mente activa. Se puede conseguir de muchas maneras:
Hacer ejercicios de estimulación cognitiva donde se trabajan atención, memoria, habilidades viso-espaciales, lenguaje, cálculo, praxias, reconocimiento, entre otras.
En los últimos años, tras diferentes estudios experimentales, se ha concluido que la estimulación cognitiva es una terapia no farmacológica que ayuda a mantener las funciones cognitivas conservadas por más tiempo, lo que garantiza mejores oportunidades de salud. Empezando desde edades tempranas, la aparición de una posible demencia como el Alzheimer se reduce.
A través del ejercicio físico.
6. Mantener las relaciones sociales.
Existen actividades dirigidas a las personas mayores y también actividades donde participa toda la población sin distinción de edad.
Mantente en contacto con amigos y familiares
Participa en actividades y eventos comunitarios
Únete a grupos específicos para la tercera edad
Forma parte de un grupo de interés o hobby
Aprende algo nuevo
Realiza actividades físicas en grupo
Ofrece tu tiempo como voluntario
Mantén una actitud positiva y abierta
Involucrarse en actividades como las mencionadas antes ayuda a fomentar y mantener la capacidad de mejorar las relaciones interpersonales, a la vez que reduce el aislamiento social en el que se ven inmersas muchas personas mayores.
Un comité de expertos de la Administración de Medicación y Alimentos de los Estados Unidos (FDA), el pasado 09 de junio votó de manera unánime, que los beneficios clínicos que aporta el fármaco Lecanemab en las personas diagnosticadas con la enfermedad de Alzheimer pueden llegar a ralentizar el progreso del deterioro cognitivo hasta un 27% por lo que recomiendan su empleo como nuevo medicamento para esta enfermedad.
La FDA reconoce que Leqembi, marca comercial del nuevo fármaco, tiene la capacidad de mejorar la calidad de vida de las personas con Alzheimer, al disminuir dicho deterioro y ralentizar la progresión de la enfermedad.
Este logro representa un avance significativo en la lucha contra esta devastadora enfermedad neurodegenerativa que afecta a millones de personas en todo el mundo y donde representa una de las principales causas de discapacidad y dependencia entre la población, principalmente de personas o adultos mayores.
Finalmente el pasado 06 de julio, obtuvo la aprobación definitiva por parte de la FDA. Esto convierte a Lecanemab en el primer y único tratamiento aprobado frente al avance del deterioro cognitivo en personas que tienen Alzheimer.
¿Qué es Lecanemab?
Lecanemab, también conocido como BAN2401, es un anticuerpo monoclonal desarrollado conjuntamente por Biogen y Eisai, promotoras farmacéuticas.
Este medicamento ha sido específicamente diseñado para tratar la enfermedad de Alzheimer. Tiene como objetivo eliminar las placas beta amiloides que se acumulan en el cerebro de las personas afectadas.
¿Cómo actúa Lecanemab en el cerebro?
Actúa mediante la reducción de los niveles de la proteína beta-amiloide en el cerebro, la cual se encuentra en grandes cantidades en personas diagnosticadas con la enfermedad de Alzheimer. Se cree que es uno de los principales factores responsables del daño cerebral y la pérdida de memoria en estas personas.
A través de diversos ensayos clínicos, este fármaco ha demostrado cierta promesa en la ralentización del deterioro cognitivo y la reducción de dichas placas amiloides en etapas tempranas de la enfermedad.
¿Qué efectos secundarios podría producir este nuevo fármaco?
Algunos de los síntomas que podría presentar la persona son:
Dolor de cabeza
Mareos
Náuseas
Pérdida de equilibrio
Otros
En todos los casos, se recomienda que se consulte de forma inmediata con el médico
Continúa la investigación
En cualquier caso, el campo de la investigación para el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer, sigue avanzando con nuevos enfoques y posibilidades terapéuticas. Las expectativas creadas en torno a este nuevo tratamiento son elevadas, ya que hasta ahora no se habían desarrollado fármacos capaces de abordar el problema desde su origen.
Tanto Lecanemab como otros fármacos en desarrollo representan una esperanza para millones de personas en todo el mundo.
Su aprobación definitiva mantiene el pulso a seguir avanzando, a través de la investigación, en terapias efectivas y duraderas que ayuden a las personas diagnosticadas con esta enfermedad a mejorar su calidad de vida y reducir la carga para sus cuidadores y la sociedad en general.
-Pérez-Martínez DA. Lecanemab en la enfermedad de Alzheimer: ¿realmente estamos ante un cambio en el pronóstico de la enfermedad? Rev Neurol 2023; 76: 185-8. doi: 10.33588/rn.7606.2023055.
-Howard J y Lubhy T. Los asesores de la FDA votan que lecanemab muestra beneficios como tratamiento para el Alzheimer. Recuperado el 10 de junio en https://edition.cnn.com/2023/06/09/health/fda-committee-lecanemab-leqembi/index.html
La respuesta es un rotundo Sí. La brecha digital en personas mayores existe.
Las personas que pertenecen a los grupos de edad entre 70 y 90 años, esta tecnología, y la posibilidad de acceder a internet les ha llegado de una forma “casi obligada” para poder desenvolverse en la actualidad, lo que les hace aún más vulnerables.
Hay tres cuestiones principales por las que las personas mayores son más propensas a mantenerse al margen:
Utilización de las nuevas tecnologías en una edad tardía
Este grupo de población ha vivido sin móvil, sin ordenador o sin acceso a internet hasta hace unos años. Proceden de una época en la que la tecnología no era una necesidad.
Muchos han empezado a utilizar el móvil con 70 años, dando lugar a que la agilidad o desenvoltura no pueda ser comparable con una persona de 20 años que lleva toda la vida usando herramientas digitales. Por tanto, lo que podemos observar es que en su mayoría, son personas que no saben usar esta tecnología.
Limitaciones relacionadas con el proceso de envejecimiento
El envejecimiento es el proceso en cual se producen cambios funcionales a nivel físico, mental y cognitivo dando lugar a problemas de movilidad, aparición de enfermedades crónicas o deterioro cognitivo, entre otros.
Esto provoca que la agilidad visual, motora o cognitiva dificulte la utilización óptima de los dispositivos.
Desconfianza hacia “un mundo desconocido”
Los dos puntos anteriores producen en las personas mayores inseguridad.
Entre la poca práctica que tienen de las nuevas tecnologías y la pérdida de facultades por el propio envejecimiento, la negatividad ante la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación (TICs) es predominante.
Las consecuencias que la brecha digital puede ocasionar en personas mayores son de suma importancia. Es necesario prestarles atención ya que esta brecha limita su autonomía personal e independencia.
Por poner unos ejemplos, tenemos que:
Tienen más dificultad para acceder a servicios esenciales a nivel social, económico y sanitario, entre otros.
La falta de familiaridad digital y de acceso a internet les dificulta la llegada de información actualizada o la realización de tareas sencillas.
También aumenta su aislamiento social.
Esta barrera digital hay que ir cerrándola a través del apoyo, las formaciones y el acompañamiento para que las personas mayores puedan seguir disfrutando de su autonomía y su calidad de vida.
Existen diferentes subtipos relacionados con los trastornos de la atención lo que hace complejo llegar a un diagnostico específico, por esta razón, para intentar llegar a un consenso se utilizan criterios clínicos, que son evaluados mayoritariamente por dos escalas: Manual Diagnostico y Estadístico de las Enfermedades Mentales (DSM-V) y la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10)
Los trastornos de la atención constituyen un desorden de la conducta, donde varios de los factores que pueden incidir en su aparición son:
Factores Genéticos
Factores que afectan al desarrollo del sistema nervioso
Lesiones cerebrales
Entorno familiar, social, cultural, escolar
Algunas enfermedades psiquiátricas como depresión, esquizofrenia, paranoia, etc.
El DSM – V define los siguientes criterios para el diagnóstico de los principales síntomas que podemos apreciar en estos trastornos son:
Dificultad para mantener la atención
Dificultad para terminar una tarea
Distractibilidad
Aumento de actividad motora
Impulsividad
Dicho lo anterior, en un intento por clasificar las alteraciones de la atención, Higueras et. al. (1996) diferenció:
Aprosexias: Ausencia de atención.
Hipoprosexias: Disminución de la atención.
Hiperprosexias: Incremento de la atención
Pseudoprosexias: Trastorno en el que aparentemente falta de atención pero en realidad lo que falla es el rendimiento.
A la hora de hacer esta clasificación se tienen en cuenta características tales como: la voluntad o involuntariedad, estímulos auditivos, estímulos visuales, internos y/o externos.
Atención Selectiva
Función que nos permite seleccionar un estímulo frente a otros.
A lo largo del día recibimos una gran cantidad de información. Si prestásemos atención a toda esa gran cantidad de estímulos, nuestro cerebro estaría sobrecargado, por ello, lo que nos permite esta capacidad atencional es seleccionar aquella información que necesitamos para conseguir un objetivo concreto.
Esta habilidad se aprende y afianza gracias a la correcta utilización de técnicas y estrategias
Los estímulos presentan una serie de características físicas (color, movimiento, intensidad, etc.), o características comparativas (sorpresa, incongruencia, etc.), haciendo que prestemos más atención en él antes que en otros estímulos
Ejemplo: Cuando estamos en la parada de autobús, estamos pendiente del autobús que nos llevará a nuestro destino frente a otros que pasan o paran en dicha parada
Atención Dividida
Función que permite dividir nuestra atención en dos o más tareas que se desarrollan de forma simultánea.
La gestión de los recursos usados en el desarrollo de las tareas simultáneas se convierten en un factor importante para conseguir el éxito o fracaso de las mismas.
La intencionalidad, la conciencia y la interferencia con otra actividad mental son factores que están presentes en el procesamiento de los diferentes estímulos que se presentan de manera simultánea
Ejemplo: Cuando vamos conduciendo y al mismo tiempo estamos escuchando la radio
Atención Sostenida
Función que permite mantener nuestro estado de vigilancia sobre estímulos determinados durante un periodo de tiempo más o menos largo.
Se ven implicados aspectos más motivacionales que cognitivos.
Se requiere un nivel intermedio de activación mientras se realiza la tarea y/o se mantiene la vigilancia sobre el estímulo determinado.
Existen factores que hacen disminuir nuestra atención sobre el estímulo que estamos focalizando porque hay:
Disminución de nuestro estado de vigilancia
Distracción
Lapsus de atención. Disminuye nuestro nivel de atención.
Ejemplo: Cuando leemos un libro mantenemos nuestro foco de atención en su contenido para conocer el tema central, como se desarrolla, etc.
Atención Alternante
Función que permite pasar de una tarea a otra donde el foco de atención requiere procesos cognitivos diferentes.
Controla la información que es procesada en cada momento.
La velocidad de procesamiento de la información es un valor destacable en este tipo de atención.
Ejemplo: Ordenar prendas de vestir por tipos (Vestidos, ropa interior...etc)
La esclerosis múltiple es una enfermedad crónica del Sistema Nervioso Central (SNC) que afecta al cerebro y a la médula espinal.
Se caracteriza por la inflamación y la destrucción del tejido que rodea las fibras nerviosas, conocido como mielina.
La mielina es una sustancia compuesta por proteínas y grasas que actúa como aislante, permitiendo que los impulsos eléctricos se transmitan de manera rápida y eficiente a lo largo de las células nerviosas.
Esclerosis múltiple
En la esclerosis múltiple, el sistema inmunológico, que normalmente protege al cuerpo contra infecciones y enfermedades, ataca por error la mielina en el sistema nervioso central.
Esto provoca la formación de cicatrices o lesiones, también conocidas como esclerosis, que interrumpen la comunicación entre el cerebro y el resto del cuerpo. Por este motivo es considerada una enfermedad autoinmune.
Síntomas
Los síntomas de la esclerosis múltiple pueden variar ampliamente de una persona a otra.
Problemas de visión
Fatiga
Debilidad muscular
Dificultad para coordinar movimientos
Problemas de equilibrio
Trastornos del habla
Deterioro cognitivo
Además, la esclerosis múltiple puede afectar el estado de ánimo y la calidad de vida en general.
Los brotes que sufren algunas personas presentan síntomas que remiten casi por completo y se manifiestan de nuevo pasados meses o incluso años.
En otras personas con esclerosis múltiple, los síntomas son más agudos y recurrentes.
Es por ello que la progresión de la enfermedad no se puede predecir.
Como se ha mencionado antes, va a depender de cómo se manifieste en cada persona, y del área del sistema nervioso afectado.
En todos los casos, la persona que sufre este tipo de esclerosis ve afectado el desempeño de su rutina diaria ya que los síntomas dificultan la realización de las diferentes actividades cotidianas.
Aunque no se conoce la causa exacta, se cree que la combinación de factores genéticos y ambientales juega un papel importante en su desarrollo.
Tratamiento
En la actualidad, aunque se siguen haciendo investigaciones, no hay una cura. No obstante, los avances en el tratamiento farmacológico que se han producido en los últimos 20 años han sido muy alentadores.
En cuánto al tratamiento no farmacológico, se diseñan tratamientos de forma individualizada con el fin de ayudar a controlar los síntomas, retrasar su progresión y memorar la calidad de vida de las personas diagnosticadas.
Desde terapia ocupacional, se plantean objetivos de tratamiento dirigidos específicamente a:
Reeducar en las actividades de la vida diaria de la persona, con el fin de conseguir la máxima autonomía posible dentro y fuera del domicilio.
Fomentar sus actividades de ocio y tiempo libre
Aceptación de la enfermedad
Mejora en su autoestima
Adaptación del entorno, tanto de su vivienda como su lugar de trabajo.
Reeducar en técnicas de conservación de energía con el fin de disminuir la fatiga, entre otros.
La enfermedad de Alzheimer se define como un trastorno neurocognitivo mayor.
Se trata de un trastorno degenerativo, progresivo e irreversible del cerebro en el que se produce una acumulación anormal de dos proteínas:
Proteína Beta Amiloide. Se relaciona con placas amiloides
Proteína Tau. Se relaciona con el ovillo neurofibrilar
Esta acumulación inusual provoca la disminución de conexiones entre las células nerviosas, causando eventualmente su muerte. Esta pérdida produce el déficit de capacidades intelectuales y cognitivas junto con la aparición de alteraciones conductuales.
Genera una gran dependencia y discapacidad, especialmente en etapas avanzadas.
La enfermedad de Alzheimer es la principal causa de demencia, y afecta a millones de personas en el mundo. De hecho, se prevé que en 2030 afectará a 82 millones de personas, y en 2050 a 152 millones.
Datos sobre evolución de la enfermedad de Alzheimer
Es llamada la enfermedad de la memoria porque su síntoma principal es la pérdida de memoria, específicamente la memoria episódica que es la que se encarga de recordar los eventos recientes.
A medida que va avanzando la enfermedad van apareciendo otros síntomas y cambios conductuales, lo cual impacta significativamente en la vida de la persona que la padece y sus familiares.
Aún no se conoce con certeza las causas que la provocan. Lo que sí se sabe es que sea cual sea la causa que la provoca, ésta conlleva a una pérdida de función y estructura neuronal que ocasiona la pérdida de neuronas.
La Asociación Americana de Alzheimer habla de tres etapas:
Etapa Inicial
Etapa Moderada
Etapa Grave
El incremento de la esperanza de vida hace necesaria tratarla como una prioridad socio-sanitaria, puesto que el número de personas que la sufren va en aumento.
La enfermedad de Alzheimer hoy en día no tiene cura. Desde el momento en que se diagnostica, dependiendo de cada paciente, la esperanza de vida será más larga o corta. Esto se debe a que los síntomas no actúan de la misma manera en las personas que la padecen.
Las investigaciones actuales se centran en mejorar el diagnóstico, perfeccionar los tratamientos y en explorar nuevos enfoques que ayuden a retrasar o detener el avance de la enfermedad.
Actualmente, se llevan a cabo tratamientos farmacológicos combinados con tratamiento de terapias no farmacológicas.
-Amador-Marín, B. y Guerra-Martín M.D. Eficacia de las intervenciones no farmacológicas en la calidad de vida de las personas cuidadoras de pacientes con enfermedad de Alzheimer. Revista Gaceta Sanitaria 2017; 31(2):154 – 160.
- Llibre-Rodríguez JJ, Gutiérrez Herrera R, Guerra Hernández MA. Enfermedad de Alzheimer: actualización en su prevención, diagnóstico y tratamiento. Rev haban cienc méd [Internet]. 2022 [citado ]; 21(3):e4702. Disponible en: http://www.revhabanera.sld.cu/index.php/rhab/article/view/4702
En este grado de dependencia, la persona afectada presenta ciertas dificultades y limitaciones para llevar a cabo tareas esenciales, pero no es completamente dependiente de otras personas o de productos de apoyo.
Estas personas experimentan una notable disminución en su autonomía personal y capacidad para cuidar de sí mismas, afectando así a su calidad de vida.
Algunos ejemplos de situaciones cotidianas en las que una persona con dependencia moderada puede requerir asistencia incluyen vestirse, alimentarse, asearse o realizar movimientos básicos.
Se considera, por tanto, dependencia moderada cuando la persona en situación de dependencia requiere:
Ayuda al menos una vez al día para la realización de varias actividades.
Necesita apoyo, de manera limitado o intermitente, para su autonomía personal.
Grado II. Dependencia severa
La atención a personas en situación de dependencia severa, requieren una mayor prestación y dedicación para asegurar su bienestar y poder desarrollar sus tareas cotidianas.
En general, aquellos que se encuentran en este grado necesitan la ayuda de una o varias personas para la realización de actividades indispensables de la vida diaria, como el aseo personal, la alimentación, la movilización y desplazamiento, el vestir y, en algunos casos, la comunicación y la toma de decisiones, entre otras.
Este tipo de atención y asistencia puede realizarse en un entorno familiar, a través de cuidadores no profesionales, o en centros especializados de atención y cuidado a personas dependientes.
Por tanto, este grado de dependencia hace referencia a las personas que precisan de:
Asistencia dos o tres veces al día a la hora de realizar varias actividades diarias.
No quieren de forma permanente el apoyo de un cuidador.
Ayuda extrema para el desarrollo de su autonomía personal.
Grado III. Gran dependencia
Las personas valoradas en este grado indican un alto nivel de necesidad de asistencia y cuidado por parte de otra persona.
Requieren ayuda en casi todas las actividades de la vida diaria, como vestirse, bañarse, comer, moverse y realizar sus necesidades básicas e instrumentales.
Esta situación puede deberse a enfermedades crónicas, discapacidades físicas, trastornos mentales, demencia, accidentes cerebrovasculares, lesiones medulares o incluso a situaciones particulares de envejecimiento.
Esa atención, en su mayoría, es de tiempo completo y personalizada, es decir, requiere la presencia de uno o varios cuidadores profesionales o, en algunos casos, familiares capacitados para atender sus necesidades.
Además, a menudo es necesario un apoyo emocional constante por parte del entorno familiar y social, ya que el impacto psicológico de la gran dependencia no sólo recae en la persona afectada, sino también en sus familiares y cuidadores.
El reconocimiento del Grado III de dependencia es fundamental para acceder a ayudas y servicios específicos, como prestaciones económicas, centros de día, viviendas tuteladas y atención domiciliaria especializada, que contribuyen a mejorar la calidad de vida y a mantener la dignidad de las personas en esta situación.
Concretando, en este grado de dependencia la ley hace referencia a las personas que necesitan:
Ayuda varias veces a la hora de realizar sus actividades diarias.
Apoyo indispensable y continúo debido a la pérdida de su autonomía física, mental, intelectual o sensorial.
Para determinar el grado de dependencia se tiene en cuenta el baremo que está en vigor fue aprobado en el RD 174/2011, de 11 de febrero, previamente establecido por la Ley 39/2006, de 14 de diciembre.
Referencia bibliográfica
Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia.
A la hora de elegir la silla de ruedas adecuada, ésta debe adaptarse a las características y necesidades específicas de cada persona, considerando factores como el tamaño, las dimensiones y el material de fabricación.
En cuanto al tamaño de la silla de ruedas, es esencial que la persona pueda acceder a los espacios de su entorno diario de manera cómoda y segura.
En relación con las dimensiones, resulta imprescindible contar con un diseño ergonómico que se adapte al cuerpo de la persona, aliviando presiones y evitando posibles lesiones por posturas inadecuadas.
Respecto al material, es importante elegir aquellos que sean resistentes y ligeros, facilitando así un mejor desplazamiento y una mayor durabilidad de la silla.
Cuánto mide una silla de ruedas
Una de las preguntas más comunes al elegir una silla de ruedas es "¿cuánto mide?". La altura de una silla de ruedas es un factor crucial para asegurar la comodidad y facilidad de uso para el usuario. La altura de una silla de ruedas suele variar dependiendo del modelo y de las necesidades específicas del usuario. Algunas sillas de ruedas tienen una altura estándar, mientras que otras ofrecen ajustes de altura para adaptarse a cada persona.
Otro aspecto importante a considerar es la anchura de la silla de ruedas. La anchura también puede variar dependiendo del modelo y de las necesidades de la persona. Es esencial asegurarse de que la silla de ruedas tenga el ancho adecuado para proporcionar comodidad y movilidad sin restricciones.
Además de la altura y anchura, el largo de la silla de ruedas también es un factor importante a tener en cuenta. El largo de la silla de ruedas puede afectar la maniobrabilidad y la capacidad de pasar por espacios estrechos. Es esencial medir el largo de la silla de ruedas y compararlo con las dimensiones de las puertas y pasillos que se utilizarán con frecuencia.
Es importante tener en cuenta que las medidas de una silla de ruedas pueden variar dependiendo del fabricante y del modelo. Por lo tanto, es recomendable consultar las especificaciones proporcionadas por el fabricante para encontrar una silla de ruedas que se ajuste adecuadamente a las necesidades del usuario.
La importancia de probar la silla antes de comprarla radica en la necesidad de garantizar la comodidad, seguridad y adecuación de ésta a las características particulares de cada persona.
En el mercado existen diversas opciones y modelos de sillas de ruedas con tamaños, materiales y funciones variadas, por lo que es imprescindible que, antes de adquirir una, se realice una prueba para verificar su ajuste al cuerpo y las necesidades de la persona.
La elección adecuada puede marcar la diferencia en términos de movilidad, autonomía e incluso salud, ya que un mal ajuste podría generar complicaciones físicas, como dolores de espalda u otro tipo de lesiones.
Probar la silla de ruedas previamente ayuda a determinar si el modelo seleccionado es de fácil maniobrabilidad y manejo, factores esenciales para una experiencia de uso exitosa. De igual manera, permite identificar si la silla cumple con las especificaciones técnicas y los requerimientos de accesibilidad y transporte específicos.
Consultar con un especialista a la hora de elegir una silla de ruedas es fundamental para asegurarse de que se adquiere el equipo adecuado.
Profesionales, como el terapeuta ocupacional u otros profesionales de la salud especialistas en el área, poseen la experiencia y el conocimiento para valorar factores importantes en la selección, como cuánto mide el ancho de la silla de ruedas, el tipo y tamaño de la silla, las características ergonómicas, el peso, la movilidad y el uso previsto.
Su asesoramiento incluirá no solo la elección del modelo, sino también el ajuste y la configuración específica para garantizar la comodidad y una funcionalidad óptima. Asimismo, aportará información valiosa acerca de las posibles adaptaciones y productos de apoyo que pueden facilitar la vida de la persona, como sistemas de propulsión eléctrica, cojines antiescaras o sujeciones de seguridad.
Al tomar en cuenta las recomendaciones de un experto, se podrá efectuar una inversión más acertada al adquirir una silla de ruedas, lo que a largo plazo contribuirá al bienestar integral del usuario y permitirá mejorar su calidad de vida.
La importancia de una buena silla de ruedas en la vida diaria de las personas con movilidad reducida radica no sólo en la necesidad de garantizar un medio de transporte adecuado, sino también en mejorar su calidad de vida, promoviendo su autonomía personal e independencia.
A continuación se presentan una serie de técnicas y estrategias que ayudan a ejercitar la memoria de las personas mayores, y no tan mayores, de forma que pueda ser más eficaz evocar el recuerdo de aquella información que se necesita en un momento determinado.
Visualización
Es una de las más utilizadas para ejercitar la memoria porque gran parte de nuestra memoria es visual y facilita el recuerdo de la información recogida.
Al usarla, la persona crea una imagen mental de la información sensorial que recibe. Cuanto más tiempo emplee para la elaboración de dicha imagen, más eficaz será su recuperación.
Se recomienda en los casos en los que la persona no recuerda dónde pone las cosas, lo que iba a hacer o lo que iba a buscar en un lugar determinado.
La técnica que se puede utilizar en este caso es la técnica de lugar. En ella, se pide a la persona que recuerde lugares que le son familiares: las habitaciones de la vivienda, la cocina, el patio de luces, etc.
Posteriormente se colocan objetos en estas ubicaciones con el objetivo de que reconozcan o asocien los objetos con los lugares identificados previamente mediante la visualización.
Asociación
En este caso, la estrategia se fundamenta en relacionar la información nueva con la que ya está almacenada.
Facilita el recuerdo. Podemos pedir a la persona que la utilice, por ejemplo, cuando se le olvidan los nombres.
En esta estrategia de asociación podemos utilizar la técnica de la memoria conocida como técnica de cadena, es decir, unir una serie de palabras que no tienen conexión y crear así un vínculo eficaz que les una.
Otra de las técnicas de la memoria que podemos utilizar se relaciona con los olores, tacto y sonidos.
También podemos emplear la técnica número–rima que consiste en usar o buscar palabras que rimen con el número, así su recuerdo será más fácil. Esta técnica puede ser utilizada para recordar lo que se debe comprar. Ejemplo: dos-coliflor; tres-tomates…etc.
La técnica de iniciales también puede ser aplicada en el caso de que la persona tenga que recordar una lista de cosas por hacer, por ejemplo, la lista de la compra.
En este caso, se construye una palabra con las iniciales de todo aquello que necesita comprar. La puede utilizar también cuando tiene que recordar algo pendiente por hacer o cuando tiene que seguir el orden de una determinada tarea o actividad.
Emplear esta técnica va a facilitar el recuerdo porque va a reducir muchas palabras o tareas a una sola (según como se organice)
Además, podemos proponer actividades que mejoren su percepción de tiempo y espacio, preguntándole fecha, día de la semana, estación y, mes del año y descripción del lugar donde se encuentra.
Repetición
Con esta estrategia conseguimos que la persona retenga durante un corto período de tiempo la información que ha recogido. Es una estrategia básica, por tanto, necesaria durante el proceso de aprendizaje.
Se utiliza en los casos en que la persona le cuesta seguir un orden para desarrollar una actividad, pero también la podemos emplear en el caso en que necesite mantener la información de forma superficial, un ejemplo de ello sería cuando tiene que hacer la lista de la compra, cuando le cuesta seguir un programa de televisión o de radio.
Como se ha mencionado antes, la información se utiliza en un periodo de tiempo breve.
Cuando queremos que la persona retenga por más tiempo la información recogida, podemos utilizar esta estrategia de repetición con la de asociación. Por ejemplo, cuando no recuerda los nombres o cuando no recuerda lo que ha leído.
Actividades como la lectura de texto corto junto al interés de la persona y su posterior análisis, fomentará el lenguaje de evocación y espontáneo, así como también, ayudará a reducir la pérdida de memoria a memoria a corto plazo en personas mayores, especialmente.
Promueve también su fluidez verbal, vocabulario y léxico, por lo que potenciará su habilidad de comunicación.
Mantenimiento
Se pide a la persona que repita con cierta frecuencia la información sensorial recibida.
Se utiliza en el caso de que la persona manifieste no recordar cómo seguir un orden para llegar a realizar una actividad. Esta repetición frecuente tiene como objetivo consolidar la información y almacenarla a largo plazo.
En estos casos, podemos emplear la técnica de organización, que utiliza métodos de clasificación y agrupación para facilitar el recuerdo.
La técnica de relato es otra opción a realizar en el caso de que la persona tenga dificultad para recordar lo que está leyendo, viendo o escuchando. La persona tiene que memorizar una serie de palabras a través de la historia o relato.
Selección
Consiste en extraer la información principal o más relevante que se almacena en el cerebro, con el fin de procesar el contenido de forma más eficaz.
Las técnicas utilizadas son el resumen y esquema.
El uso de estas técnicas y estrategias, ayudan a las personas a tener una mejor memoria, ya que permiten entrenar el cerebro con actividades y ejercicios específicos de su día a día.
Además de las técnicas de la memoria antes mencionadas, te invito a que hagas actividades de ejercicios cognitivos. Con ellos no solo estarás ejercitando para mejorar la memoria sino también funciones como la atención, el lenguaje, cálculo, entre otras.
Montejo, P y Montenegro Peña, M (2016) Técnicas y programas para entrenar la memoria. En Factores protectores del envejecimiento cognitivo (pp.165-214). Edición: 1ª Madrid. Editorial: Soledad Ballesteros.
El tratamiento del Parkinson es un tema de gran importancia en el ámbito médico y científico debido al impacto que esta enfermedad neurodegenerativa tiene en la calidad de vida de las personas afectadas.
A día de hoy, no existe una cura definitiva, pero sí existen diversas alternativas de tratamiento que buscan aliviar los síntomas y mejorar la autonomía e independencia de las personas diagnosticadas.
Para saber cómo tratar el Parkinson, es fundamental tener en cuenta que cada caso es único y que el tratamiento debe ser personalizado.
Las opciones terapéuticas incluyen medicamentos, como levodopa y agonistas de la dopamina, terapias no farmacológicas, como fisioterapia, terapia ocupacional y logopedia, y tratamientos más avanzados e invasivos, como la estimulación cerebral profunda.
El mejor enfoque siempre será abordar la enfermedad de forma integral, combinando las distintas alternativas de tratamiento en función de las necesidades y características específicas de cada paciente.
Actuación desde terapia ocupacional.
Como terapeutas ocupacionales, una de nuestras principales funciones consiste en hacer una valoración exhaustiva sobre el estado en el que se encuentra la persona diagnosticada con esta enfermedad y su familia.
Para ello, tenemos en cuenta las actividades que realiza el paciente, el entorno y la forma cómo las desarrolla cada día.
Una vez obtenidos los resultados tras evaluar su estado de salud, damos asesoramiento en el tratamiento a seguir, aunque es finalmente la persona afectada y su familia quienes deciden cuál es la mejor solución para ellos durante el proceso de rehabilitación.
Objetivos para el tratamiento.
El objetivo general que buscamos desde la terapia ocupacional es conseguir que la persona sea lo más independiente y autónoma posible en sus actividades cotidianas, y por tanto mejore su calidad de vida.
Para nosotros, esto es fundamental porque, entre otras cosas, le otorga autoestima y respeto hacia sí misma.
En cuanto a los objetivos específicos nos planteamos:
Mejorar la amplitud de movimiento.
Prevenir las limitaciones articulares provocadas por la rigidez.
Mejorar y/o mantener la coordinación motora de la extremidad superior, especialmente, las manos.
Entrenar en las actividades básicas de la vida diaria (vestido, higiene y cuidado personal, desplazamiento de un lado a otro de la cama, alimentación, etc.)
Facilitar la planificación y disfrute de su tiempo libre y actividades de ocio.
Mantener las destrezas y habilidades que conserva.
Sustituir las destrezas y habilidades que ha perdido.
Asesorar a la hora de adaptar la vivienda para que sea un lugar más seguro (quitar alfombras, colocar asideros o barras en el baño, quitar muebles que supongan un riesgo de caída, etc.)
Mantener el mayor tiempo posible su puesto laboral, adaptándolo en función de sus necesidades.
Asesorar, orientar y entrenar sobre ayudas técnicas y productos de apoyo (bastón, andadores, cubertería adecuada, productos que facilitan la acción de vestirse, etc.)
Teniendo en cuenta estos objetivos, como terapeutas ocupacionales, planificamos y diseñamos un tratamiento para que la persona pueda seguir siendo, el máximo tiempo posible, cognitiva y físicamente independiente en las aficiones e intereses que tenía antes de que apareciera la enfermedad.
Este tratamiento aparte de ser individualizado, como es sabido, se va modificando a medida que la enfermedad va evolucionando, ajustando las actividades en función de las habilidades y capacidades que la persona va conservando.
Algunas recomendaciones para las actividades de vestido e higiene personal.
Preparar y colocar la ropa que se va a poner de forma ordenada. Evita que esté dando paseos innecesarios.
Utilizar prendas de vestir holgadas y fáciles de poner.
Vestirse sentado o apoyado en la pared para evitar el riesgo de caída.
Utilizar abotonador cuando sea necesario.
No utilizar zapatos con cordones.
Utilizar suela de goma.
Usar cepillo de dientes eléctrico.
Poner un taburete frente al lavado cuando sea necesario.
Poner una alfombra antideslizante en la bañera o ducha.
Utilizar albornoz, facilita el secado de la espalda.
Ejercicios para personas con Parkinson
Para mejorar el desempeño de las personas en la ejecución y desempeño de actividades diarias, planteamos una serie de actividades o ejercicios relacionados con sus intereses, valores y deseos.
Dentro de las características de las actividades aconsejadas por el terapeuta ocupacional tenemos:
Actividades repetitivas y que vayan cambiando su secuencia de lento a rápido. Hay que respetar sus tiempos de ejecución.
Alcances de objetos a diferentes alturas para favorecer el estiramiento. En este caso, para disminuir el temblor, se aconseja que los objetos tengan un peso que la persona pueda controlar, y al mismo tiempo ofrezcan resistencia durante el ejercicio.
Mantener el mismo horario en la realización de los diferentes ejercicios programados, con sus correspondientes descansos, para que se cree el hábito y se genere seguridad y confianza en la persona.
En estas actividades pretendemos que la persona:
Utilice la máxima amplitud posible de sus articulaciones, siempre teniendo en cuenta su umbral de dolor.
Tenga períodos de descanso durante la actividad. Ejemplo: 5 minutos de descanso entre actividades de 15-20 minutos.
Mantenga una buena y/o correcta higiene postural (entrenamos para que apoye bien la espalda al respaldo de la silla e informamos de la importancia que tiene llevar a cabo esta tarea)
Realice sus actividades de autocuidado, aseo e higiene personal.
Es importante recordar que, además de los diferentes ejercicios para personas con Parkinson, seguir la medicación pautada por el profesional en neurología es parte fundamental para el tratamiento de la enfermedad en todas las etapas.
¿Tienes algún familiar o conocido que tenga el diagnóstico de la enfermedad? ¿Cómo es o ha sido su tratamiento?
Fuentes de interés
Asociación Parkinson Madrid
Ávila Alvarez, A (2005) Tratamiento de las actividades de la vida diaria en población con enfermedades neurodegenerativas. Actividades de la vida diaria (pp. 331-347) Barcelona: Elsevier Masson, S.A.
Durante Molina, P (2010) Terapia Ocupacional en la enfermedad de Parkinson. Terapia Ocupacional en geriatría. Principios y práctica. (pp. 175-189) Barcelona: Elsevier Masson, S.A.
Para promover la seguridad y autonomía de las personas mayores, se necesita, entre otras cosas, adaptar la vivienda.
Significa hacer cambios que se adapten a sus necesidades, como utilizar rampas para facilitar el acceso, retirar alfombras que puedan hacerlos tropezar, instalar barras de apoyo en el baño para facilitar la entrada y salida del mismo, o añadir barandillas a lo largo de las escaleras.
Estas adaptaciones pueden ayudarles a seguir siendo autónomos e independientes, ayudan a minimizar las caídas y otros accidentes que pueden poner en riesgo dicha independencia.
Adecuar el hogar debe ajustarse a las necesidades específicas de cada persona para hacerle la vida más fácil y segura. De este modo, la persona puede estar tranquila sabiendo que está segura en su propia vivienda y que puede disfrutar de sus actividades diarias sin preocuparse de posibles peligros o riesgos.
Con la ayuda de la terapia ocupacional, las estrategias de adaptación y una mayor accesibilidad, las personas mayores pueden mantener por más tiempo su autonomía personal e independencia dentro de su casa.
Recomendaciones de cómo adaptar una vivienda para conseguir mayor autonomía de las personas mayores
Cuando se trata de recomendaciones para adaptar las viviendas de las personas mayores, hay que tener en cuenta varias áreas clave.
En el dormitorio, debe prestarse especial atención al tamaño y la altura de la cama, así como a la accesibilidad para las personas con movilidad reducida.
El cuarto de baño también debe ser fácilmente accesible y estar equipado con los elementos de seguridad necesarios, como barras de apoyo o una ducha a ras de suelo.
La cocina debe tener mucho espacio en la encimera y soluciones de almacenamiento de fácil acceso desde una posición sentada.
Por último, el salón y el comedor deben disponer de asientos amplios para quienes necesiten ayuda para sentarse y levantarse de las sillas.
Aunque éstas son sólo algunas recomendaciones generales, constituyen un buen punto de partida a la hora de diseñar una vivienda cómoda y segura para las personas mayores.
A continuación pasaré a detallar algunas de las estancias más comunes en el interior de la vivienda
Salón - comedor
Al adaptar el salón de la vivienda, es importante crear un espacio de libre circulación para que haya suficiente margen de maniobra.
Hay que evitar colocar muebles en espacios reducidos que puedan limitar el movimiento y optar, en cambio, por muebles firmes si la persona se sujeta a ellos mientras se desplaza en esa área, o se pueden instalar barras de apoyo en puntos estratégicos para facilitar las transferencias desde el sofá a la silla de ruedas, en el caso de que la use, así como proporcionar apoyo al levantarse de sillas o sofás.
También puede ser necesario instalar rampas o ensanchar los umbrales de las puertas para mejorar la accesibilidad, así como proporcionar iluminación suficiente para las actividades nocturnas.
Se debe tener en cuenta también la altura del silla o sofá donde la persona mayor permanezca la mayor parte del día. Hay que acondicionar el mueble de tal manera que a la persona se le facilite el poder levantarse y sentarse con seguridad.
Cuarto de baño
Al adaptar un cuarto de baño para personas mayores, hay que tener en cuenta algunas consideraciones clave que ayudan a garantizar que tengan un acceso seguro a una de las estancias más importantes del hogar.
Para que el cuarto de baño sea más accesible, se puede instalar un plato de ducha con suelo antideslizante que reduzca el riesgo de resbalones y caídas. Si hay bañera, deben instalarse asideros a ambos lados para mayor seguridad al entrar y salir, y así evitar estos accidentes mientras hacen uso de ella.
Además, un elevador de w.c. puede facilitar la tarea a quienes necesiten ayuda para levantarse del asiento del inodoro.
Si es necesario, también se deben diseñar un cuarto de baño adaptado para sillas de ruedas, asegurándose de que haya espacio suficiente para maniobrar con ella alrededor de accesorios como duchas y lavabos.
Adaptar un cuarto de baño para personas mayores no tiene por qué ser complicado ni caro. Pero sí es importante que la persona mayor y familiar o cuidador principal estén bien asesorados por un terapeuta ocupacional que les oriente hacia la mejor adaptación posible.
Recuerda que buscamos la seguridad, accesibilidad y autonomía de la persona mientras realiza sus tareas de higiene y aseo personal.
Dormitorio
Al adaptar un dormitorio para personas mayores, es importante crear un entorno libre de obstáculos.
Esto significa que todos los muebles deben reordenarse para dejar espacio suficiente para desplazarse fácilmente en silla de ruedas, en caso necesario. Además, los objetos guardados en el armario y cajones deben redistribuirse para hacerlos más accesibles y evitar peligros de tropiezo.
También debe haber una mesilla de noche cerca de la cama para facilitar el acceso a los objetos necesarios, pero es importante colocarla de tal manera que no sea un obstáculo en el momento en que la persona se levante de la cama o camine por el dormitorio.
Para evitar caídas, se recomienda retirar alfombras, pero si no fuese posible, entonces hay que fijarlas muy bien.
Para adaptarse a la pérdida de visión, se pueden instalar sensores de luz para que las luces se enciendan automáticamente cuando alguien entre en la habitación.
Por último, es esencial asegurarse de que la altura de la cama sea la adecuada. Para ello se pueden cambiar las patas, si es posible, o colocar unos conos de elevación.
Cocina
Cuando se hace la adaptación de la cocina, se debe garantizar su seguridad mientras cocinan y preparan las comidas.
Los utensilios deben estar al alcance de la mano y debe haber mucho espacio libre en las encimeras.
Los armarios y estantes deben estar a una altura fácilmente accesible. Los cajones deben tener tiradores fáciles de agarrar y los armarios inferiores deben incluir puertas o cajones deslizantes para facilitar las maniobras y el desplazamiento de objetos pesados.
Los electrodomésticos, como hornillos, microondas y frigoríficos, deben colocarse a alturas que sean fáciles de alcanzar sin tener que agacharse demasiado o subirse a un taburete.
Además, pueden instalarse barras de sujeción cerca de la cocina o el fregadero para mayor seguridad y apoyo cuando se permanece de pie durante largos periodos de tiempo.
En la medida de lo posible, trate de mantener los caminos despejados para que haya espacio para sillas de ruedas u otros dispositivos que ayuden a facilitar la movilidad.
Con estas modificaciones, las personas mayores pueden sentirse seguras en la cocina.
Conclusiones
La adaptación de la vivienda de las personas mayores es un paso importante para proporcionar comodidad y seguridad a quienes envejecen.
El objetivo es garantizar la autonomía personal y la independencia asegurándose de que el entorno satisface las necesidades de la persona. Por ejemplo, instalando barras de apoyo, suelos antideslizantes o ensanchando las puertas para acomodar sillas de ruedas o andadores.
La seguridad debe ser siempre un factor primordial a la hora de considerar dicha adaptación.
También hay que tener en cuenta la comodidad y asegurarse de que se dispone de todos los servicios necesarios.
Teniendo todo esto en cuenta, es posible crear un entorno que fomente la independencia y la seguridad sin dejar de satisfacer las necesidades de la persona mayor.
El o la terapeuta ocupacional puede ayudar a evaluar las necesidades de la persona mayor, así como a pre-evaluar las distintas estancias de la vivienda para detectar posibles adaptaciones necesarias.
Referencias bibliográficas y enlaces de interés
Olivera Noguerola, C., Elorduy Hernández-Vaquero, T. Pedro Tarrés, P y Alonso López F ( 2010) Adaptación funcional de la vivienda. En Terapia Ocupacional en geriatría. Principios y práctica. (pp. 371-402) Barcelona: Elsevier España, S.L.
Cómo Adaptar una Casa a una Persona Mayor con poca movilidad - Fundación Atilano Sánchez Sánchez. Recuperado en https://www.fundacionfass.org/general/como-adaptar-una-vivienda-a-una-persona-mayor-con-problemas-de-movilidad/
La terapia ocupacional desempeña un papel importante en la adaptación de la vivienda para buscar la máxima autonomía de las personas mayores.
El objetivo no es sólo proporcionar un entorno seguro, sino también garantizar que la persona pueda realizar sus actividades diarias con la mayor independencia posible.
Las y los terapeutas ocupacionales trabajan en colaboración con las familias y otros profesionales sanitarios para evaluar las necesidades de la persona y crear así un plan individualizado de adaptación de la vivienda.
Esto puede incluir la modificación de estructuras existentes o la creación de estructuras nuevas para garantizar que la persona mayor disponga del espacio, el acceso, las medidas de seguridad y transferencias adecuados.
Valoración desde la terapia ocupacional
Como he comentado antes, la valoración que hace el o la terapeuta ocupacional es un proceso utilizado para comprender mejor las capacidades y necesidades de la persona mayor y así desarrollar un plan de intervención personalizado.
Esta evaluación tiene en cuenta varios aspectos:
En cuanto a la persona, valora su grado de movilidad, espacio para maniobrar, sobre todo si utiliza silla de ruedas, fuerza y resistencia a la hora de mover objetos, dolor o ausencia del mismo, así como sus expectativas, su ocupación y las tareas cotidianas que realiza.
Además, tiene en cuenta el entorno físico: barreras arquitectónicas, mobiliario, entre otros.
Es decir, observa y evalúa a la persona en su esfera global: capacidades y necesidades, así como también su entorno físico, recursos económicos, entorno socio-familiar.
Mediante esta evaluación, los y las terapeutas ocupacionales crean planes de tratamiento a medida con el objetivo de que se adapten mejor y ayuden a alcanzar el fin último: proporcionar la máxima calidad de vida a la persona mayor dentro de su domicilio, bajo el umbral de seguridad, autonomía, independencia y comodidad posible.
En conclusión, la adaptación de la vivienda de las personas mayores es un paso importante para proporcionar comodidad y seguridad a quienes envejecen.
El o la terapeuta ocupacional puede ayudar a evaluar las necesidades de la persona mayor, así como a pre-evaluar las distintas estancias de la vivienda para detectar posibles adaptaciones necesarias.
Olivera Noguerola, C., Elorduy Hernández-Vaquero, T. Pedro Tarrés, P y Alonso López F ( 2010) Adaptación funcional de la vivienda. En Terapia Ocupacional en geriatría. Principios y práctica. (pp. 371-402) Barcelona: Elsevier España, S.L.
El cerebro es el ordenador central del ser humano que controla la memoria, el habla, lo que aprendes y cómo lo haces, lo que piensas, las emociones, los pensamientos y cada movimiento voluntario, así como el procesamiento de la información que nos llega del exterior a través de nuestros sentidos, entre otras cosas.
En resumen, el cerebro controla todas las funciones del cuerpo humano.
Es el órgano central del sistema nervioso, por lo que está conectado al resto del cuerpo a través de conexionesneuronales que permiten que la información fluya en ambos sentidos entre el cuerpo y el cerebro.
En este artículo vamos a ver qué es la plasticidad neuronal, los tipos, cómo activarla y los beneficios que proporciona que nuestro cerebro sea "flexible".
¿Qué es la neuroplasticidad?
La plasticidad cerebral es la capacidad que tiene el cerebro para reorganizarse, adaptarse y formar nuevas vías como resultado de las experiencias. Se produce en respuesta al entorno, a los comportamientos, a los pensamientos, a las emociones y a los cambios en el estado físico de una persona.
A principios del s. XX se observó que nuestro cerebro puede cambiar y desarrollarse a lo largo de la vida de una persona a través del aprendizaje de nuevas cosas.
Cuando adquirimos nuevos conocimientos a través de una situación novedosa, las neuronas crean vínculos para comunicarse entre sí llamada sinapsis. Además, se produce un fortalecimiento de las conexiones o la creación de nuevas, lo que facilita su interacción y cooperación gracias a la plasticidad sináptica.
Posteriormente, podemos dominar más fácilmente la nueva habilidad o tarea, ya que tanto la memoria a largo plazo como el aprendizaje se activan.
Tipos de plasticidad
La plasticidad del sistema nervioso es la forma que tiene el cerebro de adaptarse a nuevas experiencias y entornos cambiantes. Es un proceso mediante el cual pueden modificarse las vías neuronales, ya sea por la experiencia o por una lesión.
Cerebro y sus conexiones neuronales
Existen dos tipos de plasticidad en el sistema nervioso:
La plasticidad estructural. Este tipo se produce cuando hay un cambio físico en las neuronas como resultado del aprendizaje o de un cambio en el entorno. Este tipo de plasticidad suele implicar cambios a largo plazo como crecimiento, remodelación, reorganización, formación de nuevas sinapsis o incluso cambios en el número de neuronas a lo largo de generaciones.
La plasticidad funcional. Ésta se produce en una escala de tiempo mucho más corta y no implica ningún cambio físico en las neuronas. En cambio, implica una alteración de la fuerza sináptica debida a una mayor comunicación entre neuronas o a un aumento de los niveles de neurotransmisores excitadores como el glutamato o la dopamina.
Ambos tipos de plasticidad permiten a nuestro cerebro adaptarse rápidamente a nuevas circunstancias y pueden tener un profundo impacto en nuestro comportamiento y cognición.
¿Cómo activar la plasticidad neuronal?
Como hemos dicho anteriormente, nuestro cerebro recibe estímulos del exterior de forma constante, creando nuevos conceptos y reforzando los vínculos neuronales ya existentes.
Hacer trabajar al cerebro es fácil, ya que cualquier actividad que realicemos de forma diaria o puntual será un entrenamiento activo de nuestro sistema cognitivo
Realizar ejercicio físico, cocinar, pasear por lugares no conocidos, relacionarnos con otras personas, realizar nuestro trabajo, disfrutar de un ocio social e individual o realizar sudokus, son acciones que nos ayudarán a entrenar nuestra mente y a la creación de nuevas conexiones neuronales.
La comunicación de las neuronas es muy importante para que las acciones del cerebro se desarrollen de manera correcta. El cerebro necesita que tanto la sinapsis como su propia respuesta y posterior activación de receptores, tenga un buen funcionamiento.
A través de los sentidos recibimos estímulos que viajan por la red neuronal hasta el cerebro. Éste decide qué maniobra es la más adecuada para esa situación, creando una respuesta o instrucción con el objetivo de que una parte del cuerpo, una emoción o una capacidad mental actúe.
Las conexiones neuronales no son permanentes ni fijas a lo largo de la vida, sino que producen cambios en el cerebro. Pueden reorganizarse, regenerarse, aparecer nuevas neuronas o desaparecer, en este último caso por algún problema de salud, enfermedad o un accidente.
¿Qué beneficios tiene la neuroplasticidad en nuestra salud?
La plasticidad en el área cerebral sirve para permitir la reorganización y el crecimiento de las vías neuronales. Está asociada a la recuperación neurológica tras un ictus u otras lesiones cerebrales, al aprendizaje y la memoria
Esta característica permite al cerebro adaptarse y cambiar en función de la experiencia, haciéndolo más resistente y capaz de asumir nuevas tareas.
Esto puede ser beneficioso para nuestra salud de muchas maneras:
La neuroplasticidad del cerebro se ha utilizado para ayudar a las personas que sufren depresión, ansiedad y traumas, así como a las que padecen enfermedades neurodegenerativas como Parkinson y Alzheimer o han tenido un daño cerebral por otros motivos.
Puede utilizarse para mejorar capacidades cognitivas a través de la estimulación como la capacidad de atención y la memoria, lo que nos permite afrontar mejor los retos de la vida.
Al reentrenar el cerebro podemos mejorar la forma en que procesamos la información y tomamos decisiones, lo que nos ayuda a llevar una vida más productiva.
Por lo tanto, la neuroplasticidad, nos permite llevar estilos de vida más saludables que, en última instancia, pueden beneficiar tanto al bienestar mental como al físico.
Conexiones neuronales
Conclusión
La neuroplasticidad es un fenómeno sorprendente que permite regenerar las neuronas tanto anatómica como funcionalmente, así como formar nuevas conexiones sinápticas entre ellas y crear nuevas vías de comunicación.
Esta "flexibilidad del cerebro" tiene el poder de alterar la cognición y el comportamiento, así como las emociones, el lenguaje, las habilidades motoras y la percepción sensorial.
Mediante un proceso denominado recableado neuronal y una estimulación sensorial, las personas pueden volver a aprender habilidades perdidas o adquirir otras nuevas redireccionando las vías neuronales.
A medida que avanzan los conocimientos en torno a la neurociencia, los científicos siguen descubriendo más información sobre el funcionamiento y concepto de neuroplasticidad, lo que abre posibilidades para el tratamiento de una amplia gama de trastornos, desde el ictus y la depresión hasta la enfermedad de Alzheimer y el TDAH.
El dolor crónico es un tipo de dolor que persiste durante mucho tiempo. Puede ser constante o intermitente, tener una intensidad del dolor distinta en cada persona y puede durar meses o años.
El dolor crónico interfiere significativamente en la calidad de vida de una persona y provoca problemas físicos y psicológicos.
Puede estar causado por muchas afecciones diferentes como lesiones, algunas enfermedades como el cáncer u otros problemas de salud, pudiendo dificultar las actividades cotidianas diarias.
Cada persona es diferente, por lo que el tratamiento del alivio del dolor debe serlo también, ya que el origen es distinto en cada persona.
Posibles causas del dolor crónico en personas mayores de 65 años
Algunas causas posibles del dolor crónico en las personas mayores pueden ser:
Artrosis. Es una enfermedad articular degenerativa que puede afectar diferentes articulaciones del cuerpo. El daño se produce debido al desgaste del Cartílago Hialino Articular, originando deformaciones en su intento por regenerarse. Esto provoca períodos de prevalencia del dolor, insomnio e incapacidad en la realización de actividades diarias.
Artritis reumatoide. Causa dolor y rigidez en las articulaciones provocando las mismas consecuencias negativas que la artrosis.
La osteoporosis es una enfermedad muy común en las personas mayores de 50 años y especialmente en las mujeres mayores. Los huesos se van haciendo más débiles porque se vuelven más porosos, por lo que cualquier golpe o caída puede suponer su rotura.
Fibromialgia. Esta enfermedad puede causar dolor generalizado, falta de concentración, fatiga, además de problemas emocionales y depresivos debido a la situación de incapacitación que genera.
Lesiones nerviosas, la inflamación y la compresión de la columna vertebral.
Cáncer.
El propio envejecimiento que provoca el deterioro biológico y físico del cuerpo humano dando lugar al dolor.
Cefaleas crónicas. Las migrañas provocan dolores fuertes de cabeza que impiden a la persona realizar con normalidad sus actividades y más si son persistentes y se producen de forma continua.
Factores psicológicos. Los problemas a nivel emocional son somatizados por el cuerpo. El pensamiento y la actitud influye en la intensidad y en el manejo del dolor, siendo mejor cuando tenemos una predisposición positiva ante la vida y lo que nos pasa.
El dolor puede ser un problema debilitante para muchas personas mayores que afecta al estado de su salud, independencia y autonomía.
Consecuencias psicológicas y sociales en los mayores
Tener dolor es una situación limitante en las actividades diarias de la persona que lo sufre. No solamente hay consecuencias físicas claras sino también psicológicas y sociales, afectando íntegramente a la persona.
El dolor es una condición compleja y a menudo debilitante que afecta a millones de adultos mayores. Disminuye la calidad de vida y también puede provocar ansiedad, depresión y otros problemas de salud mental. Esto puede crear un círculo vicioso difícil de romper.
Los adultos mayores que sufren dolor crónico pueden tener dificultades para realizar sus actividades cotidianas, o incluso para levantarse de la cama por la mañana. Pueden retraerse y aislarse de la familia y los amigos. La pérdida de interacción social puede agravar los efectos psicológicos negativos del dolor crónico y crear síntomas de depresión.
El mecanismo exacto de cómo el dolor crónico conduce al deterioro cognitivo no se conoce del todo, pero se cree que se debe a una combinación de factores, como cambios en el sistema nervioso, inflamación y cambios en los neurotransmisores.
Tratamientos que ayudan a aliviar el dolor crónico
La salud de cada paciente se debe trabajar desde un punto individual e integral. No todos los dolores son iguales ni tampoco son producidos por las mismas causas como he dicho anteriormente.
Aunque puede ser difícil la evaluación del dolor, hay tratamientos para el dolor disponibles que pueden ayudar a aliviarlo y mejorar la calidad de vida. Es importante entender y manejar esta condición de manera efectiva.
Existen varias opciones de intervención que requiere un enfoque multidisciplinar para el dolor crónico.
Posibles tratamientos
Ante la prioridad de que cualquier problema de salud debe ser diagnosticado y tratado por el especialista sanitario correspondiente, a continuación pueden tenerse en cuenta algunos tratamientos:
Fármacos. Este tipo de tratamiento siempre tiene que estar supervisado por un médico. La automedicación no debe darse, ya que no conocemos qué medicamentos son específicos para el dolor que tenemos ni sus consecuencias. Algunos tratamientos analgésicos pueden ser antiinflamatorios, calmantes, opioides o incluso antidepresivos y anticonvulsivos.
La fisioterapia es un tratamiento eficaz para el dolor persistente en pacientes mayores de 65 años. La fisioterapia puede ayudar a: reducir el dolor, mejorar la amplitud de movimiento, aumentar la fuerza y la resistencia, mejorar el equilibrio y la coordinación o prevenir nuevas lesiones.
Terapia ocupacional. Los terapeutas ocupacionales realizan una valoración al paciente con el objetivo de recoger datos y conocer el grado de movilidad, la presencia de dolor y/o inflamación, así como la capacidad funcional del paciente en la realización de diferentes actividades. Una vez recogida y analizada la información, el terapeuta ocupacional diseña un plan de tratamiento acorde al paciente.
Estilo de vida. La forma en la que vivimos influye de una forma muy importante en cómo nos sentimos física y mentalmente. El sedentarismo, una alimentación no equilibrada o las pocas relaciones sociales, pueden incidir en la presencia de dolor e incluso provocarlo. Está demostrado, y así lo hemos visto en el anterior apartado, que las personas más activas o sociales son las que tienen mejor calidad de vida e independencia.
Terapia cognitivo-conductual (TCC). Existen tratamientos que pueden ayudar a aliviar la carga psicológica del dolor crónico. Esta terapia ha demostrado ser un tratamiento eficaz para reducir la intensidad del dolor en el paciente y mejorar el estado de ánimo y el funcionamiento.
Conclusión
El dolor crónico es una de las principales causas de discapacidad entre los adultos mayores, y puede ser causado por una variedad de enfermedades, siendo agravado por el estilo de vida como la mala alimentación o el sedentarismo.
A medida que envejecemos normalizamos el dolor por naturaleza. Un alto número de personas mayores de 65 años sufren algún tipo de dolor a diario de carácter muscular o esquelético, siendo en muchos casos una auténtica angustia para las personas afectadas.
Este problema de salud debemos tratarlo de una forma integral, valorando tanto el deterioro funcional como el psicológico y social, marcando cuál es la causa y cómo podemos ofrecer desde la visión sanitaria una mejor calidad de vida.
El envejecimiento activo y saludable es un proceso en el que las personas mantienen o mejoran su bienestar físico, mental y social a medida que van cumpliendo años.
Pero ¿qué dice la Organización mundial de la salud a este respecto? La OMS lo define como: "El envejecimiento saludable es un proceso continuo de optimización de oportunidades para mantener y mejorar la salud física y mental, la independencia y la calidad de vida a lo largo de la vida".
Es decir, es una forma de mantenerse involucrado en la vida a medida que se envejece. Se trata de hacer elecciones saludables, tanto físicas como mentales, para que la persona pueda seguir disfrutando de sus derechos, de sus deberes, de su ocio y tiempo libre, siendo autónoma e independiente.
Sin lugar a dudas hay diversas formas de envejecer, así como también muchos factores que contribuyen a un envejecimiento activo y saludable.
Envejecer y mantener la capacidad funcional en óptimas condiciones requiere que, tanto la sociedad como la persona, incorpore en su vida diaria hábitos tales como hacer ejercicio regularmente, llevar una dieta equilibrada, mantenerse mentalmente activo y socialmente conectado, tomar todas las precauciones posibles para reducir el riesgo de caer o eliminar el consumo de tabaco y alcohol, entre otras.
Objetivos del envejecimiento activo y saludable en las personas mayores
Algunos de los objetivos del envejecimiento activo sobre las personas mayores son:
Aumentar la esperanza de vida.
Mejorar su bienestar.
Prevenir y retrasar el deterioro físico, mental y cognitivo asociado al envejecimiento.
Fomentar la participación activa en la sociedad.
Promover una mayor autonomía personal e independencia.
Mejorar la calidad de vida.
Tener un propósito en la vida da a las personas un sentido y las ayuda a mantenerse motivadas para seguir activas.
¿Cómo envejecer de forma saludable?
Cuando hablamos de tener un envejecimiento saludable hacemos referencia a prevenir enfermedades en lugar de esperar a que éstas aparezcan.
Para ello, tenemos en cuenta tres pilares básicos y por tanto fundamentales:
Salud. El objetivo es prevenir y reducir la aparición de una enfermedad o discapacidad. Además, en la etapa final de la vida se debe incentivar y facilitar los cuidados con las máximas garantías posibles para que mantengan su dignidad y el respeto de sus derechos.
Participación. Fomentar un papel activo dentro de la sociedad donde la persona vive, reduciendo así el máximo posible su aislamiento social. En este caso hay que tener en cuenta sus intereses así como capacidades y necesidades.
Seguridad. Es de gran importancia poder garantizar un entorno seguro que le proteja, una asistencia de calidad y mantener siempre su dignidad.
6 claves para favorecer un envejecimiento activo y saludable
Como he comentado antes, para mantener el máximo tiempo posible un estado de buena salud, así como bienestar social o relaciones sociales y familiares, es necesario empezar o mantener una serie de hábitos que promuevan, mejoren y ayuden a favorecer o facilitar el bienestar en la vejez.
Algunas de las recomendaciones clave en esta etapa de la vida son:
Con el aumento de la esperanza de vida se ha de seguir trabajando para mejorar y garantizar un envejecer con dignidad donde se respeten los derechos de las personas mayores. De ahí la necesidad de implementar procesos que ayuden a promover el envejecimiento activo, una vida saludable así como una calidad asistencial que permitan su participación y seguridad en óptimas condiciones.
El envejecimiento activo y saludable es un concepto que consiste en mantener la mejor calidad de vida posible a medida que envejecemos.
Sin embargo, no existe una respuesta única, ni exacta a la pregunta de ¿Cómo envejecer de forma activa y saludable?
La función ejecutiva es una de las funciones superiores cognitivas. Es la responsable de llevar a cabo la toma de decisiones y determinar qué tareas hacen falta para lograr una meta o la consecución de un objetivo.
Alexander Luria ya planteó en su obra “Higher Cortical Functions in Man” 1966, el concepto de funciones ejecutivas. Plasmó la “existencia de una actividad cognitiva que regule el comportamiento humano y que permita actuar para conseguir una meta con una intención definida”.
Más tarde, Muriel Deutsch Lezak acuñó el término de funciones ejecutivas en 1982.
Definió las funciones ejecutivas como “las habilidades mentales que permiten llevar a cabo la formulación de metas y la planificación necesaria para llevar a cabo una conducta eficaz, creativa y socialmente aceptada”.
La planificación como capacidad de función ejecutiva.
Capacidades de la función ejecutiva
Esta función está compuesta por distintas capacidades que las constituyen.
María Alejandra Castro Arbeláez, psicóloga y neurocientífica expone en su artículo las siguientes:
Actualización. Es la habilidad de resolver situaciones complejas o nuevasgracias a la adquisición de nueva información, facilitando otras tareas y haciendo partícipe la memoria, el lenguaje o la abstracción.
Fluencia. Es el proceso por el cuál procesamos y respondemos de forma eficaz y en el menor tiempo posible la información que nos llega.
Planificación. Es la habilidad que poseemos para distinguir y organizar las acciones para conseguir un objetivo.
Inhibición. Es la capacidad de evitar o frenar aquellas situaciones que en ese momento representan una interferencia en nuestra acción. Gracias a esta capacidad podemos tomar decisiones sobre qué alternativas elegir teniendo en cuenta nuestras necesidades. Involucra la atención selectiva.
Toma de decisiones. Es la habilidad de seleccionar la mejor situación entre distintas alternativas de una forma menos costosa para nosotros.
Flexibilidad. Es la acción de dar una respuesta adecuada a una determinada situación evitando conductas inapropiadas y dando paso a actuaciones más acertadas. Como bien dice la autora, esto implica la capacidad de la atención y la memoria.
Otras dos funciones cognitivas que determino son básicas para tener una buena función cognitiva ejecutiva son:
Razonamiento: es la capacidad que tenemos las personas de analizar las diferentes alternativas desde el conocimiento previo con el objetivo de resolver diversas situaciones de la manera más óptima.
Estimación temporal: es la capacidad de saber calcular el tiempo y duración de cada acción o actividad, y así situarnos en el mismo.
No podríamos memorizar, tomar decisiones o adaptarnos a las situaciones que nos ocurren en el día a día sin las funciones ejecutivas.
Referencias bibliográficas
Carvalho Gómez, Carla A. (2014): “¿Qué son las funciones ejecutivas?”
Castro Arbeláez, María Alejandra. Recuperado en https://lamenteesmaravillosa.com/cuales-son-los-componentes-de-las-funciones-ejectivas/
Impulsa Neuropiscología (2018): “Las Funciones Ejecutivas: definición, alteraciones y rehabilitación”
Lezak, M. D. (1989): “Assessment of psychosocial dysfunctions resulting from head trauma”.
NeuronUP (2021): “Funciones o habilidades cognitivas: qué son, ejemplos y ejercicios”.
Verdejo-García, Antonio y Bechara, Antoine: Neuropsicología de las funciones ejecutivas. Psicothema 2010. Vol. 22, nº 2, pp. 227-235.
La fibromialgia es una enfermedad que se caracteriza especialmente por dolor crónico muscular generalizado donde también interviene el dolor articular y esquelético, cansancio, alteraciones del sueño y cognitivas o trastornos del estado anímico.
Afecta hasta a un 6% de la población mundial y, en concreto, en España lo padecen alrededor de 900.000 personas.
Las mujeres son las más perjudicadas por esta afección respecto a los hombres y es entre los 30 y los 40 años en los que se suele diagnosticar, no siendo exento en cualquier período de edad.
Son datos suficientes para hablar de esta patología caracterizada por dolor crónico y otros síntomas como fatiga y falta de concentración.
Causas
Las causas son diversas y todavía ningún estudio ni investigación ha determinado claramente cuál es el origen de la fibromialgia.
Según se ha ido observando y estudiando, esta enfermedad puede tener un componente genético donde puede haber o aparecer distintos casos de esta afección en la misma familia. Otra de las causas que pueden desencadenarla es el estrés emocional, cirugías o traumatismos.
Según la guía Aprendiendo a convivir con la fibromialgia“En los pacientes con fibromialgia, se han demostrado varias alteraciones de las moléculas que sirven para conectar las neuronas y los centros nerviosos entre sí, los llamados neurotransmisores cerebrales. Un desequilibrio de estos neurotransmisores produce una activación permanente del sistema nervioso que se conoce como sensibilización central y que ocasiona a su vez un mal funcionamiento entre los diferentes centros nerviosos produciendo varias consecuencias”.
Este mal funcionamiento es el que produce los diferentes síntomas como problemas en la concentración, fatiga o sensibilidad al dolor, entre otros.
Síntomas
La fibromialgia es una enfermedad que produce una gran variedad de síntomasfísicos, emocionales y cognitivos:
Dolor generalizado musculoesquelético.
Alteración de la memoria y concentración (fibroniebla).
Dificultades para mantener la atención.
Fatiga.
Trastornos del sueño.
Alteraciones del estado del estado anímico, ansiedad o depresión.
Intolerancia al esfuerzo físico.
Sensación de pesadez en las extremidades.
Rigidez generalizada especialmente al levantarse.
Hormigueos en pies y manos.
Estos síntomas suelen ir acompañados de problemas gastrointestinales, migrañas, náuseas u otras dolencias como consecuencia de los primeros.
En ocasiones, estas afecciones por sí solas no presentan un cuadro clínico claro, pero si las unes o estudias a la vez, el diagnóstico cambia.
Muchas personas pasan por diversos especialistas buscando una respuesta a cada dolor, a cada sensación o a cada síntoma, pero no encuentran nada, ya que clínicamente todo está bien.
Es frustrante para las personas afectadas no poder tener una buena calidad de vida y que el médico te diga “no tienes nada”.
Tratamientos
Antes de empezar con este apartado del artículo, quiero indicar que los posibles tratamientos que se especifiquen aquí no son sustituibles a los tratamientos o consejos que indique el especialista o médico.
El tratamiento va a depender de cada persona y situación, pero es cierto que la mejor opción es tener un tratamiento multidisciplinar donde intervengan distintos especialistas que ayuden a que la calidad de vida sea la mejor posible.
Entre estos tratamientos podemos presentar:
Farmacológico. En este tipo están los medicamentos antiinflamatorios y los antidepresivos. Como hemos dicho, esto debe ser valorado por el médico y administrado por el mismo.
Terapia psicológica. Ayudará al paciente a aceptar la situación y a hacer frente a los múltiples síntomas que aparezcan para tener mejor calidad de vida.
Dieta equilibrada.
Buena calidad de sueño.
terapia ocupacional. Es importante que nos ayuden los profesionales de terapia ocupacional. A través de los ejercicios físicos y cognitivos va a permitir a la persona que su movilidad, su atención e incluso su memoria se mantenga, intentando que afecte lo menos posible a su vida diaria y puedan ser independientes el máximo tiempo posible.
En este cuadro médico, según el Dr. Javier Rivera, reumatólogo del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid “es fundamental que los pacientes practiquen ejercicio físico aeróbico (de forma progresiva y moderada), que presten una especial atención a la terapia psicológica y a la mejora del sueño, como pilares clave frente a la fibromialgia….también se aconseja seguir una dieta mediterránea, no fumar y tener controles periódicos para lograr una mejor adaptación del paciente a su entorno social, familiar y laboral”
Además, el doctor Rivera indica que el tratamiento es complicado a día de hoy y es importante conocer qué puede perjudicar el tratamiento o pronóstico de los pacientes.
Debe ser un conjunto de acciones los que se indiquen para poder hacer frente a los síntomas físicos, emocionales y cognitivos que esta enfermedad ofrece.
Conclusión
Es muy importante que las personas que sufren fibromialgia puedan obtener un tratamiento lo más adaptado a su situación, ya que no todas tienen el mismo grado de gravedad o dolencia.
Además, es imprescindible que el entorno familiar, social y laboral de la persona conozca su situación y la entienda, para que le ofrezca apoyo emocional y psicológico y no se sienta sola en este camino, sino todo lo contrario, se sienta comprendida y aceptada.
Esperemos que en un tiempo, no muy lejano, haya un tratamiento que pueda hacer frente a la sintomatología de esta enfermedad llamada fibromialgia.
¡Ánimo para todas aquellas personas que la sufren!
Las nuevastecnologías están cada vez más presentes en todos los hogares. En algunos está totalmente instaurada y normalizada y en otros no tanto.
La falta de medios, de conocimientos o el poco convencimiento de que todo “se consiga” a través de un solo click, provoca que muchas personas no puedan o quieran acceder a servicios que ya se han digitalizado completamente.
¿Hay brecha digital entre la población mayor y la tecnología?
Llevamos cerca de tres décadas integrando las nuevas tecnologías en nuestras vidas, por lo que gran parte de la sociedad actual está acostumbrada a utilizar distintos dispositivos y plataformas de forma habitual.
Las TIC's
Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) ofrecen grandes beneficios y oportunidades a las personas. Nos permiten entre otras cosas comunicarnos con familiares o amigos que están a miles de kilómetros, entrenar en el salón de nuestra casa o conocer una ciudad a través de un tour virtual sin salir de tu domicilio.
A pesar de ello, el envejecimiento de la población provoca que no toda la sociedad pueda utilizar de la misma forma las tecnologías aunque no por esto debemos pensar que no son beneficiosas para las personas mayores.
Es evidente, y nadie puede negarlo, que una persona de 80 años no va a utilizar un móvil con la misma soltura que una persona de 30.
Las personas más jóvenes han nacido y crecido junto al teléfono móvil, a la tablet o al ordenador, sin embargo, las personas que pertenecen a los grupos de edad entre 70 y 90 años, esta tecnología le ha llegado de una forma “casi obligada” para poder desenvolverse en la actualidad.
Accesibilidad por parte de las personas mayores a las TIC's
La pandemia por la Covid-19 ha provocado que las entidades hayan tenido que adaptarse a una nueva forma de trabajo, de formación o de atención al público.
La forma presencial pasó de ser algo inamovible a ser sustituido por lo online.
El teletrabajo, la teleformación, los trámites digitales pasaron a ser protagonistas, lo que conllevó a que toda la sociedad tuviera, de buenas a primeras, que cambiar su mentalidad y su forma de vivir, al fin y al cabo.
La brecha digital
Pero, ¿Toda la población sabe utilizar estos medios para desenvolverse en el día a día?
La respuesta es NO.
Hay tres cuestiones principales por las que las personas mayores tienen menos destreza para desenvolverse a través de las TIC's:
Utilización de las nuevas tecnologías en una edad tardía
Este grupo de población ha vivido sin móvil, sin ordenador o sin Internet hasta hace unos años.
Muchos han empezado a utilizar el móvil con 70 años, dando lugar a que la agilidad o desenvoltura no pueda ser comparable con una persona de 20 años que lleva toda la vida usando herramientas digitales.
Limitaciones relacionadas con el proceso de envejecimiento
El envejecimiento es el proceso por el cual se producen cambios en los aspectos funcionales y físicos de los seres vivos a consecuencia del paso del tiempo, dando lugar a problemas de movilidad, aparición de enfermedades crónicas o deterioro cognitivo, entre otros.
Esto provoca que la agilidad visual, motora o cognitiva no sea la adecuada para la utilización óptima de los dispositivos.
Desconfianza hacia “un mundo desconocido”
Los dos puntos anteriores provocan en las personas mayores inseguridad.
Entre la poca práctica que tienen de las nuevas tecnologías y la pérdida de facultades por el propio envejecimiento, la negatividad ante la utilización de las TIC's es predominante.
Viendo estos tres factores, podríamos indicar que la brecha digital existe.
Poco a poco hay que ir cerrándola a través del apoyo, las formaciones y el acompañamiento para que las personas mayores puedan seguir disfrutando de su autonomía y su calidad de vida.
Beneficios de las nuevas tecnologías en las personas mayores
Como hemos visto anteriormente, hay una brecha tecnológica entre el grupo de personas mayores, pero esto no quiere decir que las nuevas tecnologías no les brinden beneficios y oportunidades:
Proporciona la posibilidad de mayor independencia. A través de las redes sociales, el móvil o el ordenador, podemos acceder a muchos recursos sin la necesidad de tener que desplazarnos a ningún lugar. Además, hay ciertos servicios como el de teleasistencia que funcionan gracias a los avances tecnológicos, permitiendo a las personas vivir en su casa de forma segura.
Enriquece las relaciones sociales. La comunicación con los demás es más fácil desde que tenemos una mensajería instantánea como por ejemplo el Whatsapp. Esto permite poder hablar con cualquier persona y desde cualquier lugar sin perder contacto.
Ayuda a mejorar la estimulación cognitiva. El que podamos acceder de forma inmediata y sencilla a cualquier información, nos permite leer, estudiar, o hacer ejercicios. Además, nos ayuda a estimular nuestra mente que es el pilar, junto a la salud física, que nos mantiene activos.
Mejora la calidad de vida y nos mantiene activos. A partir de todos los beneficios dichos anteriormente, la calidad de vida de una persona es mejor. Las personas se sienten más libres, independientes y activas.
Conclusión
La tecnología no es un método mágico, pero sí que en la mayoría de los casos nos facilita el acceso a la comunicación, servicios o conocimientos, entre otros.
Aunque la realidad nos lleva a ver que hay una brecha digital en las personas mayores, podemos también afirmar que poco a poco y a través de ayudas por parte de las empresas, entidades públicas y los propios amigos o familiares, esta fisura será cada vez más pequeña.
Toda la sociedad debemos apoyar y poner nuestro granito de arena para que las nuevas tecnologías sean utilizadas y beneficiosas para todos por igual.
Sé que queda un camino largo, pero si trabajamos en ello lo conseguiremos.
Referencias bibliográficas
Instituto Nacional de Estadística (INE).
Pérez-Castilla Álvarez, Lucía (2021): “Accesibilidad universal, tecnología y personas mayores” Espacios colaborativos del Imserso: Blog del Ceapat.
Fuerte, Karina (2020): “¿Cómo afecta la brecha digital a los adultos mayores?” Instituto para el futuro de la Educación.
González García, Erika y Martínez Heredia,Nazaret (2017): “Personas mayores y TIC: oportunidades para estar conectados” Revista de Educación Social, número 24.
Editorial QMayor (2017): “Las personas mayores y el uso de la nueva tecnología” QMayor Magazine.
La jubilación es la situación en la que un trabajador o trabajadora en activo, tanto por cuenta propia como por cuenta ajena, pasa a ser inactiva laboralmente.
Hay distintas circunstancias que dan lugar a este momento: la edad, un problema de salud grave o incapacidad o la prejubilación por parte de la empresa, entre otras razones.
En el artículo expongo la relación entre la jubilación y la vejez así como las consecuencias que se dan desde un punto psicosocial en esta “nueva etapa”.
¿La jubilación es la presentación de la vejez?
A lo largo de la historia más reciente, la jubilación suponía que la vejez estaba haciendo acto de presencia.
El cumplir cierta edad era causa directa para el cese de la actividad laboral. La salud no te permitía seguir activo en especial en aquellos trabajos de carga física, los cuáles eran los que predominaban hace unas décadas.
Actualmente, diversos factores como son el aumento de la esperanza de vida y la longevidad, los avances médicos, los cambios en el mercado laboral y el propio cambio de mentalidad y de vida, han provocado que la jubilación no esté relacionada directamente con la vejez.
La jubilación NO es la puerta a la vejez actualmente.
La jubilación es la situación de inactividad laboral, pero no significa inactividad social, incluso no es igual a enfermedad ni disminución de la calidad de vida.
Las personas que se jubilan todavía disponen de muchos años hasta poder indicar que han entrado en la etapa de la vejez más incapacitante.
Lo que sí hay que tener en cuenta es que la etapa de la jubilación es una situación nueva donde la persona tiene que adaptarse.
No todo el mundo lo hace de una forma positiva debido a que llevan entre 30 y 50 años trabajando, llevando un tipo de vida muy diferente a la que ahora les espera.
Para algunas personas cuando se termina la parte laboral se acaban otros aspectos de su vida como es la parte social, y por consiguiente, la emocional y cognitiva.
La jubilación y sus cambios psicosociales
La finalización de la etapa activa, laboralmente hablando, supone una modificación de rol en esa persona.
Todo esto conlleva una serie de cambios que implican muchos aspectos, especialmente, en la parte psicosocial.
Algunas de estas consecuencias son:
Cambio de rol. La persona que se jubila cambia completamente su papel. Pasa de ser profesora, arquitecto, pintora o piloto a ser pareja, madre, amigo, primo o vecina, por lo que el cambio de identidad es absoluto y esto crea una inseguridad en su vida.
Reducción de las relaciones sociales y del contacto con otras personas que no están directamente relacionadas con la familia o con tus personas más directas del entorno. Esto puede provocar dos situaciones: por un lado que tienda a volcarse en la familia o en los amigos más cercanos o, por el contrario, puede ser que entre en una situación de aislamiento, decaimiento y depresión.
Cambios en el ámbito familiar. Todas las personas que componen el ámbito familiar se tienen que adaptar junto a la persona jubilada a esta nueva etapa. También puede ocurrir que ésta sea divorciada, viuda o soltera y que el afrontamiento sea aún peor porque aparezca la sensación de soledad.
Reducción de ingresos económicos. Esta situación crea preocupación ya que tiene que adaptar sus gastos a una nueva situación económica, que normalmente es peor.
Modificación del bienestar físico y psicológico. En este aspecto hay personas que pueden sufrir una disminución en su estado anímico (ansiedad/depresión) debido a que en el momento de la jubilación cambia completamente su vida. Habrá personas que lo asimilen bien, como una nueva etapa llena de oportunidades, y habrá otras que lo vean como el fin de su vida activa en todos los sentidos.
¿Qué puedo hacer cuando me jubile?
Lo ideal para llevar lo mejor posible la jubilación es elaborar objetivos y planes en el ámbito personal para afrontar la nueva situación de la forma más óptima.
Algunas acciones que podemos llevar a cabo pueden ser:
Buscar actividades en centros culturales, asociaciones o centros de mayores, entre otros. Esto aparte de la actividad en sí, te va a dar la oportunidad de encontrar nuevas amistades o nuevos contactos.
Viajar (si se puede). Hacer esos viajes que por temas laborales nunca pudiste realizar.
Disfruta de tus hobbies ahora que tienes más tiempo libre.
Realizar formaciones o cursos. A muchas personas les gusta aprender. Cuando estás trabajando el tiempo es menor por lo que es una buena etapa para invertir tiempo en ello.
Dedicarte tiempo. Camina, descansa, desconecta. Haz aquello que por los horarios laborales o las obligaciones del trabajo no podías hacer anteriormente.
Disfruta más de la familia y de los amigos. En la etapa activa tenemos menos tiempo para estar con nuestros seres queridos, por lo que la jubilación es una época ideal para retomar este contacto más estrecho.
Conclusiones
La jubilación es una etapa de la madurez que dependiendo de la persona (situación personal y laboral, estado anímico, relaciones externas al trabajo o motivo del cese de actividad) la van a llevar de una forma más positiva o negativa.
Es importante no caer en la idea de que la jubilación es la antesala de la vejez y que nuestra autonomía o proyectos han concluido para nosotros o nosotras.
Para hacer frente a esta nueva situación es necesario que en la pre-jubilación nos anticipemos y pensemos en el futuro y en nuestros planes. Esto nos ayudará a estar preparados para nuevas experiencias, sentimientos o pensamientos que podamos sentir en ese momento.
Debemos tener en cuenta que la jubilación lleva un período de adaptación. Es un cambio integral y general de la persona, por lo que tenemos que cuidar nuestra mente y cuerpo para vivirla de la mejor manera posible.
Las quejas de memoria son una de las principales preocupaciones que tienen las personas mayores en su vida cotidiana.
Bien es sabido que, durante el proceso de envejecimiento se produce una pérdida neuronal. Esta pérdida trae consigo una disminución en la velocidad de procesamiento de la información que se recibe y en la capacidad de aprendizaje.
Ahora bien, hay estudios donde queda reflejado que las quejas de memoria no siempre están relacionadas con un deterioro del funcionamiento cognitivo, sino que también pueden ser producidas por diversas causas como depresión, ansiedad, consumo de alcohol, tabaco, discapacidad, soledad, tristeza…etc.
En el caso de las personas que tienen ansiedad o depresión presentan, por ejemplo, alteraciones en su capacidad de atención. Esto provoca que se produzcan estos fallos de memoria cotidianos, los cuales son percibidos por ellas.
En algunas personas, las quejas de memoria pueden desaparecer o mantenerse en el tiempo hasta convertirse en un deterioro cognitivo leve y, posteriormente, en una demencia.
Conocer qué es lo que está causando estos fallos de memoria, será clave para una intervención o tratamiento precoz y retrasar una posible aparición de deterioro cognitivo.
Recomiendo, por tanto, prestar atención a los cambios en el estado de ánimo o en el comportamiento, así como acudir al personal sanitario si estas quejas de memoria se prolongan en el tiempo.
Olvidos cotidianos
Los olvidos cotidianos hacen referencia a situaciones en las que la persona percibe fallos de memoria al querer recordar una determinada información y le cuesta hacerlo, o directamente no lo consigue.
Posiblemente te sientas identificada o identificado con las siguientes afirmaciones:
Se me olvidan los nombres
No recuerdo dónde pongo las cosas
Tenía que hacer algo… y no lo recuerdo
No me sale y lo tengo en la punta de la lengua
No recuerdo si he hecho o no algo
Se me olvida tomarme la medicación
Se me olvida lo que he ido a comprar
No sé si voy en la dirección correcta
Leo algo y se me olvida enseguida
No sé qué he venido a buscar a esta habitación
Pierdo el hilo de una conversación
Me cuesta seguir un programa de radio o de televisión
Me cuesta seguir un orden para hacer algo
La utilización de técnicas y estrategias de memoria van a facilitar el proceso de recogida, almacenamiento y recuperación de la información.
Los fallos o quejas de memoria en las personas mayores son una de sus principales preocupaciones.
Éstas pueden ser producidas por diferentes causas, no solamente porque haya un deterioro a nivel cognitivo. Por este motivo conocer el origen que provoca este fallo es clave para brindar un tratamiento adecuado, y si es de manera precoz, mejor.
Los olvidos cotidianos son una forma de manifestación o representación perceptible de dichos fallos. Por suerte, existen estrategias y técnicas que pueden ayudar a la persona a recordar más fácilmente la información que necesita en un momento determinado.
Estos métodos o procedimientos llevan implícito generar emociones en la persona mayor. Por tanto, se hace necesario crear un ambiente positivo y sincero que conecte con sus emociones.
La empatía es un pilar básico en cualquier tratamiento o intervención, y más aún, si va dirigido a personas mayores.
La soledad no elegida, especialmente, o la elegida pero que en determinadas circunstancias se convierten en situaciones complicadas, es un estado que puede tener consecuencias graves en la salud de las personas mayores.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) recogidos en el año 2020 y publicados en abril del 2021, existen 4.889.900 hogares unipersonales en España.
De estos hogares, hay 2.131.400 compuestos por una persona sola de 65 o más años, que representan el 43,59% de hogares unipersonales.
Estas son cifras importantes a reseñar, ya que, casi la mitad de estos hogares donde únicamente vive una persona son ocupados por personas mayores.
La soledad es una situación, que si no es elegida, puede generar problemas y trastornos en cuanto a la salud de la persona.
En estos casi dos últimos años, hemos vivido una situación complicada con la pandemia ocasionada por la covid-19.
Ha aumentado de forma rápida el sentimiento negativo de la soledad, ya que tanto el confinamiento obligado como las múltiples precauciones ante este virus, han provocado un mayor aislamiento en las personas mayores.
Otra situación a reseñar y que influye de una forma no positiva a la soledad, es el problema que se está observando cada vez más en nuestra sociedad: el edadismo.
El edadismo es aquella discriminación que se da en las personas únicamente por un tema de la edad. Provoca discriminación en muchas situaciones del día a día y marca, en este caso, la dejadez hacia las personas mayores por parte de muchos servicios, incluidos algunos públicos.
Por ello, en muchas Comunidades Autónomas y desde diferentes Asociaciones y Fundaciones trabajan para conseguir que las personas mayores tengan un envejecimiento activo y buena calidad de vida.
Muchos estudios indican que las personas que viven solas sufren con mayor frecuencia situaciones de ansiedad, depresión, problemas cardíacos o de hipertensión. Incluso, influye en la posibilidad de sufrir a lo largo del tiempo algún tipo de deterioro cognitivo.
Además, todos estos problemas de salud, pueden perjudicar el sistema inmune de la persona. Puede provocar la reducción de las defensas y con ello traer otras patologías que deteriorarían la calidad de vida de todas ellas.
Cómo combatir la soledad en las personas mayores
Hay distintas formas de combatir la soledad en las personas mayores, entre ellas servicios que se pueden contrataro solicitar a través de Organismos Públicos o a través de empresas privadas que ofrecen tales prestaciones.
Teleasistencia
Teleasistencia es un servicio dirigido a personas mayores, a personas con diversidad funcional o incluso a personas maltratadas. Suelen vivir solas o, en algunos casos, acompañadas pero en situaciones delicadas. Esta prestación les permite pedir ayuda en caso de alguna emergencia desde el propio domicilio.
A través del “botón rojo” del dispositivo que instalan en casa, la persona que tiene el servicio puede comunicarse con la central donde los teleoperadores te ayudarán cuando tengas una emergencia o necesidad. Además, si es necesario, también acudirán “oficiales” a tu domicilio para ayudarte o acompañarte, según lo ocurrido.
No es un servicio que únicamente atienda emergencias, sino que también ofrece un servicio de “acompañamiento telefónico”. Cada semana se llama al usuario para conocer su estado de salud, felicitarle en su cumpleaños o recordarle la medicación, entre otras cosas.
Además, hay otros dispositivos como el detector de caídas, detector de gas o de humo. El primero está destinado a aquellas personas que son muy propensas a las caídas y pasa tiempo sola, especialmente. Los dos aparatos siguientes ayudan ante un escape de gas o un posible incendio, sobre todo a las personas que tienen algún problema de memoria y pueden olvidarse de cerrar el gas o de la comida en el fuego.
Hay algunas empresas que poseen también GPS. Ayuda a los familiares y a las propias personas del servicio a saber donde se encuentra. Esto es muy útil cuando tienes un familiar con algún tipo de deterioro cognitivo.
Este servicio de Teleasistencia puedes solicitarlo tanto a nivel público como a nivel privado. Los Ayuntamientos suelen tener estos servicios para las personas que viven en sus municipios pero también hay empresas privadas que ofrecen esta asistencia.
Ayuda a domicilio
Ayuda a domicilio es un servicio el cual tiene varias prestaciones como son:
Aseo de la persona solicitante del servicio.
Limpieza en domicilio.
Acompañamiento (compra, médico, paseos).
De igual manera, puede ser público o privado, solicitándolo a través de los Servicios Sociales de los Ayuntamientos o bien contratando la asistencia directamente a la empresa privada que lo ofrece.
Voluntariado
El voluntariado es un servicio que considero imprescindible en la sociedad en la que vivimos.
Cada vez somos una población más envejecida e individualista donde es necesario que haya personas que empaticen con otras y quieran dedicar parte de su tiempo a la semana para ayudarles.
Ir a comprar, al médico o al cine, conversar, jugar a juegos de mesa, compartir preocupaciones o inquietudes, son diversas actividades que comparten la persona voluntaria con la que lo necesita.
Este acompañamiento va a favorecer las relaciones sociales de la persona que vive en casa sola, ayudando así a aumentar la autoestima, el optimismo y en definitiva su calidad de vida.
A parte de servicios concretos como he explicado anteriormente, en los Ayuntamientos tanto a nivel autonómico como municipal ofrecen información y recursos para hacer frente a las situaciones de soledad no deseada en las personas mayores.
No lo pienses y si te sientes en una situación de soledad, acude a ellos.
Conclusión
El aumento de la esperanza de vida y la baja natalidad que llevamos experimentando durante los últimos años, indica que la soledad no deseada seguirá creciendo.
Debemos contribuir todos, desde los gobiernos, profesionales, asociaciones hasta cada uno de nosotros como personas, a hacer frente a aquellas situaciones en el que las personas se encuentren excluidas socialmente y “fuera de la sociedad” de una forma no deseada.
Aquellas personas con mayor vida social activa, con relaciones sociales, tendrán un mayor bienestar físico y emocional, lo que les llevará a tener mejor calidad de vida y un envejecimiento activo.
Ser cuidador o cuidadora de una persona enferma y/o dependiente conlleva un esfuerzo físico, psicológico y por qué no decirlo, social.
Durante el tiempo que dura el cuidado del enfermo se realizan tareas que no son habituales, nos enfrentamos a sentimientos negativos como culpabilidad, frustración o tristeza, entre otras.
La forma cómo afrontamos todas estas emociones dependerá de nuestra forma de ser y la fortaleza que tengamos a la hora de asumir situaciones de estrés que nos ponen al límite tanto emocional como corporal.
Es importante marcar que la manera de hacer frente a esta situación también depende de la ayuda externa que tengamos por parte de otros familiares, amigos o allegados y, por qué no, de las Administraciones Públicas.
Cuando sientes que la situación que estás viviendo te sobrepasa y piensas que no puedes con ella, hablamos del conocido “Síndrome del Cuidador” o “Síndrome del cuidador quemado”.
Ser cuidador o cuidadora de un ser querido que te ocupa mucho tiempo del día nos lleva a olvidarnos de nosotros mismos y de nuestras necesidades.
Esto provoca que vivamos situaciones de frustración, enfado o estrés que deriva en un agotamiento físico y colapso emocional, provocando momentos complicados en nuestro día a día.
Síntomas del Síndrome del cuidador
Ser conscientes de las señales que aparecen durante el proceso del cuidado, permitirá actuar a tiempo y evitará llegar a una situación de cansancio psicológico o agotamiento mental que nos derive en problemas mayores.
A continuación encontrarás algunos de los síntomas más comunes cuando asumimos el rol de cuidador/a que presentan este síndrome:
Cuidados para el cuidador
Es importante cuidar al cuidador, paradójico ¿verdad?.
Cuidarse es importante para poder ejercer bien el rol de cuidador. Por ello, a continuación, te doy una serie de pautas o consejos a seguir con el objetivo de que puedas “controlar la situación” :
Conclusión
Los cuidadores han de cuidarse para poder seguir desarrollando su rol de cuidador.
Para poder cuidar a otra persona, el cuidador o cuidadora debe dar prioridad a su salud física y mental. Si esto falla agravará la situación suya y la de la persona dependiente, pudiendo llegar a protagonizar situaciones de maltrato y sufrimiento hacia la persona a la que cuida.
Si el que cuida no está bien, no estará bien la persona cuidada.
El bienestar del cuidador, también depende del apoyo sociosanitario y personal,especialmente de las Instituciones, del personal especializado en el deterioro cognitivo de la persona cuidada y de la propia familia o allegados.
El apoyo del entorno es imprescindible para que el cuidador pueda hacer frente a esta situación.
En la actualidad existen varias variables e instrumentos que miden el estado de bienestar de la persona cuidadora, entre ellos está la Escala de Sobrecarga del cuidador. Test de Zarit.
Esta escala permite conocer cómo influye el cuidado de una persona en el cuidador. Es decir, el objetivo principal consiste en conocer si hay o no un desgaste emocional, físico, social y/o psicológico en los cuidadores.
Combatir el calor es un objetivo necesario para conseguir nuestro bienestar en la época estival de verano.
Época donde experimentamos un aumento de la temperatura, problemas de cansancio, fatiga, falta de concentración o problemas en la conciliación del sueño, entre otros síntomas.
Dentro de las recomendaciones o consejos para combatir el calor tenemos:
Pasa el mayor tiempo posible en lugares frescos o climatizados.
Evita salir de casa durante las horas más calurosas del día (entre las 12:00 del mediodía y las 18:00 de la tarde).
Si tienes que salir, ponte un sombrero o gorra para evitar los rayos del sol directos en la cabeza.
Toma mucho líquido, independientemente de que no sientas sed o estés en casa.
Usa ropa de color claro y que sea ligera, natural o de algodón. Procura que sea holgada y que transpire.
No realices, si no es extremadamente necesario, ejercicio físico en horas puntas de calor.
Realiza comidas ligeras y frescas como ensaladas, frutas y verduras. Evita el alcohol y las comidas copiosas.
Descansa con más frecuencia y en lugares frescos.
Cierra las ventanas por el día y ventila la casa a primera hora de la mañana y a última hora de la noche para que se mantenga tu hogar más fresco.
Vigila los alimentos que pueden ser afectados por el calor. Guárdalos en el frigorífico si es necesario.
Desde hace unos años, la llegada del calor no es gradual, sino que llega de forma brusca y repentina, por lo que nuestro cuerpo se debe adaptar de manera muy rápida, provocando un sobreesfuerzo en nuestro organismo.
Recomendaciones especiales para cuidar de las personas más vulnerables
Si conoces a personas con algún tipo de dependencia, visitala a menudo y ayudala a mantener el hogar fresco y que ella misma esté bien hidratada, con una vestimenta adecuada y una alimentación equilibrada para esta época.
Evita dejar a niños, personas mayores o enfermos crónicos dentro del coche con las ventanillas subidas. Intenta mantenerlos hidratados a cada momento.
Es evidente que en estos meses de verano todos debemos tener cuidado con las temperaturas altas, ya que podemos sufrir una deshidratación o una serie de síntomas que nos pueden ocasionar problemas de salud.
Si aparecen síntomas graves o se prolongan en el tiempo, consulta a tu médico.
Si una persona sufre un golpe de calor, lo más recomendable es llamar a urgencias y mantenerlo en un lugar fresco con paños mojados. Si está consciente, ofrecerle agua para mantener la hidratación.
Hay que tener especial cuidado con aquellas personas que tienen una situación especial como es la edad o el estado de salud.
¿Qué produce el exceso de calor en el cuerpo?
El exceso de calor puede producir un fallo en el equilibrio de la temperatura de nuestro cuerpo con la temperatura del exterior.
Las altas temperaturas ambientales provocan una sudoración excesiva en todos nosotros y nosotras, por lo que la pérdida de agua y sales minerales es inmediata y rápida. De ahí que tengamos que estar atentos a lo que nos ocurre y que tomemos medidas para evitarlo o actuar frente a ello.
En la época estival tenemos que estar atentos a los síntomas que podamos sufrir con las altas temperaturas, especialmente aquellas personas más vulnerables:
Mayores de 65 años.
Personas con alguna discapacidad o diversidad funcional.
Niños menores de 5 años.
Personas con enfermedades crónicas cardiovasculares, respiratorias o renal, entre otras.
Enfermos con medicación habitual.
Personas con tratamientos como quimioterapia, radioterapia, diálisis, etc.
Personas con sobrepeso.
Trabajadores que ejercen su profesión al aire libre en momentos de altas temperaturas.
Las señales más importantes a las que debemos estar atentos para tomar medidas y no tener peores consecuencias son las siguientes:
Golpe de calor que provoca fiebre pudiendo llegar a los 40º, vómitos, dolor intenso de cabeza, confusión o pérdida de conocimiento. Ante estos síntomas, llamar inmediatamente a los servicios sanitarios.
Calambres musculares en brazos,abdomen y piernas por pérdida de líquido y sales.
Deshidratación por sudor excesivo, lo que puede producir fatiga, debilidad, náuseas o mareos.
Si no hacemos caso a las llamadas de atención de nuestro organismo, podemos llegar a experimentar un golpe de calor, llegando a ser muy grave en la mayoría de circunstancias si no se trata a tiempo.
La depresión genera un gran impacto en el desarrollo de las actividades de la vida diaria de todas aquellas personas que la sufren.
En el caso de las personas mayores como ya se comentó en el artículo anterior, suele manifestar déficits de memoria, atención y concentración, así como falta de interés en aquellas actividades que realizaba con anterioridad, aislamiento social, tristeza o apatía, entre otros. Afecta a su funcionalidad y desempeño diario.
Para el abordaje de la depresión es necesario la intervención desde diferentes disciplinas sanitarias, donde la terapia ocupacional, como bien es sabido, tiene como objetivo promover la autonomía personal y por ende la calidad de vida de la persona.
Tratamiento de la depresión
En el tratamiento de la depresión en personas mayores se hace necesario el uso del tratamiento tanto farmacológico como no farmacológico.
En el caso del segundo, tenemos en cuenta el papel que desempeña disciplinas como la terapia ocupacional, que va orientada a reducir las manifestaciones de los síntomas depresivos.
Conocer cuáles son los obstáculos o causas que están impidiendo a la persona desarrollar su vida de forma plena es necesario cuando planteamos un tratamiento de intervención frente a la depresión.
Por tanto, ¿qué aspectos podemos tener en cuenta para tratar la depresión en personas mayores?
Saber más sobre la persona. Esto implica conocer:
Cuáles son sus áreas conservadas: sus habilidades y destrezas.
Sus síntomas a nivel cognitivo, anímico, físico. Por ejemplo, aquí valoramos la percepción que tiene la persona de sí misma. La forma como se percibe es un aspecto muy importante a la hora de trabajar con ella.
La capacidad que tiene la persona de adaptarse a los cambios. Hablamos de cómo percibe las variaciones de su entorno, así como de las alteraciones que el propio proceso de envejecimiento ejerce sobre él o ella, por ejemplo.
Sus síntomas motivacionales y de conducta. Podemos preguntar acerca del qué y el por qué abandonan o mantienen la realización de sus actividades. Esto nos ayuda a comprender mejor su situación y por tanto, a trabajar para intervenir en sus causas.
Saber más sobre el entorno que le rodea. El entorno de la persona es una pieza clave para nosotros.
Conocer las características del lugar donde y con quién reside va a ayudar a determinar si su acceso a las diferentes tareas diarias son de fácil entrada o adaptación para su desempeño, o si por el contrario, requieren de mayor esfuerzo.
Indagar sobre su red de contactos, tanto a nivel familiar como social nos orienta a saber cómo se relaciona con los demás.
A nivel institucional y cultural, saber si acude o no a los puntos de ayuda y asesoramiento, y los motivos cuando no lo hace.
¿Qué recomendaciones podemos tener en cuenta durante la intervención?
Organizar un ambiente o contexto estimulante para la persona.
Promover su autoestima planteando actividades que brinden a la persona más seguridad y confianza sobre sí misma.
Potenciar su autoconcepto permitiendo que tome el control de las actividades. Diseñamos actividades adaptadas a sus características. Con ello fortalecemos su creencia sobre las habilidades y destrezas que tiene conservadas.
Promover hábitos saludables y rutinas acordes a sus necesidades, intereses y motivaciones. Aquí nuestro papel va dirigido a acompañar a la persona a descubrir qué actividades o nuevas áreas de interés le pueden interesar más.
Informar a la persona sobre su evolución y desempeño. Reforzar de forma positiva sus logros.
Facilitar que la persona participe en el planteamiento de los objetivos que se quieren conseguir.
Intervenir en el entorno de la persona. Por ejemplo, mantener una comunicación bidireccional con sus familiares. Hablar con ellos sobre el tratamiento y las actividades propuestas, a la vez que se les pide participar de manera activa en las actividades propuestas que ayuden a potenciar sus vínculos con la persona mayor.
Todas las recomendaciones y actividades que se proponen se dirigen a fomentar y facilitar la participación activa de la persona mayor con síntomas depresivos.
Conclusión
La depresión en las personas mayores es uno de los síndromes geriátricos más comunes que experimentan.
Nuestro trabajo desde terapia ocupacional va enfocado a promover el bienestar, fortalecer o mantener la funcionalidad de la persona, mediante el uso de estrategias que promuevan un mejor desempeño en sus actividades diarias. Para ello usamos como medio terapéutico, la actividad. Actividades que tengan sentido y significado para la persona, que sean importantes para su ocupación del día a día.
No hay que olvidar que el estado de depresión en el que va a estar la persona conlleva a que participe o no, en la realización de sus tareas cotidianas. De ahí parte la importancia de conocer a la persona: qué le motiva, que le interesa, qué necesidades tiene y quiere cubrir, por qué hace unas actividades y otras no, qué tipo de anticipación hace frente a las actividades de su día a día: ¿es una anticipación positiva o negativa? ¿siente que le generan un gran esfuerzo? ¿Percibe que va a fracasar en su intento?, o por el contrario, ¿piensa que va a llevar a buen término su o sus tareas?
Son varios aspectos los que debemos tener en cuenta cuando queremos plantear un tratamiento en esta situación.
Es necesario seguir haciendo avances y estudios que avalen nuestro papel como terapeutas ocupacionales en este tipo de tratamiento porque no solo se trata de hacer un tratamiento a nivel cognitivo o funcional, sino de tener en cuenta todas las áreas de la persona mayor con síntomas de depresión.
La depresión en las personas adultas mayores es un trastorno emocional cada vez más habitual y generalizado en el envejecimiento.
A veces lo asumimos como algo “normal” en esta etapa, pero no debemos hacerlo. Es una situación que por suerte puede ser reversible y posteriormente volver a tener la calidad de vida anterior.
A lo largo del tiempo vivimos situaciones de todo tipo, tanto positivas como negativas, que van marcando nuestra vida.
Todo lo que nos rodea nos condiciona, pero según qué situación se haya dado, o bien, cómo cada uno lo hayamos percibido, nos puede influir creando sentimientos en nosotros más o menos adversos.
No siempre lo externo es el principal condicionante de lo que nos pasa, también nuestra forma de ser o las propias patologías o enfermedades que tengamos, propician momentos que nos pueden llevar a una situación de tristeza o depresión, incluso.
En este artículo, voy a tratar el tema de la depresión en personas adultas mayores, de sus causas y síntomas. Esta enfermedad puede darse por muchos motivos y presentar unos síntomas dependiendo de la persona que la sufra.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS): “La depresión es un trastorno mental frecuente, que se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración”.
Es un trastorno emocional que afecta a los comportamientos de las personas, a su forma de sentir y también a su forma de pensar, por lo que no solamente es un problema mental, sino un problema físico también.
En muchas ocasiones hablamos de psicomatización cuando todo el malestar que sufrimos dentro de nuestra mente o sentimientos, se externaliza al cuerpo. Si estamos tristes o nos encontramos apáticos, esto puede representarse con problemas digestivos, dolores de cabeza o sudores fríos.
Causas generales de la depresión en las personas adultas mayores
Como hemos dicho anteriormente, cada persona es diferente, por lo que las causas serán distintas según las circunstancias, el entorno e incluso la personalidad de cada una de ellas.
Las causas generales que pueden llegar a tener el origen de la depresión en personas adultas mayores son muy diversas tanto a nivel psicológico como físico:
La depresión puede aparecer por muchas más causas a parte de estas, depende de factores y situaciones que se den en la persona.
Síntomas generales de la depresión en las personas adultas mayores
Como hemos visto en la definición de depresión y en las causas, a lo largo del envejecimiento van sucediendo situaciones complicadas que provocan que no estemos bien ni emocionalmente, ni mentalmente, ni físicamente, en muchas ocasiones.
Es normal y natural que durante un tiempo pasemos por una transición de tristeza, decaimiento, falta de apetito o desinterés por actividades que antes hacíamos, pero si eso dura un largo período, hay que consultar a un especialista que será quien mejor valore la situación.
Algunos de los síntomas más generales que podemos encontrar en las personas adultas mayores son los siguientes:
De todos estos síntomas me gustaría ahondar un poquito más en el sentimiento de tristeza porque es una emoción que a veces es confundida con la depresión en las personas adultas mayores.
Sentimiento de tristeza
Si en algo pensamos cuando nos preguntan por el sentimiento típico de la depresión, creo que todos diríamos la tristeza continua, pero ello no nos debe llevar a equivocaciones.
La depresión, como hemos hablado a lo largo de este artículo, es un estado que se extiende a lo largo del tiempo con síntomas más allá de la tristeza.
Hay veces que no sabemos por qué estamos en esta situación, no encontramos el origen y nos cuesta encontrar la solución.
Sin embargo, la tristeza es una emoción que de vez en cuando aparece en nuestra vida por distintas circunstancias, pero igual que aparece, desaparece, siendo poco el tiempo en el que estamos sumidos en esta apatía.
Las causas suelen ser conocidas por la persona, por lo que el problema se suele resolver con más facilidad.
Por lo tanto, estar tristes no quiere decir que tengamos depresión, sino que deben suceder otra serie de factores para diagnosticar un cuadro depresivo.
En definitiva, la depresión es una alteración mental y emocional que afecta a muchas personas en su día a día y en un funcionamiento normal de la vida.
Es importante acudir al médico si tenemos algún índice, alguna causa o síntoma que creamos que podemos estar pasando por una depresión. El personal sanitario lo diagnosticará y tratará de una forma adecuada y correcta.
Realizar la tarea de comer y beber implica una serie de movimientos donde la amplitud de las articulaciones involucradas es importante, así como la coordinación ojo-mano y la fuerza en las extremidades superiores que nos permiten hacer la presión suficiente para poder agarrar cubiertos, vasos o alimentos.
Higiene postural de la persona a la hora de comer. Una mala postura puede dificultar el proceso de deglución
Evaluamos su capacidad tanto ósea como muscular.
Observamos si la silla y la mesa están a una altura adecuada.
Si utiliza almohadas, valoramos que están bien colocadas.
El estado cognitivo de la persona para saber si reconoce de forma correcta o no los diferentes alimentos, sobre todo, en los casos de las personas que tienen algún tipo de deterioro cognitivo.
La amplitud de las articulaciones implicadas en la tarea de comer y beber, así como también su coordinación, fuerza muscular y el agarre de los diferentes utensilios necesarios en la alimentación.
El recorrido que realiza la persona desde que coge el alimento hasta que lo lleva a la boca. Observamos la capacidad que este tiene para hacer la actividad de la forma más autónoma posible.
Valoramos la utilización de alguno de los productos de apoyo dependiendo de las necesidades de la persona y las características de dicho producto.
Ejemplos de productos de apoyo utilizados en la alimentación
En los productos de apoyo en o para la alimentación nos referimos, por ejemplo:
Platos con una base en forma de ventosa que evita que éste se pueda volcar.
Platos con un fondo en pendiente, los cuales permiten que la persona pueda apoyar el cubierto y recoger el alimento más fácilmente.
Platos con patas antideslizante, que facilitan la recogida del alimento.
Vasos con recorte nasal, recomendado especialmente para personas que tienen dificultad para extender el cuello.
Vasos con una o dos asas que facilitan el agarre y controlan mejor el temblor.
Cubiertos con mango curvo, recomendado a personas con artritis, Parkinson o con movilidad reducida.
Cubiertos con sujeción palmar para personas que no tienen posibilidad de agarre.
Soporte con pajitas para aquellos o aquellas que no pueden agarrar el vaso y llevarlo a la boca para beber.
El objetivo a la hora de utilizar un producto de apoyo debe ser el de poder realizar la actividad de forma autónoma o con la asistencia o asesoría de una persona. Para ello, debemos tener en cuenta el que el producto sea para la persona eficaz, le brinde seguridad y comodidad.
¿Conoces otros productos de apoyo? ¿Has usado o utilizas en la actualidad alguno de ellos?
Ceapat. Centro de Referencia Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas. Recuperado en https://catalogoceapat.imserso.es/productos/categorias/unacategoria/1/10
La alimentación y la nutrición en las personas adultas mayores es fundamental para tener buena salud y calidad de vida en el presente y en el futuro.
Lo primero que voy a exponer son las diferencias entre la alimentación y la nutrición porque creo que es importante conocerlas, ya que, muchas veces se confunden llevando a equivocaciones.
La alimentación es el acto de ingerir alimentos de forma voluntaria y consciente. Elegimos así lo que comemos, cuándo y cómo. Es muy importante en la vida de todos, tener una alimentación equilibrada para poder llevar una vida saludable.
La nutrición es el proceso fisiológico, inconsciente e involuntario que nuestro cuerpo lleva a cabo para capturar los nutrientes de los alimentos que comes, con el objetivo de conservar una buena salud.
Por lo tanto, por un lado tenemos la ingesta de alimentos, y por otro, la captación de sus nutrientes. Los dos procesos son complementarios y se necesitan mutuamente para que puedan realizarse.
Según la Organización Mundial de la Salud“una buena nutrición (una dieta suficiente y equilibrada combinada con el ejercicio físico regular) es un elemento fundamental de la buena salud”.
El tipo de alimentos y cómo los ingerimos va a ser clave para que tengamos una buena salud integral. Hay una frase que define esto: “somos lo que comemos”, y no puedo estar más de acuerdo.
La importancia de la alimentación saludable en el adulto mayor
El envejecimiento es el proceso por el cual se producen cambios en los aspectos funcionales y físicos de los seres vivos a consecuencia del paso del tiempo. Esto, supone una disminución de la respuesta inmune ante enfermedades, deterioro cognitivo, problemas de movilidad o la aparición de enfermedades crónicas.
Las células van envejeciendo con el paso del tiempo y ello conlleva a que nuestros sistemas (digestivo, locomotor o neurológico, entre otros) vayan perdiendo facultades y capacidades para dar respuesta a hechos internos o externos.
El propio envejecimiento conlleva una serie de cambios en nuestro cuerpo que llevan a una necesaria modificación de la alimentación. Algunos de ellos son:
Aumento de peso relacionado, en su mayoría, por la disminución de la movilidad.
Enfermedades crónicas, neurológicas o locomotoras, entre otras.
Aumento de grasa en el organismo.
Disminución de movilidad.
Atenuación de las funciones de algunos órganos.
Según la OMS: “Una mala nutrición puede reducir la inmunidad, aumentar la vulnerabilidad a las enfermedades, alterar el desarrollo físico y mental, y reducir la productividad”.
La buena alimentación supone que la calidad de vida sea mejor, esto es indudable. Qué alimentos ingieres, cómo y las cantidades, es un factor importante a tener en cuenta en el riesgo de desarrollar ciertas enfermedades a lo largo de tu vida como la diabetes, hipertensión o incluso, deterioro cognitivo.
Si estos trastornos ya han aparecido anteriormente, la alimentación ayudará a que, si la hacemos bien, nuestro cuerpo pueda hacer frente a ellas de una forma más positiva.
La alimentación y la nutrición en las personas adultas mayores, además de ser el proceso por el cual recibimos los nutrientes necesarios, también es un proceso social. Los encuentros familiares y entre amigos, se hacen alrededor de la mesa, por lo que esto significa estar acompañados y tener “su momento” importante dentro del núcleo familiar o de amigos.
A lo largo de la vida, la situación de cada persona es individual, tanto en su salud como en las actividades diarias que realiza. Por ello, la alimentación también debe ser particular, aportando a cada cuerpo los nutrientes que necesita.
Recomendaciones nutricionales para personas adultas mayores
Como hemos visto a lo largo del artículo, la alimentación y la nutrición tienen un papel principal en la vida de todo ser vivo.
A continuación te dejo algunas recomendaciones nutricionales generales que pueden ser muy útiles para personas adultas mayores:
Dieta variada con el objetivo de que podamos asegurar todos los nutrientes que el cuerpo y el organismo necesita.
Reducir el consumo de grasas saturadas, en especial las derivadas de embutidos y carne roja.
Tomar muy pocas cantidades de sal y azúcares, sobre todo saturados. Evitar los dulces y los productos procesados en la medida de lo posible, y comer más fruta que ya nos aporta el azúcar suficiente pero de forma más saludable.
Aumentar los ácidos grasos esenciales como el omega-3 y el omega-6. Los podemos encontrar en alimentos como el pescado azul (sardinas o salmón), en la fruta como el aguacate o en los frutos secos como las nueces.
Ingerir grasas vegetales como el aceite de oliva virgen.
Aumentar el consumo de calcio. Lo podemos encontrar en los lácteos, en las legumbres como la soja o garbanzos, en los frutos secos como las avellanas o nueces o en los huevos, donde su yema es rica en este nutriente.
Para evitar grasas derivados de los lácteos como la leche o yogures. Es mejor tomarlos desnatados o semidesnatados.
Aumentar el consumo de frutas, verduras, cereales y legumbres porque nos aportan muchas vitaminas, minerales y fibra. Ésto último es básico para evitar el estreñimiento, trastorno digestivo muy común en personas adultas mayores.
Tomar o ingerir vitamina D. Para ello, tomar el sol unos 20 minutos aproximadamente es suficiente para obtener la cantidad óptima. Si no tenemos tal oportunidad, lo podemos tomar a través de alimentos como la trucha, el salmón o el atún.
Ingerir suficiente cantidad de agua para que nuestro cuerpo funcione como debe ser. Ayudaremos a órganos como el hígado, los riñones, el sistema digestivo o el inmunológico a realizar mejor su trabajo.
No olvides...
Es fundamental que una buena alimentación esté acompañada, si se puede, con la práctica diaria de ejercicio.
En el blog, tenéis un artículo donde os explico los beneficios del ejercicio y la actividad diaria. Debemos equilibrar la energía ingerida a través de los alimentos, con el gasto que hacemos en las actividades diarias.
Recuerda que este artículo es informativo. Para seguir una dieta equilibrada y personalizada, hay que acudir a los especialistas oportunos como médicos, endocrinos y nutricionistas, para una valoración individual.
Como bien es sabido por todos nosotros, la llegada de la Pandemia transformó nuestros hábitos, rutinas y nuestras ocupaciones. De una u otra manera, la forma de relacionarnos también se vió y se sigue viendo afectada y limitada.
Como es de esperar, la intervención desde terapia ocupacional no ha sido la excepción.
Cada día hemos ido aprendiendo a adaptarnos a esta nueva situación. Adaptando nuestras funciones, adaptando los programas y diferentes tratamientos, sin perder, claro está, la esencia de la terapia ocupacional como promotora de autonomía personal en las personas.
Rehabilitación desde Terapia Ocupacional
El terapeuta ocupacional desarrolla un papel importante en la rehabilitación de las funciones que hayan podido verse afectadas por la enfermedad, y que afectan por tanto a la realización de las tareas del día a día.
El impacto que la enfermedad deje en cada persona va a depender del nivel de afectación que se haya producido.
Nuestro objetivo, por tanto, se dirige hacia la recuperación funcional, así como el desempeño y el mantenimiento de las actividades diarias de las personas afectadas.
Será muy importante intervenir de forma precoz y hacer un seguimiento en cada paciente. Esto nos permitirá evaluar el nivel de daño producido y diseñar el mejor plan de tratamiento.
La constante comunicación del terapeuta ocupacional con el resto de profesionales del centro hospitalario es imprescindible, así como lo es con familiares del paciente.
Tipos de intervención
Las diferentes áreas en las que hemos y seguimos actuando en pacientes con Covid-19 son:
Unidades de Cuidados Intensivos.
Hospitalización.
Atención ambulatoria
Atención Domiciliaria.
En cada una de estas áreas, los objetivos que se plantean se han adaptado al estado de salud del paciente y sus necesidades en cada momento.
En este caso, me centro en el tratamiento que se da en el domicilio.
Rehabilitación domiciliaria tras la hospitalización.
De acuerdo a lo que hemos podido observar a lo largo de estos meses, muchas personas además de la dificultad para respirar, han presentado debilidad generalizada.
Durante su estancia en el hospital, han sufrido limitación en sus funciones, tanto motoras como sensoriales producidas por el inmovilismo, y alteraciones a nivel cognitivo, sensorial y emocional, entre otras.
Todos estos síntomas y secuelas provocan en mayor o menor medida una disminución de la autonomía personal en la realización de actividades cotidianas.
El proceso de rehabilitación domiciliaria va a depender de las necesidades físicas que pueda tener el paciente, ya que cada paciente es único y la enfermedad afecta de forma singular, tal y como he comentado antes.
Teniendo en cuenta sus características, el fin último es que éste recupere, en la medida de lo posible, su funcionalidad y el estado en el que se encontraba antes de tener la infección.
La evaluación inicial y la manera como se va desarrollando la enfermedad, junto con su respuesta orgánica, son de vital importancia para su posterior tratamiento.
Es por todo esto que hablamos de un tratamiento individualizado y previamente recomendado por el equipo médico.
¿Qué objetivos buscamos?
Educar al paciente en la importancia de la rehabilitación como un medio necesario de recuperación.
Potenciar la independencia del paciente a la hora de hacer sus actividades cotidianas. Se le entrena en estrategias que faciliten la recuperación de las funciones afectadas y/o en aquellas que se han conservado tras la enfermedad.
Fomentar su independencia funcional. Para ello se evalúa y asesora, si es necesario, sobre la utilización de ayudas técnicas. Hablamos de todas aquellas ayudas que puedan aumentar la autonomía del paciente: uso de ayudas en la alimentación, en el vestido, en el aseo, etc.
Mejorar las destrezas del paciente, tanto a nivel físico como cognitivo, emocional, sensorial y social. Entre las diferentes técnicas y estrategias, utilizamos la estimulación cognitiva y psicomotriz con el objetivo de entrenar sus capacidades mentales y mejorar su estado emocional.
Enseñar técnicas de ahorro de energía. Debido a su larga estancia en el hospital, se producen limitaciones respiratorias y de movilidad, por lo que una reserva de fuerza será necesaria para el día a día. Estos métodos, ayudarán a que realice las actividades con el menor esfuerzo posible, simplificando las tareas en aquellos que sea necesario.
Entrenar al familiar/cuidador en técnicas que faciliten o potencien la autonomía del paciente durante su proceso de recuperación.
No debemos olvidar que los pacientes que han permanecido varios días ingresados, sobre todo hablo de las personas mayores, han aumentado su dependencia y por tanto la necesidad del uso de ayudas técnicas, como por ejemplo sillas de ruedas, andadores, muletas, ayudas para la higiene y aseo personal, etc.
Además, ha aumentado la necesidad de tener una persona que les ayude a retomar sus hábitos y rutinas diarias.
Para concluir, desde Terapia Ocupacional queremos recordar la importancia de retomar paso a paso las rutinas, hábitos y ocupaciones previas a la enfermedad.
Es necesario diseñar objetivos a corto plazo, objetivos que vayan en pro de mejorar la funcionalidad, autonomía, autoestima y confianza del paciente.
¿Qué te parece el papel del terapeuta ocupacional en la mejora y tratamiento de personas que han estado hospitalizadas por Covid?
Las relaciones sociales en adultos mayores durante el covid-19 son un reto difícil debido a las circunstancias de aislamiento y distanciamiento que están sufriendo de una forma muy restrictiva.
Las relaciones sociales son aquellas interacciones que realizamos entre los seres humanos. Nos lleva a cambiar nuestra conducta, nuestra forma de actuar o de pensar, en definitiva, nuestra forma de vivir.
¿Has visto la importancia de mantener y tener relaciones sociales?, ¿Puedes intuir todo lo que modificas en tu interior a través de ellas?
Las relaciones sociales, juegan un papel fundamental en nuestro bienestar, tanto a nivel de las capacidades funcionales como mentales.
¿Cómo influyen las relaciones sociales en los adultos mayores?
Las relaciones sociales son fundamentales para todo ser vivo, pero más si hablamos de personas con edades avanzadas, explico por qué digo esto.
A medida que vamos envejeciendo, el entorno social, en su mayoría, se reduce debido a varias causas como es: la jubilación, la independencia de los hijos, el fallecimiento de seres queridos y/o amigos o algunas enfermedades funcionales o psicológicas.
Esto lleva a que si disminuyen nuestras salidas y, por lo tanto, las relaciones con los demás, nuestro bienestar se verá resentido y nos encontraremos, en algunos casos, en un estado de soledad o aislamiento social.
Lograr una vida activa siempre depende de muchos factores, pero no podemos negar que ser miembro activo del entorno donde vives (familia y amigos), tener personas en las que confiar y la realización de actividades en la comunidad donde resides, es fundamental para conseguir un envejecimiento activo y saludable.
Beneficios de las relaciones sociales
Nacer, crecer y envejecer en sociedad es un beneficio muy positivo para todas las personas. Las relaciones sociales en adultos mayores durante el covid-19, están siendo muy limitadas, por lo que dificulta que muchos y muchas puedan obtener un bienestar pleno.
Nos van a proporcionar una base sobre la que asentar nuestras actuaciones y pensamientos, ayudándonos en el día a día a hacer frente a situaciones de todo tipo, entre las que se encuentran aquellas difíciles que a veces la vida “nos regala”.
¿Qué beneficios nos proporcionan las relaciones sociales?
Mejora la capacidad funcional.
Mejora la salud emocional.
Aumenta los niveles de autoestima.
Efectos favorables en enfermedades articulares, crónicas o las propias psico-emocionales como la depresión o ansiedad.
Ayuda a conseguir mayor autonomía personal e independencia.
Crecimiento de nuestra positividad.
Estimulación de la realización de nuevas actividades.
Nos ayuda a afrontar nuestras preocupaciones, problemas o dolores, de una forma más positiva.
Una mejor gestión del estrés.
Sentimiento de confianza y seguridad.
Integración comunitaria. Sentimiento de pertenencia a un lugar, colectivo o grupo.
Conocimiento de otras culturas, opiniones o inquietudes que te ofrecen una visión más amplia de la vida.
Cuando tenemos un entorno social óptimo donde nuestra familia, vecinos y amigos están cerca y tenemos su apoyo, fortalecemos nuestro estado de bienestar en todos los sentidos.
Las relaciones sociales en adultos mayores en época de covid-19
Aquel día de marzo, nos vimos en nuestras casas, confinados, sin poder salir, sin poder ver a la familia, con miedo e incertidumbre. Nos encontramos en una situación de desconocimiento absoluto, lo que nos llevó a tener un sentimiento continuo de amenaza y alerta.
La enfermedad, el peligro al contagio y a tener un final que nadie desea, ha producido un estado de desconfianza hacia los demás. Ese sentimiento, nos mantiene en alerta de peligro cada vez que salimos y nos debemos relacionar.
Esta situación, favorecerá en un futuro, a que las relaciones sociales, por lo menos en un principio, sean más distantes y frías. El cerebro habrá creado una realidad imaginaria de desconfianza.
Actividades que fomentan y mejoran las relaciones sociales en épocas de covid-19
Debemos intentar llevar una vida lo “más normal” posible. Por ello, te voy a exponer una serie de actividades que puedes seguir haciendo, aún en pandemia:
Realiza actividades de rutina diaria en casa. Sigue haciendo tus tareas como hacer la cama, hacer la comida o limpiar. Te ayudará a conservar tu autonomía. Puedes obtener más información sobre las actividades diarias en este artículodel blog.
Haz la compra. Esto te ayudará a seguir manteniendo contacto con personas de tu alrededor.
Si vives con otras personas, intentad pasar tiempo de calidad para conversar, jugar a algún juego de cartas, o bien ver una serie de televisión que os guste. También puedes ejercitar tu memoria, la atención o el lenguaje, entre otras capacidades, con los cuadernillos de estimulación cognitiva que puedes adquirir en la web. Si los quieres, haz click aquí.
Pasea, si puedes, todos los días. Te ayudará a relacionarte y también a conseguir bienestar físico y psicológico.
Formación online. Si eres una persona que le gusta aprender cosas nuevas, aprovecha y apúntate a algún curso online. Podrás compartir experiencias, conocimientos o dudas con otras personas.
Haz “quedadas” a través de videollamadas. Intenta, con tus familiares, amigos o allegados, fijar un día a la semana y una hora para hacer ese encuentro virtual.
Estas son algunas actividades que podemos hacer para no caer en un aislamiento social o en enfermedades como la depresión u otras.
Ejercitemos, en la medida de lo posible, nuestra mente y nuestro cuerpo. Luchemos por tener una vida saludable y activa, a pesar de todo.
Desde aquí, y para terminar este artículo, quiero dar un un soplo de aire puro y alentador a todos aquellos y aquellas que creen que esto no terminará: “amigos y amigas esto pasará y podremos volver a sentarnos al lado de nuestro hijo, vecino o amiga a charlar, a compartir, a reír, a soñar, a llorar, en definitiva volver a VIVIR”.
¿Imaginas cómo será cuando volvamos a “nuestra normalidad”?
La terapia ocupacional es una disciplina que pertenece a la rama de la salud.
Uno de los grandes objetivos está en favorecer que las personas puedan valerse por sí mismas en sus tareas cotidianas, por el máximo tiempo posible, y por tanto, mejoren su calidad de vida.
Antes de hacer una intervención, es necesario conocer cuál es la situación real de la persona o paciente, no sólo a nivel físico, sino también a nivel psicológico y social. Conocer esta situación, nos permite posteriormente, tomar mejores decisiones en el tratamiento.
¿Cómo trabajamos desde terapia ocupacional con personas mayores de 65 años?
A medida que vamos cumpliendo años, nuestro cuerpo va sufriendo una serie de cambios, ya no solo a nivel físico, sino también, social, psicológico, cognitivo y conductual.
Partiendo de este punto, podemos decir que el papel que va a desarrollar la Terapia Ocupacional va a depender del estado de salud en el que se encuentra el o la paciente, así como de sus necesidades, intereses y motivaciones.
Recuerda que cada persona es única y por tanto el tratamiento debe ser personalizado.
Objetivos generales que busca la Terapia Ocupacional en mayores de 65 años
Favorecer un envejecimiento activo y saludable.
Promover la independencia y autonomía personal en todas las actividades de la vida.
Adaptar la vivienda de la persona mayor para que sea un lugar más seguro.
Asesorar a familiares y/o cuidadores para mejorar la vida de la persona mayor y la suya propia.
Enseñar y entrenar en la utilización de ayudas técnicas y productos de apoyo.
Ejemplo: cómo usar el bastón para que sea lo más seguro posible y reducir así el riesgo de caídas.
Casos prácticos: 2 desde el punto de vista de rehabilitación y 1 desde el de la prevención.
Para que veamos un poco más claro cómo trabaja la Terapia Ocupacional, voy a exponer, de forma muy resumida, tres situaciones que nos ayudarán a comprender esta disciplina sanitaria. Dos casos serán desde la rehabilitación y uno desde el área de prevención.
Área de Rehabilitación
Primer caso
Pensemos en una persona mayor de 65 años que tiene diagnosticado artrosis de manos.
Mayoritariamente son mujeres.
¿Qué ocurre en la artrosis? Hay un deterioro de la articulación, el cual va aumentando. Su principal síntoma es el dolor.
En este caso, uno de los objetivos que plantea la Terapia Ocupacional, es el de reducir ese dolor.
¿Cómo? Enseñando y entrenando sobre pautas de economía y protección articular.
Ejemplo: Se recomienda evitar el mantenimiento de posturas estáticas que favorezcan la fatiga o sobrecarguen las articulaciones y se entrena a la/el paciente cómo hacerlo.
Segundo caso.
Pensemos en otra situación: una persona o paciente mayor de 65 años con la enfermedad de Parkinson. En esta ocasión hablamos de una persona que tiene una enfermedad en la que las neuronas de un área específica del cerebro, responsables del movimiento, se ven perjudicadas.
La movilidad de la persona se verá afectada a la hora de realizar sus tareas cotidianas: alimentación, movilidad en la cama, desplazamiento, vestido, ropa y calzado...entre otros.
En este caso, cuando vayamos a trabajar el momento en el que el/la paciente va a comer, uno de los objetivos desde la Terapia Ocupacional, será la de facilitar las herramientas para que coma de forma autónoma.
¿Cómo lo vamos a conseguir? Teniendo en cuenta que el temblor va a dificultar que se lleve los alimentos a la boca, se puede recomendar y entrenar la utilización de productos de apoyo para facilitar esa acción. Es decir, le recomendaremos el uso de cubiertos que tengan una empuñadura más pesada o más grande porque puede ayudar a disminuir el temblor, así como el uso vasos con dos asas laterales.
Área de prevención y la promoción para la salud y el bienestar.
Tercer caso.
En este caso, expongo el trabajo de estimulación cognitiva que desarrollo desde el punto preventivo.
Al contrario de lo que piensan muchas personas, no es necesario que la persona mayor de 65 años tenga deterioro cognitivo para empezar a realizar este tipo de terapia. De hecho, hay estudios que evidencian la importancia de empezar a entrenar funciones como la memoria, la atención, el lenguaje, cálculo, etc., lo más pronto posible.
Las diferentes sesiones se realizan con el objetivo terapéutico de mejorar y mantener por más tiempo todas las funcionescognitivas, antes mencionadas. Queremos que, en la medida de nuestras posibilidades, se retrase la aparición del deterioro.
¿Cómo? Con actividades que estén relacionadas con la persona y su entorno, es decir, actividades cotidianas para personas cotidianas, como aquel que dice.
Intentaremos saber siempre cuáles son las motivaciones, necesidades e intereses de la persona. De este modo, se diseñan las actividades lo más cercanas posibles a su estilo de vida y que sean útiles en su día a día.
En los casos en que las sesiones son grupales, además, se comparten experiencias y anécdotas entre todos.
Lo expuesto en este artículo, es una mínima parte de todo lo que podemos hacer cuando trabajamos con mayores de 65 años.
La planificación del tratamiento va sujeto a los objetivos que se planteen una vez hecha la evaluación inicial de la persona o el/la paciente.
Ahora que has leído este artículo, ¿qué opinas? ¿entiendes ahora un poco más a lo que nos dedicamos los terapeutas ocupacionales cuando trabajamos con personas mayores de 65 años?
Cuando empezamos a leer e intentamos saber un poco más sobre ejercicio físico, encontramos que el ejercicio y la actividad física no son lo mismo. Al menos eso me pasó a mí hace ya bastante tiempo. Recuerdo que por ese entonces me llevé una sorpresa porque para mí eran lo mismo.
No sé si a ti te ha pasado alguna vez.
El caso es que descubrí que, si tenemos en cuenta la definición de la Organización Mundial de la Salud, podemos definir actividad física “a cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que exija gasto de energía”
Mientras el ejercicio físico lo define como “una variedad de actividad física planificada, estructurada, repetida y realizada con un objetivo relacionado con la mejora o el mantenimiento de uno o más componentes de la aptitud física”
Y en esa búsqueda, encontré los diferentes tipos de ejercicios: Aeróbico y Anaeróbico.
Este tipo de entrenamiento es de menor intensidad pero durante períodos muchos más largos que los demás, siendo el objetivo principal que el individuo consiga una mayor resistencia.
A diferencia del ejercicio anaeróbico, el aeróbico no aumenta la masa muscular.
¿Qué tipo de ejercicio aeróbico podemos hacer?
¿Sabías que se cataloga a una como persona físicamente activa cuando realiza al menos 150 minutos de ejercicio aeróbico moderado a la semana, y quienes no practican ese nivel de ejercicio se catalogan como personas físicamente inactivas? (Bull, 2003; Nelson et al.,2007)
La realización de ejercicios de resistencia progresiva parece ser la pauta más adecuada para prevenir y tratar la sarcopenia (pérdida de masa muscular), solos o combinados con otros ejercicios, logrando beneficios sobre la masa, fuerza muscular y funcionalidad en el anciano.
La incorporación de proteínas de alto valor biológico a la dieta tiene un efecto sinérgico sobre el tejido muscular
Y aquí viene algo que, a mi punto de vista, es muy importante:
Numerosas evidencias científicas apoyan el papel del ejercicio físico aeróbico como pilar fundamental para prevenir o retrasar la aparición de deterioro cognitivo leve o demencia.
Ejercicio Anaeróbico o Fortalecimiento
El ejercicio anaeróbico es una actividad breve y de gran intensidad donde el metabolismo se desarrolla exclusivamente en los músculos y sus reservas de energía, sin usar el oxígeno de la respiración
Contribuye a dar mayor independencia a la persona mediante la adquisición de fuerza, de este modo logra realizar más cosas por sí misma. Mejora el metabolismo, contribuyendo a mantener el peso y nivel de azúcar en la sangre. También previenen la osteoporosis.
Este tipo de ejercicios se realizarán dos o tres días a la semana en días alternos.
¿Qué tipo de ejercicio anaeróbico podemos hacer?
Teniendo en cuenta esta información, y habiendo aprendido un poco más sobre el ejercicio y la actividad física, no cabe duda que los beneficios que podemos obtener mejoran nuestro bienestar emocional, psicológico, físico y social.
Por otra parte, si tenemos en cuenta que el proceso biológico de envejecimiento conduce a una disminución de la capacidad funcional que varía en función de cada persona y momento vital, debemos adaptar tanto la actividad física como el ejercicio a cada persona, con el fin de obtener los máximos beneficios.
Los beneficios que podemos obtener son:
Seguro que me dejo sin mencionar más beneficios…
A modo conclusión, pienso que el poder trabajar de forma constante y adaptada con cada persona en la realización de sus actividades de la vida diaria, podrá garantizar una mejora en su calidad de vida y autonomía personal; ya que ayudará a retrasar la fragilidad y la dependencia, objetivos que buscamos desde la terapia ocupacional.
Referencias bibliográficas y enlaces de interés
-Aparicio García-Molina, V.A.; Carbonell Baeza, A. y Delgado Fernández, M. (2010). Beneficios de la actividad física en personas mayores. Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad Física y el Deporte vol. 10 (40) pp. 556-576.
Es evidente que la llegada de el Covid 19 marcó un antes y un después en nuestro día a día, en nuestro estilo de vida, rompiendo de una manera u otra manera con nuestra rutina.
¿Cómo influye o ha influido este estado de excepcionalidad en las personas que tienen deterioro cognitivo?
¿De qué manera podemos, desde una perspectiva de familiar, cuidador o acompañante, mejorar la calidad de vida de la persona que tiene deterioro cognitivo?
Son preguntas que nos planteamos cuando vemos que tenemos que hacer frente a esta situación. Preguntas que intentaré responder a lo largo de este artículo.
¿Y en el caso de las personas que tienen deterioro cognitivo, cómo ha influido?
Para responder a esta pregunta quizás debamos saber ya de por sí, cómo influye este deterioro en las personas.
Como hemos mencionado en un otro artículo, el deterioro cognitivo es la disminución de nuestras funciones cognitivas, es decir, disminución en todos aquellos mecanismos o procesos mentales que nos permiten hacer infinidad de cosas, y por tanto, relacionarnos de forma efectiva con nosotros mismos y nuestro entorno a lo largo de nuestra vida.
Cuando una persona tiene deterioro cognitivo, se van produciendo una serie de cambios ya no solo a nivel cognitivo, que dependiendo del grado de deterioro puede afectar o no la realización de tareas cotidianas, sino que también afecta sus relaciones sociales y claro, su autonomía personal.
Como consecuencia de ello, no es de extrañar que la persona presente cambios en su personalidad, cambios como dificultad para adaptarse a la nueva situación, deje de ser la persona extrovertida y segura que era, y empiece a tener un comportamiento con conductas opuestas.
El confinamiento no hizo que estas manifestaciones de frustración, apatía, ansiedad, angustia, soledad, inseguridad, introversión, etc., desapareciesen, al contrario, hubo una alta probabilidad de que se agudizaran porque estas personas no estaban expuestas a los mismos estímulos a los que estaban acostumbradas hasta ese momento.
En el caso de las personas con deterioro que iban a un centro de día o mayores a realizar diferentes actividades, no podían hacerlo durante el confinamiento.
Afrontar y gestionar esta situación, se consideró una de las tareas más importantes y retadoras que tuvo en ese momento la familia, el cuidador o acompañante de una persona con dependencia y deterioro cognitivo.
Es muy importante comprender este tipo de comportamientos en la persona. Si lo hacemos, si lo comprendemos, cuando nos veamos en situaciones similares, las podremos afrontar desde otra perspectiva. Y esa percepción de frustración e impotencia que sentimos será menor porque seremos conscientes que las manifestaciones son propias del deterioro cognitivo.
Seguramente no podamos afrontar la situación al 100% pero debemos poner todos los medios que estén a nuestro alcance para disminuir ese cansancio, agotamiento emocional o sentimiento de culpa que sentimos frente a la situación.
Como cuidadores o familiares de una persona con deterioro cognitivo debemos cuidarnos, debemos proteger nuestra salud y proteger la salud de esa persona.
¿Cómo podemos ayudar a mejorar la calidad de vida de una persona con deterioro cognitivo?
En este caso hablamos de varios puntos que creemos son importantes, es posible que se queden algunos en el tintero.
En primer lugar, consideramos necesario acudir siempre a personal sanitario tanto a nivel primario como secundario.
En segundo lugar, hay que decir que el apoyo de la familia, cuidador, acompañante es un pilar básico para la persona que sufre el deterioro. Por eso es necesario que entienda qué le está pasando a la persona, por qué le está pasando y qué puede hacer.
No olvidemos también la importancia de adaptar nuestro mensaje para disminuir el desconcierto que tiene la persona con deterioro cognitivo. ¿Cómo lo hacemos? Adaptándolo en función de la fase en la que se encuentre el deterioro y el grado de afectación del lenguaje.
Por otra parte, podemos ayudar desde la implementación de la estimulación cognitiva. Como hemos visto en otros artículos del blog, consiste en una terapia no farmacológica que se combina con la farmacológica.
Si enfocamos la estimulación cognitiva como medio terapéutico del deterioro cognitivo, podemos decir que su objetivo consiste en la utilización de estrategias y técnicas dirigidas a mantener y/o retrasar el avance del deterioro así como proporcionar, en la medida de lo posible, una mejor calidad de vida tanto al paciente como a su familia/cuidador/acompañante.
Estudios de evidencia científica han demostrado que la intervención en pacientes con deterioro cognitivo ha conseguido este objetivo terapéutico, gracias principalmente porque la base de esta técnica se relaciona con la plasticidad cerebral, es decir, hablamos de la capacidad que tiene nuestro cerebro para adaptarse a nuevas situaciones e intentar encontrar el equilibrio que ha sido alterado tras la aparición del deterioro. Aunque es importante recordar que factores tanto internos como externos de la persona, determinan también la eficacia de este tratamiento.
Otro fundamento básico de la estimulación cognitiva radica en que se pueden modificar y mejorar las diversas capacidades cognitivas, con práctica y constancia.
Estimulación Cognitiva para Adultos
La estimulación cognitiva para adultos es una técnica fundamental para mantener y mejorar las capacidades mentales en personas que pueden estar experimentando una disminución en sus funciones cognitivas. Este enfoque no solo es útil para personas con deterioro cognitivo, sino también para aquellos adultos mayores que desean mantener su mente activa y saludable. La práctica regular de ejercicios cognitivos puede mejorar significativamente la calidad de vida de estas personas.
Estimulación Cognitiva PDF y Ejercicios para Adultos Mayores
Para aquellos interesados en profundizar en el tema, se pueden encontrar múltiples recursos sobre estimulación cognitiva pdf que ofrecen valiosa información y guías para implementar esta terapia. Además, existen diversos ejercicios de estimulación cognitiva para adultos mayores que se pueden realizar en casa, mejorando así las funciones cognitivas de manera efectiva. Estos ejercicios no solo ayudan a mantener la mente activa, sino que también promueven un sentido de logro y bienestar en los adultos mayores.
Para empezar a entrenar con ejercicios cognitivos:
En conclusión, el estado de confinamiento, por el que hemos pasado todos, nos ha hecho ver que en el caso de las personas con deterioro cognitivo, agudizaba su conducta y comportamiento. El no poder realizar sus rutinas de forma habitual les altera. En muchos casos porque no comprenden lo que está pasando, y por tanto, este desconcierto les genera ansiedad e inseguridad.
Es posible mejorar su calidad de vida, no sólo durante este periodo que vivimos durante el confinamiento sino a lo largo de todo su proceso de vital. Por ello el papel de las personas que están alrededor es de gran importancia; es fundamental que sepan comunicarse con ellos de una forma tranquila, con un tono de voz suave; es imprescindible acudir a personal especializado para que orienten y den pautas, al familiar, cuidador principal o acompañante, de cómo afrontar las diferentes conductas y comportamientos por las que puede pasar la persona; por eso mismo, es fundamental comprender en qué consiste el deterioro cognitivo.
Durante el proceso de tratamiento de cualquier enfermedad, la familia del paciente es un pilar necesario en su recuperación; el caso de las personas con deterioro cognitivo no es la excepción, es por ello que una de las mejores maneras que tiene la familia, el cuidador o acompañante del paciente, es saber y comprender en qué consiste el deterioro cognitivo, sabiéndolo, podrá ser partícipe activo en la mejora de la calidad de vida de la persona a su cargo y la suya propia.
Referencias Bibliográficas
-Amor Andrés, Mª S. y Martín Correa E. (s.f.) Deterioro Cognitivo Leve. En Tratado de Geriatría para residentes (p.p. 169-172) Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. Madrid: Coordinación editorial: Internacional Marketing&Communication S.A.
-Aprome. 2020. Guía para personas mayores y sus familiares cuidadores para afrontar el confinamiento durante la crisis del COVID-19. Recomendaciones de los centros de apoyo a las familias del Ayuntamiento de Madrid.
-Esteve Esteve M y Collado Gil A. El hábito de lectura como factor protector de deterioro cognitivo. Gaceta Sanitaria.2013;27(1):68-71
-Moreno Toledo A. (2018) Manejo de comportamientos difíciles en la enfermedad de Alzheimer. Neurama. Revista electrónica de Psicogerontología.
-Nelson A.P. y Gilbert S (2008) Las causas de los problemas de memoria. En Memoria. Todo lo que necesita saber para no olvidarse de las cosas. (Pp. 85-128) Barcelona: Editorial Paidós.
-Ramos Cordero P. y Yubero Raquel. Tratamiento no farmacológico del deterioro cognitivo. Revista Española de Geriatría y Gerontología, 2015;51(Supl 1): 12-21.
En las sociedades desarrolladas estamos observando cómo ha ido incrementando la esperanza de vida.
Este hecho conlleva un aumento de las enfermedades degenerativas asociadas a la edad.
Dentro de estas enfermedades encontramos el deterioro cognitivo, que además es una de las principales causas de discapacidad.
Aunque es bien sabido que el deterioro cognitivo no es producido única y exclusivamente por el proceso de envejecimiento cerebral, ya que existen factores de riesgo como las enfermedades cardiovasculares, es la edad su principal factor de riesgo.
Dicho esto y viendo la importancia su importancia en nuestro desarrollo funcional diario, es necesario tomar medidas de forma preventiva para evitar su aparición, o en el caso de que ya esté presente, ralentizar en la medida de lo posible su avance combinando tanto la terapia farmacológica como la no farmacológica.
Definición del deterioro cognitivo
Cuando hablamos de Deterioro cognitivo hacemos referencia a la disminución de las funciones cognitivas:
Atención
Memoria
Orientación
Percepción
Gnosias
Cálculo
Praxias
Lenguaje
Cuando se produce esta disminución vemos que la velocidad a la hora de procesar la información es menor, la capacidad de recibir, codificar, almacenar y recuperar o evocar la información también está disminuida; esto a su vez, hace que nuestro vocabulario léxico sea inferior.
¿Cuántas veces hemos escuchado las afirmaciones anteriores en personas que están día a día a nuestro alrededor, o incluso nosotros mismos nos hemos visto en estas situaciones de olvidos? Incluso cuando estas afirmaciones son a menudo frecuentes, hemos pensado si puede ser una primera señal de Alzheimer o demencia, ¿verdad? Yo desde luego lo he pensado y he tenido una sensación de preocupación ante este hecho.
No obstante, vivir estas situaciones de desorientación, olvidos y falta de atención no es indicio de estar ante un deterioro cognitivo.
Ahora bien, lo que sí debemos hacer o tener presente es saber cuál es la causa o las causas que nos llevan a esos olvidos cotidianos, y que se hacen cada vez más repetitivos en el tiempo. Como veremos a lo largo de este post, existen factores de riesgo que pueden darnos una idea de que esta situación sí puede ser un inicio de deterioro cognitivo. Lo mejor, como muchas veces he comentado, es acudir a profesionales sanitarios que nos escuchen, asesoren y hagan las pruebas neuropsicológicas o neurológicas necesarias si tras esa primera valoración inicial en la consulta del médico de cabecera, lo estima conveniente.
A continuación, con la ayuda del DSM-V vamos a conocer qué criterios diagnósticos se utilizan para diagnosticar un paciente con deterioro cognitivo.
Diagnóstico de Deterioro Cognitivo ¿Qué dice el DSM-V?
Antes se saber qué dice el DSM-V me gustaría comentar lo siguiente:
La mejor estrategia de prevención que podemos utilizar ante el deterioro es justamente detectarlo lo más precozmente posible.
En esa búsqueda, nos hemos encontrado con lo que podríamos decir, tres fases cognitivas. Fases sobre las que podemos y debemos actuar para garantizar la mejor calidad de vida, autonomía e independencia de la persona:
Queja o Deterioro Cognitivo Subjetivo
Trastorno Neurológico Menor (Deterioro Cognitivo Leve)
Trastorno Neurológico Mayor (Demencias)
El DSM-V es el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, cuya última edición publicada en el 2013, es la número 5.
En esta última actualización del manual se han hecho algunas modificaciones en cuánto a criterios diagnósticos y términos para referirse al deterioro cognitivo.
Como podemos ver en la imagen, [ctt template="4" link="Gebp3" via="yes" ]La clave para diferenciar entre deterioro cognitivo leve y demencia está en determinar si el déficit cognitivo afecta de forma significativa la autonomía personal y funcional de la persona o no. [/ctt]
No obstante, como hablaba al inicio del artículo, existe otro término que no está incluido en este apartado del manual y que hace referencia a deterioro cognitivo subjetivo o queja cognitiva subjetiva.
Hace referencia a aquellos olvidos cotidianos tales como: “¿Dónde he puesto las llaves?”, “¿Qué vine a hacer aquí?, venía a por algo pero no me acuerdo”; “¡Ay!, lo tengo en la punta de la lengua pero no me sale el nombre, ¡qué rabia me da, de verdad!”
Cuando estos olvidos son más habituales de lo normal y empiezan a preocuparnos o preocupan a un acompañante cercano se recomienda acudir a nuestro médico de atención primaria y consultarlo con él/ella.
Tras una serie de preguntas que nos hará podrá, o bien determinar la posible causa de esa falta de atención en esa primera consulta y por tanto hacer un seguimiento sin derivar a atención especializada, o podrá, si es necesario, derivarnos al especialista para que nos haga pruebas neurológicas/psicológicas oportunas. Si tras realizar esas pruebas el resultado no indica que haya un daño neurológico, sería recomendable valorar otras vías para saber que está causando ese déficit atencional.
En ocasiones puede estar relacionado a un estado de ansiedad y/o estrés que esté pasando la persona.
Algunas de las características que podemos observar en la persona que manifiesta esa queja cognitiva subjetiva pueden ser:
Dificultad para concentrarse y adaptarse a los cambios que puede estar pasando.
Olvidos cotidianos habituales, tales como citas médicas o de otra índole, conversaciones, olvido de nombres de personas que conoce, etc.
No encontrar o perder frecuentemente objetos que usar de forma habitual y son de uso común.
Estar repetitivo en ideas, preguntas o conversaciones.
Factores de riesgo ante la aparición del deterioro cognitivo
Algunos de los factores de riesgo asociados a la aparición de deterioro cognitivo son los vemos a continuación en la siguiente imagen. Siendo la principal causa, la edad.
Factores de riesgo como Alcohol y Estrés pueden actuar como factores protectores ante el deterioro cognitivo si, en el caso del alcohol su consumo es bajo, y en el caso del estrés, si la persona que lo experimenta puede controlarlo.
Tratamiento en Deterioro Cognitivo: Terapia no Farmacológica
El tratamiento de intervención en deterioro cognitivo pasa por la terapia farmacológica como la no farmacológica. La combinación de estos dos tipos de terapia brindan un abordaje integral al paciente; le proporcionan una mejora en su la calidad de vida y la de su entorno.
Pero no siempre la terapia no farmacológica fue reconocida como lo está en la actualidad. En sus inicios, aunque se realizaban estudios experimentales usando técnicas y estrategias que mejoraran el desempeño funcional de la persona con deterioro cognitivo, dichos estudios presentaban una gran cantidad de sesgos que dificultaban comprobar su validez y credibilidad.
Desde un punto de vista científico, las terapias no farmacológicas (TNF), empiezan a valorarse como válidas y eficaces, con la aparición de la Teoría de la Neuroplasticidad, en los años noventa. De esta teoría hablaremos en otro artículo porque es una teoría apasionante que merece la pena dedicarle un post entero.
Volviendo a las terapias no farmacológicas, como hemos comentado anteriormente, en la actualidad hay estudios con base científica que avalan su intervención como medio terapéutico en la detención o ralentización del deterioro cognitivo y funcional. Se ha podido comprobar que consiguen un beneficio importante en el desempeño de las actividades diarias de la persona.
De acuerdo a lo que nos comentan los autores Ramos Cordero P. y Yubero Raquel (2016), entre los objetivos de la TNF se encuentran:
Estimular, mantener o mejorar la capacidad mental y el rendimiento cognitivo. (área de la cognición-conducta)
Mantener o fortalecer la integración con el entorno y las relaciones sociales, mejorando su autoestima (área afectivorrelacional)
Evitar o minimizar el estrés y las reacciones psicológicas anómalas (área afectiva)
Mejorar o mantener el rendimiento funcional y la autonomía personal para las AVD (área de autonomía funcional)
Mejorar la calidad de vida de la persona enferma, de sus familiares y sus cuidadores (área de seguridad)
Dentro de la terapia no farmacológica encontramos las siguientes técnicas y estrategias que ayudan a conseguir dichos objetivos, y donde la terapia ocupacional juega un papel importante.
Conclusión
En los últimos 30 años se ha constatado que no todos los pacientes con deterioro cognitivo leve evolucionan hacia una demencia.
En la actualidad no podemos predecir con exactitud cómo se va a ir desarrollando la evolución ni los cambios que van a sufrir las personas que inician con un cuadro de deterioro cognitivo pero si sabemos que a medida que vaya progresando generará un problema en el paciente y las personas que conviven con él, bien sean familiares, cuidadores no profesionales o profesionales, amigos, etc. Esta situación deterioro provocará una disminución en la calidad de vida del paciente y su entorno familiar.
Dicho esto, es necesario plantear un enfoque integral donde el conocimiento, la prevención, la detección precoz y la intervención una vez detectado sea pilares básicos que ayuden a mantener y preservar el mayor tiempo posible la autonomía personal junto con calidad de vida en el paciente y su familia.
La terapia no farmacológica va tomando cada más importancia en el tratamiento del deterioro cognitivo ya que en la actualidad, gracias a diferentes estudios experimentales se ha comprobado su validez y eficacia como resultado en una mejora notable en la autonomía del paciente tras su implementación. La mejora tanto los síntomas psicológicos como conductuales lleva a una ralentización y/o estabilización de la pérdida de función cognitiva.
Referencias Bibliográficas
-Amor Andrés, Mª S. y Martín Correa E. (s.f.) Deterioro Cognitivo Leve. En Tratado de Geriatría para residentes (p.p. 169-172) Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. Madrid: Coordinación editorial: Internacional Marketing & Communication S.A.
-Garcia-Ptacek S., Eriksdotter M., Jelic V., Porta-Etessan J., Kareholt I. y Manzano Palomo S. Quejas cognitivas subjetivas: hacia una identificación precoz de la enfermedad de Alzheimer. Neurología.2016;31(8):562-571.
-Matilla-Mora R., Martínez R.M. y Fernández Huete J. Eficacia de la terapia ocupacional y otras terapias no farmacológicas en el deterioro cognitivo y la enfermedad de Alzheimer. Revista Española de Geriatría y Gerontología, 2016;51 (6): 349-356.
-Nelson A.P. y Gilbert S (2008) Las causas de los problemas de memoria. En Memoria. Todo lo que necesita saber para no olvidarse de las cosas. (p.p. 85-128)Barcelona: Editorial Paidós.
-Ramos Cordero P. y Yubero Raquel. Tratamiento no farmacológico del deterioro cognitivo. Revista Española de Geriatría y Gerontología, 2015;51 (Supl. 1): 12-21
El pasado 13 de noviembre estuve dando una charla en el Espacio de Igualdad Elena Arnedo Soriano, de Madrid.
El objetivo de la charla era el de reunir a un grupo de personas para entre todos hablar sobre el deterioro cognitivo, si éste afecta más a las mujeres o no, factores de riesgo y factores protectores del deterioro, así como las estrategias y técnicas que podemos utilizar como medio preventivo en el caso de que no haya sido diagnosticado, y, como herramienta de intervención para conseguir una ralentización de dicho deterioro una vez diagnosticado.
Quiero agradecer enormemente al grupo de mujeres que acudieron a la sesión. Sin ellas el desarrollo de la misma no hubiese sido posible, su participación activa durante la sesión hizo que fuese aún más enriquecedora si cabe para todas, incluida yo misma.
Gracias al Espacio de Igualdad por su confianza en mí, especialmente a Eva, del proyecto Juntas Emprendemos.
Gracias a la función que esta capacidad cognitiva desempeña, evitamos que nuestro cerebro se sobrecargue debido a la gran cantidad de estímulos externos e internos que nos encontramos en el día a día.
La atención permite que estemos preparados para dar respuesta a diferentes situaciones que se presentan en nuestro día a día. Nos permite priorizar ante diferentes estímulos tanto externos como internos, seleccionando lo importante de lo que no lo es.
Este proceso de selección evita que nuestro cerebro se sobrecargue debido a la gran cantidad de información que recibimos a diario.
Dependiendo del área desde el que se estudie esta capacidad cognitiva, se utilizan unas escalas u otras para poder implementar o diagnosticar, de la manera más adecuada, las diferentes alteraciones que se producen en las personas que presentan tanto ausencia como disminución o aumento del nivel de atención.
Referencia bibliográfica y enlaces de interés.
Gabinete de Psicología y salud Montse Valls Giner
Grieve J. y Gnanasekaran L. (2008) Atención e inatención unilateral. En Neuropsicología para Terapeutas Ocupacionales (pp. 122 – 147) Buenos Aires: Editorial Médica Panamericana S.A.
Ocampo, L. P. L., Chamorro, I. L., Morales, M. R., & Cordero, C. P. La atención: un proceso psicológico básico. In Abstracts. European sociological Associaciation Third Conferencia. Inclusions Exclusions (Vol. 9, p. 10).
Pérez Hernández, E. (2009). Desarrollo de los procesos atencionales.
Antes de iniciar el tratamiento, como terapeutas ocupacionales realizamos una evaluación a la persona con el objetivo de recoger datos y conocer el grado de movilidad articular activa y pasiva, la presencia de dolor y/o inflamación de la articulación afectada, así como su capacidad funcional en la realización de diferentes actividades.
Para recoger estos datos utilizamos herramientas de evaluación, como el Índice de Katz, el Índice de Barthel, etc., la historia clínica, entrevista personal y observación de la función o disfunción que presenta la persona evaluada.
Una vez recogida y analizada la información, el terapeuta ocupacional diseña un plan de tratamiento acorde e individualizado.
Tratamiento para la artrosis
Uno de los libros consultados, y que desde mi punto de vista resulta de gran ayuda en el tratamiento de la artrosis desde terapia ocupacional es éste:
Este libro destaca por su enfoque integral y práctico, ya que ofrece una guía detallada sobre como abordar, desde terapia ocupacional, la rehabilitación en personas diagnosticadas con artrosis.
Su contenido combina la teoría con la aplicación práctica. Incluye ilustraciones de ejercicios específicos, terapias manuales, adaptaciones ergonómicas y técnicas innovadoras de rehabilitación, que van enfocadas a mejorar la funcionalidad de la mano. También combinación de estrategias preventivas y tratamientos innovadores para mejorar la calidad de vida de las personas que sufren de artritis y artrosis en las manos.
Desde luego es un libro que recomiendo.
Conclusión
La artrosis es una enfermedad degenerativa de las articulaciones, que puede llegar a limitar nuestra funcionalidad a medida que el grado de afectación va avanzando.
Desde terapia ocupacional planteamos un tratamiento dirigido a mejorar la calidad de vida y autonomía funcional del paciente. Planificamos la intervención con diferentes enfoques dirigidos a proteger la articulación afectada mediante actividades que ayudan a disminuir el dolor y rigidez durante el movimiento, mejoran la amplitud articular, mejoran la fuerza muscular, además asesoramos en la utilización de ayudas técnicas y productos de apoyo, así como también adaptamos el entorno del paciente para facilitar la realización de sus actividades cotidianas.
-Chapinal A. (s.f.) Rehabilitación funcional de las manos con artritis y artrosis. Polonia: Poland Sp z o.o.
-Eek Comas S. y Pedro Tarrés P. (2010) Patología Osteoarticular. En terapia ocupacional en geriatría. Principios y práctica. (pp. 1143-150) Barcelona: Elsevier España, S.L.
Las actividades de la vida diaria (avds) cumplen una serie de funciones que, dependiendo de diferentes factores como la cultura, el estado de salud, la edad, el entorno de la persona, etc., tendrán un valor u otro.
A continuación vamos a ver, las diferentes definiciones que han ido utilizando diferentes autores.
¿Qué son las actividades de la vida diaria? (AVD)
La definición de actividad de la vida diaria ha seguido una evolución a lo largo de varias décadas, que va desde la mención del cuidado personal, asociada a la propia autonomía de la persona, hasta ir incluyendo aspectos fundamentales como realizar actividades que cubren cubrir las necesidades básicas, del hogar, trabajo, educación, ocio y tiempo libre.
La primera definición de AVD fue elaborada en 1978 por la Asociación Americana de terapia ocupacional (AOTA) que las definió como:
“Los componentes de la actividad cotidiana comprendidos en las actividades de autocuidado, trabajo y juego/ocio”
Dos años más tarde, en 1980, Reed y Sanderson definieron estas actividades como:
“Las tareas que una persona deber ser capaz de realizar para cuidar de sí misma independientemente, comprendiendo cuidado, comunicación y desplazamiento”
En 1981, Pedretti incorpora aspectos que en las definiciones anteriores no se habían tenido en cuenta y por tanto las define como:
“Actividades de la vida diaria son tareas de automantenimiento, movilidad, comunicación y manejo del hogar que permiten a un individuo alcanzar independencia personal en su entorno”
Aquí vemos como el autor hace también referencia ya no solo al cuidado personal, sino que además incluye la actividades dirigida al manejo del hogar con el fin de obtener independencia personal.
Trombly, en 1983, define las AVD dando un valor auxiliar:
“Aquellas tareas ocupacionales que una persona lleva a cabo diariamente para prepararse, o como un auxiliar, en las tareas propias de su rol”
En 1986, Monsey, define estas como:
“Las actividades de la vida diaria son aquellas actividades que uno debe empeñarse o llevar a cabo para participar con comodidad en otras facetas de la vida. Estas actividades pueden ser subdividas en autocuidado, comunicación y transporte. Las actividades de la vida diaria también incluyen la responsabilidad de ser un amo de casa o administrador de la casa”
En 1994 Rogers y Holm las definieron como:
“Actividades orientadas a interactuar con el entorno, que son a menudo complejas y generalmente opcionales por naturaleza”
Y Kielhofner, en 2004, las define como:
“Las tareas vitales típicas necesarias para el cuidado de sí mismo y el automantenimiento, tales como el aseo, el baño, la alimentación, la limpieza de la casa y la lavandería”.
Como puedes ver, todas las definiciones concluyen que las actividades de la vida diaria, conocidas también como avds, son todas aquellas actividadesbásicas e instrumentales que la persona realiza de forma cotidiana.
Están relacionadas con la alimentación, la higiene y el aseo personal, ir a la compra, manejo de asuntos financieros, uso del teléfono, etc.
Cuando todas estas actividades se pueden trabajar de manera adecuada es un buen indicador de la independencia del individuo a la hora de desenvolverse de manera autónoma en su día a día.
Tipos de actividades de la vida diaria (AVD)
En la última edición del documento diseñado por la AOTA se define la categorización de las AVD en:
Actividades básicas de la vida diaria.
Actividades instrumentales de la vida diaria.
Actividades básicas de la vida diaria (ABVD)
Son aquellas actividades del día esenciales que cada ser humano debe llevar a cabo para satisfacer sus necesidades básicas, desenvolverse de manera independiente y en las que conseguirá sentirse activo.
Estas actividades de la vida cotidiana incluyen acciones como alimentarse, vestirse, bañarse, mantener la higiene personal, moverse y trasladarse en diferentes lugares, mantener interacción con el medio, comunicarse con los demás, entre otros aspectos.
Son fundamentales para el bienestar y funcionalidad de una persona, ya que permiten el desarrollo de habilidades y destrezas necesarias para interactuar con el entorno y enfrentar los retos diarios.
Son herramientas clave para evaluar la autonomía y capacidad de la persona, especialmente en casos de personas con discapacidad o diversidad funcional, adultos mayores o en proceso de rehabilitación.
Mediante la valoración de estas actividades diarias, los profesionales de la salud pueden establecer planes de intervención y apoyo para mejorar la calidad de vida y promover la inclusión social de los individuos que presenten dificultades en el cumplimiento de estas actividades esenciales.
Están orientadas al cuidado básico, a la supervivencia orgánica y condición humana.
Son actividades que tienen lugar a diario.
Se realizan de forma automática.
Permiten vivir de forma autónoma.
Están dirigidas al cuidado y mantenimiento del propio cuerpo.
Dentro de las ABVD se incluyen:
Alimentación.
Llevar la comida/líquido desde el plato y/o vaso a la boca.
Masticar y tragar la comida y/o líquido ingerido.
Baño e Higiene Personal
Utilización de los elementos de aseo e higiene.
Lavar, enjabonar y aclarar las partes del cuerpo e hidratar la piel
Control de esfínteres
Control de los movimientos de los intestinos y vejiga urinaria.
Adecuado uso del retrete.
Cuidado de la vejiga y de los intestinos.
Vestido.
Vestirse/desvestirse.
Seleccionar la ropa y accesorios acordes al día, la ocasión, temperatura, etc.
Movilidad funcional.
Desplazamiento de un sitio a otro en la realización de actividades cotidianas, incluido el transporte de objetos.
Sueño y descanso.
Periodo de tiempo en el que hay una pausa en el trabajo o actividad que se está realizando.
Actividades instrumentales de la vida Diaria (AIVD)
Las actividades instrumentales de la vida diaria (AIVD) son aquellas acciones del día, y funciones más complejas, que una persona realiza para mantener su autonomía e independencia en el entorno que habita.
Estas actividades están orientadas al cuidado y mantenimiento del hogar, la realización de gestiones económicas y administrativas, así como aspectos relacionados con la salud y el bienestar personal.
Entre las AIVD podemos mencionar tareas como ir de compras, cocinar, realizar labores de limpieza, gestionar citas médicas, pagar cuentas y utilizar medios de transporte, entre otros.
A diferencia de las actividades básicas de la vida diaria (ABVD), que se centran en funciones elementales como la alimentación, higiene personal, vestirse y movilidad, realizar estas tareas tienen una mayor complejidad y requieren de habilidades cognitivas y sociales más desarrolladas.
El dominio de las AIVD es esencial para el desarrollo integral y satisfactorio de una vida independiente. Por esta razón, es importante detectar y abordar posibles dificultades o limitaciones en la realización de estas actividades para así implementar estrategias de rehabilitación y apoyo que promuevan el bienestar, la autonomía y la satisfacción de las personas a lo largo de su vida.
Son actividades que permiten la interacción de la persona con el medio o entorno que lo rodea.
Son actividades más complejas que las anteriores, tanto a nivel cognitivo como motriz.
Dentro de las AIVD se incluyen:
Cuidado de otros.
Proveer y supervisar de cuidados de personas y mascotas.
Utilizar distintos sistemas de comunicación.
Puede realizar tareas de escritura, lectura, participar en grupos de debate, etc.
Utilizar el teléfono, ordenador y otros dispositivos tecnológicos para búsqueda de empleo, por ejemplo.
Movilidad comunitaria.
Conducir
Uso de medios de transporte de forma autónoma e integrada.
Movilidad por sí solo en la comunidad.
Mantenimiento de la propia salud.
Rutinas para mantener su bienestar general de salud
Manejo de medicación
Control de una alimentación saludable
Manejo de dinero.
Compras
Gestiones financieras
Establecimiento y cuidado del hogar.
Mantenimiento y reparación de los objetos personales, del hogar y el entorno.
Uso de procedimientos de seguridad y respuesta ante emergencias.
Pedir ayuda en situaciones de emergencia y/o peligro inesperado.
Autonomía en la resolución de problemas.
Actividades de la vida diaria en terapia ocupacional
Se caracterizan por tener un significado y propósito para la persona que las realiza, y su desempeño proporciona autonomía personal e independencia, lo que supone un aspecto de estudio fundamental para la terapia ocupacional. Además de ser consideradas importantes para satisfacer las necesidades básicas y formar parte de la identidad de la personas, desempeñan una función social que ayudan a crear vínculos con el entorno familiar, social y de comunidad dentro de un sistema social.
En terapia ocupacional las actividades que realizamos los seres humanos han sido objeto de atención e interés constante desde sus orígenes. De hecho, la primera escala que las mide fue desarrollada en 1950 por terapeutas ocupacionales, que evaluaban las destrezas de los niños con parálisis cerebral. Sin embargo, no fue hasta varios años después cuando se definió este concepto.
Dentro del estudio de la actividades de la vida diaria, en terapia ocupacional el término ocupación es un área de gran importancia que engloba trabajo, educación, ocio y tiempo libre, por tanto, en próximos artículos hablaremos sobre las áreas de ocupación y su función en el desempeño de las actividades cotidianas.
Referencias bibliográficas y enlaces de interés
Moruno Miralles P. (2005) Definición y clasificación de las actividades de la vida diaria. En Actividades de la vida diaria (pp. 3 – 22) Barcelona: Masson, S.A
Durante Molina P (2003) La actividad como herramienta en Terapia Ocupacional. En Conceptos Fundamentales de Terapia Ocupacional (pp. 153 – 158) Madrid: Editorial Médica Panamericana, S.A.
La terapia ocupacional en esclerosis múltiple cumple un papel esencial: fomentar la autonomía personal y máxima independencia posible de la persona a la hora de realizar sus actividades cotidianas, tanto dentro y fuera del domicilio.
Para ello diseña e implementa tratamientos enfocados a reducir síntomas como fatiga, rigidez muscular, alteración sensorial, motriz, coordinación y equilibrio.
En estos tratamientos de rehabilitación en esclerosis múltiple, los terapeutas ocupacionales incluimos:
Realización de actividades básicas de vestido, alimentación, aseo e higiene personal
Realización de actividades instrumentales como movilidad en la comunidad, gestiones financieras, mantenimiento y control de la salud
Desarrollo, conservación y sustitución de habilidades ocupacionales etc.
Tratamiento de esclerosis múltiple en terapia ocupacional
¿Qué función cumple la terapia ocupacional dentro del tratamiento de la esclerosis múltiple? Para responder a esta pregunta se expondrá un caso clínico a continuación.
Mujer con esclerosis múltiple. Caso clínico en terapia ocupacional.
Andrea, de 53 años, acude al departamento de terapia ocupacional del hospital derivada por el neurólogo tras haber sido diagnosticada de esclerosis múltiple progresiva secundaria con 7 años de evolución. Vive con su marido y uno de sus hijos. Trabaja como auxiliar contable a jornada parcial.
El segundo brote sufrido, le ha dejado como secuela parestesia en miembro superior izquierdo (dolor o sensaciones anormales de hormigueo, entumecimiento), espasticidad y dificultad de movimiento, especialmente en miembros superiores. Manifiesta además olvidar cosas de forma más frecuente.
Proceso de Terapia Ocupacional
Evaluación
Cuando Andrea acude por primera vez al departamento de terapia ocupacional, con el objetivo de conocer el grado de afectación que presenta, se realiza una primera exploración física, así como unavaloración psicológica, social, funcional y de su entorno.
Tras la exploración física se detecta:
Espasticidad (aumento del tono muscular) en el miembro superior izquierdo lo que le dificulta hacer movimientos de flexión y extensión de hombro, codo y muñeca.
Leve dificultad en la flexión de dedos de la mano izquierda con ligero dolor al movimiento.
En cuanto al miembro superior derecho, presenta leve hipotonía.
El miembro inferior izquierdo presenta espasticidad, su balance articular no es completo, mientras que en el derecho conserva todas las destrezas. Ya ha sido valorada por médico rehabilitador, quien le derivó al departamento de fisioterapia para empezar sesiones en el primer hueco disponible.
Es independiente en cambios posturales aunque el paso de bipedestación a sedestación, y viceversa, lo hace con dificultad. Se apoya en objetos fijos que facilitan el cambio postural y le ayudan a mantener el equilibrio.
Presenta mala coordinación en ambas manos y afectación de la motricidad fina.
La marcha la realiza con ayuda de una muleta con codo regulable.
Tras valoración psicológica, funcional, del entorno y social, se detecta:
Leve deterioro cognitivo que afecta especialmente a la atención, memoria y lenguaje.
Depresión en fase leve. Está en tratamiento psicológico. Acude a la consulta psicológica del centro de especialidades de su zona dos veces al mes.
La utilización de la muleta no es correcta lo que le proporciona una marcha inestable.
Necesita ayuda en la alimentación, no puede cortar los alimentos con el cuchillo.
Necesita ayuda en el vestido, no puede abrochar/desabrochar botones, calzarse/descalzarse.
La relación familiar es muy buena. El principal cuidador es su marido.
Vive en una segunda planta con ascensor
Trabaja a jornada parcial como auxiliar contable. Su trabajo lo realiza mayoritariamente desde su domicilio. Dependiendo de la carga de trabajo y según qué fechas, debe desplazarse a la oficina. La oficina está en el mismo barrio donde vive.
La vivienda está adaptada a sus necesidades básicas.
Ha perdido contacto con varios de sus amigos, por lo que apenas realiza actividades de ocio.
Le gusta el ajedrez y los juegos de mesa en general.
Antiguamente hacía ejercicio físico 3 veces a la semana, pero lo ha dejado, principalmente, porque se fatiga con facilidad.
Antes salía con más frecuencia a la calle. En la actualidad, sale siempre acompañada por miedo a caerse.
Una vez que conocemos estos datos pasamos a planificar el tratamiento.
Objetivos del tratamiento
Disminuir la espasticidad y normalizar el tono muscular.
Aumentar/mantener la fuerza, potencia y resistencia de los miembros superiores
Conseguir la máxima independencia posible en las actividades de la vida diaria.
Incrementar la motricidad fina y gruesa en ambas manos.
Conseguir que realice más actividades de ocio y tiempo libre.
Asesorar y entrenar en la utilización de productos de apoyo.
Conseguir evitar la fatiga mediante la utilización de técnicas de conservación de energía.
Implementación del tratamiento.
Algunas consideraciones generales que tenemos en cuenta antes de comenzar a desarrollar el tratamiento son:
Para tratar el déficit motor se planifican una serie de actividades y ejercicios que empiezan siempre con tareas sencillas. Poco a poco se va aumentando la dificultad así como su duración. Ello va a depender de la evolución que vaya teniendo la paciente.
Teniendo en cuenta que la paciente se fatiga en la realización de actividad física, se dan descansos entre tareas. En función de cómo se vaya sintiendo a lo largo del tratamiento, el número de descansos irá disminuyendo de forma progresiva.
Con el objetivo de incrementar su resistencia, los ejercicios se hacen repetidamente.
Tratamiento para el déficit motor
A través de los estiramientos de músculos y tendones, mientras se mantiene el movimiento de las articulaciones, conseguimos que Andrea tenga mayor flexibilidad.
Ejercicio: FLEXIÓN- EXTENSIÓN DE DEDOS
Estando en posición de sedestación, pedimos que con la palma de la mano hacia abajo flexione la articulación metacarpo-falángica así como las articulaciones interfalángicas proximal y distal de forma suave y lenta, volviendo posteriormente a su posición inicial. De esta manera estamos trabajando los músculos extensores y flexores de la mano.
Ejercicio: ACTIVIDAD “DEDOS ENTRELAZADOS”
En esta actividad pedimos que junte las palmas de las manos, entrelace los dedos y luego los extienda. Cuando entrelaza los dedos está flexionando la articulación interfalángica proximal y distal. Cuando estira los dedos realiza un movimiento de extensión de dichas articulaciones. Aquí trabajamos el estiramiento de los músculos extensores y flexores de los dedos de la mano.
Ejercicio: EXTENSIÓN DE DEDOS
Para esta actividad Andrea tiene las palmas de las manos hacia abajo. Pedimos que separe los dedos en forma de abanico, todo lo que le sea posible, luego le pedimos que los junte. De esta manera trabajamos en aproximación y separación de los dedos, así como la amplitud articular de los mismos.
Pedimos que flexione 90º la articulación metacarpo-falángica del 2º,3º,4º y 5º dedo, manteniendo la articulación interfalángica proximal y distal de dichos dedos en extensión. Luego pedimos que vuelva a su posición inicial.
Ejercicios con Objetos
Plano inclinado
En este ejercicio Andrea trabaja flexión de hombro. Le pedimos que de forma simétrica eleve la tabla que tiene sujeta con las dos manos a ambos extremos, sobre el plano inclinado que tiene en frente de ella. Una vez que ha conseguido la máxima amplitud de la movilidad articular del hombro pedimos que se mantenga en esa posición durante unos segundos y posteriormente deslice la tabla hacia abajo lentamente volviendo a su posición inicial. En la realización de este ejercicio trabaja contracción isotónica concéntrica al subir y contracción isotónica excéntrica al bajar la tabla sobre el plano. Además realiza movimiento isométrico cuando se mantiene unos segundos con la máxima amplitud articular.
Escalera sube
En esta actividad pedimos que suba la barra por la “escalera”, empezando por su lado afecto. Al subir la barra, está realizando una contracción isotónica concéntrica. Cuando ha alcanzado la máxima amplitud de hombro, pedimos que se mantenga en esa posición, consiguiendo de esta manera que realice movimiento isométrico. Pasados unos segundos, pedimos que baje la barra de nuevo hasta llegar a la posición inicial, recordando que debe empezar por su lado afectado, de este modo conseguimos que Andrea realice una contracción isotónica excéntrica al bajar.
Reeducación de las actividades de la vida diaria y asesoramiento en productos de apoyo
En los siguientes ejercicios de terapia ocupacional entrenamos y asesoramos a Andrea para que realiceactividades básicas de la vida diaria con y sin utilización de productos de apoyo.
Vestido
Vestirse y desvestirse con el miembro superior derecho, utilizando el izquierdo como apoyo en algunas tareas
Recomendamos empezar a utilizar ropa más holgada. Al principio no estaba de acuerdo pero poco a poco se ha ido dando cuenta de lo cómodo que le resulta a la hora de vestirse y desvestirse
Al mostrar leve dificultad y dolor cuando flexiona los dedos de la mano izquierda, recomendamos cambiar botones por velcro
Utilización de un descalzador de mango largo a la hora de calzarse y descalzarse. Los zapatos que lleva son de tipo mocasín lo que le facilita esta tarea
Estas acciones las realiza sentada porque aunque tiene un equilibrio estable, se siente más segura, confiada y menos fatigada si realiza la actividad sentada.
Aseo Personal
Para reducir la fatiga, asesoramos a Andrea para que realice las tareas de aseo personal sentada, y, apoyando los miembros superiores en el lavamanos cuando se lava la cara y cepilla los dientes.
Alimentación
Recomendamos y entrenamos en la utilización de cubiertos adaptados con el fin de mejorar los movimientos de precisión a la hora de pinchar y cortar la comida. Dichos cubiertos deben pesar poco para que sean más fáciles de usar en este caso.
Asesoramos y entrenamos en una buena higiene postural. Esto evita que Andrea sobrecargue su columna al estar sentada en una mala postura.
Cabe resaltar como es lógico, la importancia durante el proceso de tratamiento de otros departamentos como fisioterapia, logopedia, psicología, neurología, etc., para conseguir una mejora integral en la vida diaria de la persona afectada.
Domínguez Martín l. y Lozano Berrio V. (2003) Un caso clínico de esclerosis en placas. En Terapia Ocupacional en Discapacitados Físicos: Teoría y Práctica (pp. 157-170) Madrid: Editorial Médica Panamericana.
Moruno Miralles, P. y Romero Ayuso D.M. (2005) Actividades de la Vida Diaria. Barcelona: Editorial Masson, S.A
Desde terapia ocupacional la intervención que realizamos consiste en diseñar programas de actividades con el objetivo de mantener y mejorar el funcionamiento de la memoria así como compensarla y restaurarla cuando se produce su deterioro.
Frases como: ¡Qué mala memoria tengo!, ¡No me acuerdo dónde dejé las llaves!, ¡No me acuerdo que comí ayer! ¡Estoy perdiendo la memoria!, etc., ¿te resultan familiar, verdad?
Diferentes estudios demuestran que no nacemos con buena ni mala memoria, ni la pérdida de memoria está asociada exclusivamente al envejecimiento.
Por eso ante frases o afirmaciones como éstas, lo recomendable, en todo caso, es ejercitar o entrenar nuestra capacidad de memoria cada día con el objetivo de evitar o retrasar la aparición de su deterioro.
Las causas que producen su alteración son variadas, y se relacionan con factores tantos internos de la persona como externos.
Como terapeutas ocupacionales damos gran relevancia al impacto que tiene la cognición en las personas a la hora de su desempeño ocupacional, social y familiar, así como también a sus intereses, valores y motivaciones.
Por este motivo las actividades se desarrollan de forma individualizada, enfocadas a mejorar la calidad de vida, autonomía personal y entorno de la persona.
La intervención que se realiza desde Terapia Ocupacional va dirigida, como se ha comentado en otras ocasiones, a mantener el mayor tiempo posible un óptimo desempeño ocupacional en la vida diaria de la persona.
Para desarrollar esta área de intervención, en primer lugar se realiza una evaluación inicial.
Dentro de algunos de los instrumentos estandarizados que podemos usar para realizar esta primera evaluación tenemos:
Test de Memoria Conductual de Rivermead III
Mini examen cognoscitivo de Lobo (MEC)
Test Pfeiffer
Medida Canadiense de Rendimiento Ocupacional (COPM)
El objetivo de esta evaluación consiste en comprenderqué es lo que la persona demanda, qué necesita, qué desea hacer, qué puede hacer y qué dificultades relacionadas con su memoria presenta.
Cabe aclarar que no hay una escala estandarizada que mida exclusivamente la memoria psicológica.
Sus resultados establecen las bases en las que se desarrolla el proceso de intervención.
Las actividades las trabajamos aplicando las estrategias y técnicas antes mencionadas, y centrándonos en las tres fases o funciones básicas de la memoria:
Registro
Retención
Recuperación
Dicho esto, a continuación verás algunos ejemplos de actividades que se pueden plantear en el programa de entrenamiento para mejorar la memoria, y que desde Terapia Ocupacional podemos aplicar.
Como hemos hablado en otras ocasiones es fundamental para nosotros desarrollar las actividades en función de las capacidades y habilidades de la persona.
Cada actividad va enfocada a cumplir una serie de objetivos, objetivos planteados previamente tras la evaluación inicial.
A lo largo de todo el proceso de intervención vamos evaluando de forma continua el progreso que va desarrollando la persona durante las sesiones.
Este seguimiento o evaluación nos permite saber si las actividades desarrolladas están cumpliendo el objetivo marcado. De no ser así, vamos adaptando las actividades junto con la persona, ya que es parte activa del proceso, sin perder nunca de vista cuáles son sus necesidades, intereses y motivaciones.
Por otra parte, el tiempo de intervención desde terapia ocupacional va a depender de varios factores, entre ellos del grado de deterioro cognitivo, evolución, participación activa, capacidad en la toma de decisiones, entre otras.
Conclusión
Existen varios factores que pueden afectar nuestra capacidad de memoria llevándola a un deterioro.
Conocer qué factores influyen en dicho deterioro o pérdida de memoria, nos permite tomar decisiones, y actuar de manera preventiva con el objetivo de evitar y/o retrasar su progreso el mayor tiempo posible.
Recordemos que cada uno de nosotros y nosotras somos diferentes. El funcionamiento de nuestra memoria, y la capacidad de respuesta de nuestro cerebro ante la aparición de un deterioro o limitación deben ser tratados de forma individualizada. A esto debemos sumar que hay factores externos que nos rodean e influyen.
En terapia ocupacional nuestro plan de intervención va dirigida a mejorar el desempeño ocupacional que tiene la persona en su vida diaria.
Somos conscientes de la gran importancia que tiene esta capacidad cognitiva a la hora de realizar cualquier actividad cotidiana. Por eso, nuestro propósito se centra en diseñar programas relacionados con las tareas cotidianas de la persona, sus aficiones, intereses y motivaciones.
Queremos que la persona con la que trabajamos sea lo más autónoma posible, que viva con calidad de vida y tenga en todo momento una vida digna. Nosotras, los y las terapeutas ocupacionales contribuimos con nuestro trabajo para que sea así.
Referencia bibliográfica y fuente de interés
Delgado Losada M.L. (2004) Estudio de la eficacia de un programa de entrenamiento en estrategias para mejorar la memoria en personas mayores. [Tesis doctoral, Universidad Complutense de Madrid] https://eprints.ucm.es/id/eprint/10114/1/T27491.pdf
García-Sevilla, J., Fernández P.J., Fuentes L.J., López J.J. y Moreno M.J. Estudio comparativo de dos programas de entrenamiento de la memoria en personas mayores con quejas subjetivas de memoria: un análisis preliminar. Revista de investigación en Psicología. 2014; 30 (1):337-345.
Ostrosky-Solís F y Lozano Gutiérrez A. Rehabilitación de la memoria en condiciones normales y patológicas. Avances en Psicología Clínica Latinoamericana. 2003; 21: 39-51.
Los cambios tanto a nivel demográfico como social (envejecimiento de la población y dependencia por enfermedad o discapacidad/limitación) que se han registrado en las últimas décadas, han hecho que se produzca un progresivo incremento de la población en situación de dependencia.
El reconocimiento de sus derechos ha traído consigo la necesidad de cubrir sus necesidades de atención y protección. Así pues, ha pasado a ser un reto dentro de la política social, ya no sólo en España, sino también en todos aquellos países desarrollados.
Una situación de dependencia ha existido siempre, y tradicionalmente han sido las familias, especialmente las mujeres, quiénes se han hecho cargo de esta situación. También es necesario resaltar que previa a la Ley de dependencia, el Estado destinaba una serie de servicios y prestaciones con el objetivo de cubrir parte de sus necesidades (aunque había carencias en la asistencia a personas mayores de 65 años y los menores de edad). No obstante, con los cambios que se fueron produciendo desde finales de los años 90 y los primeros años del siglo XXI, en los que la mujer fue incorporándose al mercado de trabajo, el modelo de familia fue transformándose y los recursos sociales no eran suficientes, hicieron que el Estado tomara medidas para garantizar, ya no solo a los ciudadanos sino también a las propias Comunidades Autónomas, un marco estable de recursos y servicios en la atención a la dependencia, marco que vemos a continuación.
¿Qué es la ley de dependencia?
La Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, comúnmente llamada Ley de dependencia, como su propio nombre indica, se encarga de regular que los derechos de atención y prestación de servicios para proporcionar las condiciones básicas de las personas que se encuentran en situación de dependencia, estén garantizados.
Principios de la ley de dependencia
Grados y niveles de la ley de dependencia
Para comprender el procedimiento, debemos empezar diciendo que hay una serie de consideraciones que conviene saber:
Las Comunidades Autónomas se encargan de determinar los órganos de valoración.
Los órganos de valoración asignados por las Comunidades Autónomas son personas cualificadas que van a los domicilios de residencia del solicitante. Una vez allí aplican un baremo, que previamente ha sido consensuado entre el Consejo Territorial de Servicios Sociales y del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD).
Este conceso establece una serie de criterios comunes que se enmarcan dentro del conocido como baremo de valoración de situación de dependencia (BVD). En el caso de los menores de 3 años, es la Escala de Valoración Específica (EVE)
El BVD lleva implícito una serie que ítems con una puntuación que permiten determinar elgrado de dependencia: moderada, severa y gran dependencia. A cada grado le corresponden 2 niveles: nivel I y II.
De acuerdo a la puntuación que obtenga la persona solicitante, se dará un dictamen sobre el grado de dependencia en el que se encuentra.
La aplicación del BVD lleva consigo cuatro procedimientos (RD 174/2011, de 11 de febrero):
Los informes de salud y del entorno de la persona a valorar.
La entrevista
La observación y comprobación directa.
La aplicación de pruebas en un contexto estructurado
El baremo que está en vigor fue aprobado en el RD 174/2011, de 11 de febrero, previamente establecido por la Ley 39/2006, de 14 de diciembre.
Grado I. Dependencia Moderada.
Se considera dependencia moderada cuando la persona en situación de dependencia requiere:
Ayuda al menos una vez al día para la realización de varias actividades.
Necesita apoyo, de manera limitado o intermitente, para su autonomía personal.
Grado II. Dependencia Severa.
Este grado hace referencia a las personas que precisan de:
Asistencia dos o tres veces al día a la hora de realizar varias actividades diarias.
No quieren de forma permanente el apoyo de un cuidador.
Ayuda extrema para el desarrollo de su autonomía personal.
Grado III. Gran dependencia.
Aquí la ley hace referencia a las personas que necesitan:
Ayuda varias veces a la hora de realizar sus actividades diarias.
Apoyo indispensable y continuo debido a la pérdida de su autonomía física, mental, intelectual o sensorial.
¿Qué prestaciones tiene la ley de dependencia?
Esta ley, con el objetivo de prestar atención a personas en situación de dependencia,ofrece una serie de beneficios y/o prestaciones orientadas amejorar su calidad de vida, autonomía personal y realización de las actividades de la vida diaria, así como, proporcionar durante el mayor tiempo posible una integración digna y de respeto en todos los ámbitos de su vida, es decir, a nivel personal, familiar y dentro de su comunidad.
Es importante tener en cuenta que la prioridad a la hora de percibir la prestación que proporciona esta ley de dependenciava a depender del grado de dependencia reconocida que tenga la persona así como su situación económica en el momento de la evaluación.
Teniendo en cuenta esto, paso a detallar los tipos de prestación que se pueden percibir.
Para empezar diré que pueden ser en forma de SERVICIOS Y PRESTACIÓN ECONÓMICA:
Servicios
Prevención de las situaciones de dependencia
Servicio de teleasistencia
Servicio de ayuda a domicilio. Aquí encontramos:
Atención de las necesidades del hogar
Cuidados personales
Servicio de centro de día y centro de noche. Dentro de los que encontramos:
Centro de día para mayores
Centro de día para menores de 65 años
Centro de día de atención personalizada
Centro de noche.
Servicio de atención residencial
Residencia para mayores en situación de dependencia
Centros de atención a personas en situación de dependencia, en razón de los distintos tipos de discapacidad.
Prestación económica
En este aspecto se tienen en cuenta diferentes tipos de ayuda económica
Prestación vinculada a un servicio
Este tipo de ayuda se otorgará de forma periódica y personal.
Se reconocerá esta prestación, siempre y cuando no haya posibilidad de recibir un servicio en los centros de atención y cuidado, públicos o concertados.
La aportación económica estará, siempre, vinculada a un servicio que reciba el beneficiario.
Estará supervisada por las autoridades competentes.
Prestación para cuidados en el entorno familiar y apoyo a cuidadores no profesionales.
Es importante tener presente que esta ayuda se presta de forma excepcional. Se tendrán en cuenta varios aspectos, entre ellos, que se cumplan las condiciones de habitabilidad y convivencia dentro del marco de su Programa Individual de Atención.
Se concederá la prestación teniendo en cuenta el grado de discapacidad reconocida del beneficiario y su capacidad económica.
El cuidador debe cumplir las normas reglamentarias de afiliación, alta y cotización a la Seguridad Social.
La administración competente, teniendo en cuenta la importancia del cuidado que debe recibir una persona en situación de dependencia, promueve acciones de apoyo al cuidador no profesional mediante programas de formación, información y medidas para atender los tiempos de descanso.
Prestación económica de asistencia personal.
Esta prestación se ha establecido para promover la autonomía personal, en la realización de las actividades de la vida diaria del beneficiario con dependencia, independientemente del grado de dependencia reconocida que tenga. Para ello, se otorga una asistencia personal durante un número de horas.
¿Qué requisitos se necesitan para solicitar la ley de dependencia? ¿Dónde solicitar las prestaciones que otorga la ley?
Requisitos que establece la ley:
Tener nacionalidad española.
De no tenerla, se regirá por la Ley sobre Derechos y Libertades de los extranjeros en España y su integración social.
Tener reconocido alguno de los grados de dependencia que enmarca la Ley.
Haber residido en España durante 5 años, los dos últimos de los cuales deben ser inmediatamente previos a la fecha de la solicitud.
En el caso de los españoles emigrantes que hayan regresado a España no será necesario cumplir estos tiempos. Podrán solicitar directamente las prestaciones que cubre esta ley una vez hayan fijado su residencia en el país.
A la hora de hacer la solicitud, la persona que solicita la aplicación de dicha ley o bien el Representante Legal deberá acudir a los Servicios Sociales del distrito donde reside para que el personal de la Administración Local les oriente sobre el proceso de trámite y entrega de documentación pertinente.
Ley de dependencia y terapia ocupacional
El Terapeuta Ocupacional juega un papel esencial en esta Ley, ya que dentro de las diferentes funciones que realizamos, valoramos la capacidad de desempeño, problemas en el desempeño y grado de apoyo que necesitan los pacientes con los que trabajamos para conseguir su máxima autonomía y funcionalidad diaria. Es decir, analizamos la capacidad real que tiene la persona a la hora de realizar sus actividades diarias, dónde presenta sus dificultades y por qué se producen, además de potenciar en gran medida aquellas capacidades/habilidades que se mantienen conservadas.
Teniendo claro este concepto, y sabiendo que la Ley hace referencia a estos aspectos, comprendemos como terapeutas ocupacionales que las áreas de evaluación e intervención que se valoran desde dicha Ley, son propias de la Terapia Ocupacional.
A lo largo de los últimos años se han ido implementando reformas a la Ley de Dependencia. Para nuestra profesión cabe destacar el Real Decreto 1051/2013, de 27 de diciembre, donde se reconoce la importancia del Terapeuta Ocupacional dentro de los servicios dirigidos hacia la promoción de la autonomía personal. También incluye el asesoramiento, la orientación, la asistencia y la formación en la utilización de productos de apoyo que facilitan la realización de las tareas diarias, la toma de decisiones y la integración dentro de la sociedad. Todo con el fin de mejorar la autonomía y la calidad de vida de la persona beneficiaria. Todos estos áreas, como he comentado anteriormente, forman parte de las funciones que desarrolla el terapeuta ocupacional en los diferentes campos de actuación.
[ctt template="8" link="4_H6f" via="no" nofollow="yes"]Las últimas reformas de la ley de dependencia reconocen la importancia del Terapeuta Ocupacional en la promoción de la autonomía personal[/ctt]
¿En qué situación se encuentra actualmente la Ley de dependencia?
Ya desde los inicios de la aprobación de la Ley de Dependencia, se encontraron fallos en su implementación:
No se informó a la ciudadanía adecuadamente en qué consistían las prestaciones que se otorgaban a quienes se concedía la aplicación de la Ley.
Los procedimientos básicos no estaban definidos correctamente.
Las Administraciones no estaban preparadas, por lo que la gestión del trámite a nivel burocrático ya desde sus inicios fue lento y tedioso.
Las Comunidades Autónomas aplicaron criterios diferentes. Esto hizo que hubiese desigualdad a la hora de otorgar o no las prestaciones de la Ley.
Por otra parte, el impacto de la crisis económica, los recortes en el gasto público, el conflicto que se ha generado entre las Comunidades Autónomas y el Estado a la hora de asumir los costes de las prestaciones que ofrece la Ley, etc., han condicionado la implantación de la misma.
Desde la aprobación de la Ley, se han hecho diferentes modificaciones que han traído consigo una serie de consecuencias que han afectado a las personas en situación de dependencia y sus familias. Dentro de algunas de estas consecuencias encontramos que, se ha producido una demora excesiva en la resolución de expedientes por parte de las diferentes comunidades autónomas. Asimismo se ha producido una demora a la hora de cumplir los calendarios marcados por la Ley para el reconocimiento del derecho a la prestación, según el grado y nivel de dependencia, así como, en dar la prestación correspondiente una vez reconocido el derecho a dicha prestación.
Según el último informe emitido por el Observatorio de la Dependencia, a 31 de diciembre de 2016, en España hay un 29% de personas en situación de dependencia reconocida que no reciben ningún tipo de prestación o servicio. Este porcentaje hace referencia a 348.309 personas y a sus familias, de las que 122.000 personas necesitan ayuda extensa y/o continuada, es decir, tienen reconocido el grado de dependencia II y III
A estos datos hay que sumar 103.238 personas que están pendientes de ser valoradas, por lo que se puede pensar que hay cerca de 80.000 personas potenciales en situación de dependencia.
También debes saber que la cobertura parece que ha mejorado en el último año, si lo comparamos con años previos, pero aún queda mucho por hacer.
Encontrarás más información en el informe del Observatorio de la dependencia.
Para terminar, cabe mencionar que toda la información recogida en este post se basa en la propia Ley 39/2006, 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia y las modificaciones que se han ido haciendo a lo largo de estos años con su consiguiente publicación en el BOE.
No está dicho todo, y a medida que vaya saliendo nueva información relevante, iré actualizando este post.
¿Qué opinas sobre la Ley de dependencia? ¿Has vivido alguna situación donde hayas tenido que solicitar esta ayuda para ti o un familiar tuyo?
Referencias bibliográficas y enlaces de interés
Sistema para la autonomía y atención a la dependencia
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las caídas se definen como "acontecimientos involuntarios que hacen perder el equilibrioy dar con el cuerpo en tierra u otra superficie fine que lo detenga".
Actualmente representan uno de los problemas comunes de enfermedad en personas mayores, puesto que, a medida que avanza la edad se van produciendo alteraciones de la marcha.
Si nos fijamos, la forma de andar de una persona joven no se parece a la de una persona mayor. Esto se debe a que el centro de gravedad en adultos mayorescambia, así como también el equilibrio, la coordinación, la flexibilidad, los reflejos, etc.
Las caídas que sufren las personas mayores, en la mayoría de los casos, suelen llevar asociadas complicaciones que requieren largos períodos de recuperación y/o rehabilitación. Un claro ejemplo de ello es cuando se produce una fractura de cadera.
Factores de riesgo, interno y externo, asociados a las caídas.
Las caídas están provocadas por diferentes circunstancias. Los factores de riesgo o causas que puede tener un adulto mayor a caerse, pueden ser diversas y sus consecuencias no son las mismas en todos los casos. Recordemos que el proceso que cada persona experimenta con la vejez es individualizado.
A continuación vamos a ver cuáles son los factores de riesgo de caídas en ancianos:
Factores de riesgo intrínsecos (relacionados con la persona)
En este caso hablamos de:
Factores de riesgo asociados al envejecimiento.
Vista y Oído
Hay disminución de la agudeza visual y la percepción.
Disminución en el mantenimiento del equilibrio y respuesta rápida.
Aparato locomotor
Disminución y desmineralización de la masa ósea.
Disminución en la flexibilidad en las articulaciones y grado de movilidad.
Deambulación lenta e insegura.
Atrofia muscular ( Deterioro del músculo )
Sistema neurológico y cardiorrespiratorio
El corazón bombea menos sangre y aumenta de tamaño.
Disminución de la sensibilidad.
Reducción del flujo sanguíneo cerebral.
Procesos Patológicos que predisponen a las caídas
Alteraciones neurológicas:
Demencias
Accidentes cerebrovasculares
Parkinson
Presión de la médula cervical.
Alteración Ocular:
Aparición de enfermedades oculares como las cataratas, degeneración macular, glaucoma.
Alteración del aparato locomotor:
Enfermedades de los músculos, huesos y articulaciones como osteoporosis, artrosis, artritis, debilidad muscular, deformidades de las articulaciones en las extremidades inferiores.
Alteración del sistema cardiovascular:
Trastornos del ritmo cardíaco.
Hipotensión postural (Cambios bruscos de postura)
Hipotensión postprandial (Bajada profunda de la presión arterial tras la comida)
Factores de riesgo extrínsecos (relacionados con el entorno)
En este caso, los factores de riesgo extrínsecos se relacionan con el ambiente en el que vive el adulto mayor así como la actividad que está desarrollando en el momento en que se produce la caída. Estas actividades, generalmente, se relacionan con las actividades cotidianas que se realizan dentro del domicilio.
Entre estos factores debemos tener en cuenta:
Mala iluminación
Barreras arquitectónicas
Aceras que son ocupadas por coches
Medios de transporte no adaptados
Ayudas técnicas mal utilizadas (bastones, sillas de ruedas, barandillas…etc.)
Calzado inadecuado
Mobiliario inestable.
Nota: La medicación, especialmente la sobremedicación, también está considerada un factor de riesgo en las caídas. Especialmente los antihipertensores, antidepresivos, sedantes…etc.)
Consecuencias de las caídas en las personas mayores
En función del estado de salud del adulto mayor y las características que tenga la caída, las consecuencias serán distintas.
¿Qué otras ideas se te ocurren para prevenir las caídas en las personas mayores? ¿Conoces a algún adulto mayor que se haya caído recientemente? ¿Ha tenido alguna consecuencia?
Referencias bibliográficas
- Durante Molina, P (2010) Alteraciones de la marcha, caídas y accidentes. En terapia ocupacional en Geriatría. Principios y práctica (pp. 155- 176) Masson:Barcelona.
- Organización Mundial de la salud (OMS) Recuperado en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/falls
"Ser capaz de prestarse atención a uno mismo es requisito previo para tener la capacidad de prestar atención a los demás; sentirse a gusto con uno mismo es la condición necesaria para relacionarse con otros".
Adquirir el rol de persona cuidadora puede llevarse a cabo de forma prolongada (la persona enferma presenta una enfermedad degenerativa) o repentina (la persona a la que estás cuidando sufrió un accidente de coche que le convierte en persona dependiente). Este proceso de adquisición depende de múltiples factores, por ello es muy importante que tú, como cuidador o cuidadora, seas consciente del papel que vas a realizar. Esto hará que el desempeño de la actividad que vas a desarrollar la realices con seguridad, confianza, profesionalidad y sabiendo lo que debes o no hacer en las diferentes situaciones que se te presenten.
Ten en cuenta que el grado de dependencia tiene diferentes niveles o estados de gravedad. Cuando cuidas de otra persona que necesita ayuda en las actividades de la vida diaria pueden aparecer sentimientos negativos como culpabilidad, preocupación, enfado, soledad, aislamiento, tristeza, etc. Estos sentimientos te pueden llevar a interrumpir en ocasiones el cuidado de la persona que cuidas. Suelen ser comunes por lo que no se considera un estado emocional perjudicial para ti.
Sin embargo, préstales atención cuando se prolonguen en el tiempo y pasen a ser habituales porque podrías estar experimentando el conocido cuidador quemado osíndrome del cuidador.
Recomendaciones para ti, cuidadora o cuidador
Tipos de cuidadores
¿Qué rol desempeñas como cuidadora o cuidador?
Llegados a este punto, tú mejor que nadie sabes el papel que desempeñas dentro de este proceso. Eres la persona que asume una labor de cuidado tanto a nivel físico como psicológico hacia otra persona cuando existe una situación de dependencia o enfermedad. En este aspecto debes tener presente de no llegar a un extremo de sobreprotección. Es muy importante brindarle, a la persona que cuidas, todo el apoyo que ella necesita para que consiga ser lo más independiente posible dentro de sus posibilidades, así que dale la oportunidad para que potencie las habilidades que tenga conservadas en compensación de aquellas que haya perdido.
Como te mencioné antes, cuando cuidas de otra persona puedes vivir una situación de vulnerabilidad elevada, incertidumbre y estrés puesto que asumes una gran cantidad de tareas a las que no estabas acostumbrada.
Cambios a los que te enfrentas al cuidar a una persona enferma y/o con discapacidad.
Síndrome del cuidador
Como te he indicado antes, cuidar de una persona enferma y/o dependiente conlleva un esfuerzo físico, psicológico y por qué no decirlo, también social. Esto puede cambiar tu vida. Dedicas muchas horas de tu tiempo a su cuidado, realizas tareas que no estabas acostumbrado a hacer, te enfrentas a sentimientos negativos como culpabilidad, tristeza, etc. La forma como afrontes todas estas emociones dependerá de cómo seas y la fortaleza emocional que tengas a la hora de asumir situaciones de estrés. Cuando sientes que la situación que estás viviendo te sobrepasa y piensas que no puedes con ella, hablamos del conocido Síndrome del Cuidador.
Y tú, ¿cuidas o has cuidado a una persona/familiar en situación de dependencia? ¿Qué otras ideas se te ocurren relacionadas con el cuidado hacia el cuidador? ¿Habías escuchado sobre el Síndrome del Cuidador?
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