«Ser capaz de prestarse atención a uno mismo es requisito previo para tener la capacidad de prestar atención a los demás; sentirse a gusto con uno mismo es la condición necesaria para relacionarse con otros».

(Ética y Psicoanálisis. Erich Fromm).

Adquirir el rol de persona cuidadora puede llevarse a cabo de forma prolongada (la persona enferma presenta una enfermedad degenerativa) o repentina (la persona a la que estás cuidando sufrió un accidente de coche que le convierte en persona dependiente). Este proceso de adquisición depende de múltiples factores, por ello es muy importante que tú, como cuidador o cuidadora, seas consciente del papel que vas a realizar. Esto hará que el desempeño de la actividad que vas a desarrollar la realices con seguridad, confianza, profesionalidad y sabiendo lo que debes o no hacer en las diferentes situaciones que se te presenten.

cuidando al cuidador

Ten en cuenta que el grado de dependencia tiene diferentes niveles o estados de gravedad. Cuando cuidas de otra persona que necesita ayuda en las actividades de la vida diaria pueden aparecer sentimientos negativos como culpabilidad, preocupación, enfado, soledad, aislamiento, tristeza, etc. Estos sentimientos te pueden llevar a interrumpir en ocasiones el cuidado de la persona que cuidas. Suelen ser comunes por lo que no se considera un estado emocional perjudicial para ti.

Sin embargo, préstales atención cuando se prolonguen en el tiempo y pasen a ser habituales porque podrías estar experimentando el conocido Síndrome del Cuidador.

¡Si es tu caso, no lo dudes, actúa y pide ayuda externa! Recuerda que prestar los cuidados necesarios a esa persona que lo necesita es importante, pero cuidarse y proteger tus propias necesidades es igual de importante para evitar o retrasar la aparición de una enfermedad más adelante.

Tipos de cuidadores

Dentro de la bibliografía encontrada puedo concluir que existen diferentes definiciones relacionadas con los tipos de cuidadores. Considero que la más fácil de comprender es la siguiente:

  • Cuidador principal

    Eres un cuidador principal cuando asumes la responsabilidad de realizar las tareas básicas de cuidado hacia la persona con grado de dependencia o enfermedad. Por tanto, empleas una gran parte de tu tiempo haciendo cosas o tareas de dichos cuidados. El cuidador principal puede ser aquel que asume el rol del cuidador cuidando a un ser querido o familiar cercano, una persona contratada por la familia, una persona voluntaria o una institución.

  • Cuidador formal

    Eres un cuidador formal cuando ofreces tu apoyo asistencial especializado en el cuidado de personas con dependencia.

    • Aquí hablamos de dos tipos de cuidadores formales:
      • Las instituciones públicas.
      • El cuidador que contrata la familia a nivel privado.
  • Cuidador informal

    En este último caso, decimos que eres un cuidador informal porque te caracterizas por estar dentro de la red social cercana a la persona enferma, es decir familiares, amigos, vecinos o voluntarios. Por norma general, no se percibe remuneración por las tareas realizadas durante el cuidado.

¿Dentro de qué tipo de cuidadora o cuidador estás?

 

¿Qué rol desempeñas como cuidadora o cuidador?

Llegados a este punto, tú mejor que nadie sabes el papel que desempeñas dentro de este proceso. Eres la persona que asume una labor de cuidado tanto a nivel físico como psicológico hacia otra persona cuando existe una situación de dependencia o enfermedad. En este aspecto debes tener presente de no llegar a un extremo de sobreprotección. Es muy importante brindarle, a la persona que cuidas, todo el apoyo que ella necesita para que consiga ser lo más independiente posible dentro de sus posibilidades, así que dale la oportunidad para que potencie las habilidades que tenga conservadas en compensación de aquellas que haya perdido.
Como te mencioné antes, cuando cuidas de otra persona puedes vivir una situación de vulnerabilidad elevada, incertidumbre y estrés puesto que asumes una gran cantidad de tareas a las que no estabas acostumbrada.

Cambios a los que te enfrentas al cuidar a una persona enferma y/o con discapacidad.

La responsabilidad del cuidado implica una serie cambios en la persona que lo asume, como ya he mencionado antes. El cuidado, nace con el objetivo de ayudar a mejorar la calidad de vida de la persona que lo necesita, y esto conlleva a su vez a la persona que cuida, a no olvidar atender sus propias necesidades durante el tiempo que esté desarrollando este rol.

  • Cambios en la vida laboral

    Si eres cuidador o cuidadora informal, hablamos de casos, por ejemplo, en los que has tenido que solicitar reducción de horas, solicitar permisos para acompañar a tu familiar para ir a la consulta con los especialistas sanitarios, trabajadora social, gestiones financieras, etc. Incluso es posible que hayas dejado de trabajar fuera del domicilio porque el cuidado de tu familiar requiere una dedicación máxima.

  • Cambios en las relaciones familiares

    Es muy importante implicar a la familia en el cuidado de la persona enferma y/o en situación de dependencia para que el cuidado no produzca una sobrecarga en ti. Recuerda que la toma de decisiones relacionadas con la persona que estás cuidando puede generar discrepancias y tensiones. Por ello es imprescindible que la familia y/o círculo más cercano de la persona enferma o con algún tipo de deficiencia funcional tenga conocimiento de la situación real en la que este se encuentra. Esto ayudará a solucionar los inconvenientes que puedan surgir durante todo el proceso de cuidado.

  • Cambios económicos

    Los ingresos de la familia pueden verse reducidos, o, los gastos que conlleva mantener una calidad de vida con dignidad aumenten. Es importante que tengas en cuenta este factor tanto si eres cuidador o cuidadora formal o informal. No todas las familias van a tener los mismos recursos económicos para poder asumir esta situación. Si ves que la calidad de vida de la persona que cuidas va cada vez a peor por falta de recursos económicos, acude o plantea la posibilidad de solicitar en la Junta de Distrito qué tipo de ayudas sociales se podrían recibir para mejorar su bienestar psicológico, biológico y social.

  • Cambios de ocio y tiempo libre

    El cuidado de la persona con dependencia puede generar que el tiempo que empleas a realizar actividades de ocio, disminuya. En estos casos, es muy importante que te des un respiro y delegues el cuidado durante unas horas, un día o varios, en otra persona. Esto evitará que con el tiempo aparezca el conocido síndrome del cuidador. ¡Tu bienestar emocional son fundamentales durante todo este proceso o etapa de cuidado, recuérdalo!

  • Cambios en el estado de ánimo

    Como ya hemos mencionado antes, es común que aparezcan sentimientos y emociones de tristeza, frustración, apatía, desolación, impotencia, irritabilidad, etc. Normaliza la situación lo más pronto que puedas y sigue adelante, es lo mejor que puedes hacer por ti y por la persona que cuidas.

Recomendaciones para ti, cuidadora o cuidador

Síndrome del cuidador

Como te he indicado antes, cuidar de una persona enferma y/o dependiente conlleva un esfuerzo físico, psicológico y por qué no decirlo, también social. Esto puede cambiar tu vida. Dedicas muchas horas de tu tiempo a su cuidado, realizas tareas que no estabas acostumbrado a hacer, te enfrentas a sentimientos negativos como culpabilidad, tristeza, etc. La forma como afrontes todas estas emociones dependerá de cómo seas y la fortaleza emocional que tengas a la hora de asumir situaciones de estrés. Cuando sientes que la situación que estás viviendo te sobrepasa y piensas que no puedes con ella, hablamos del conocido Síndrome del Cuidador.

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Y tú, ¿cuidas o has cuidado a una persona/familiar en situación de dependencia? ¿Qué otras ideas se te ocurren relacionadas con el cuidado hacia el cuidador? ¿Habías escuchado sobre el Síndrome del Cuidador?