LEY DE DEPENDENCIA

 

Los cambios tanto a nivel demográfico como social (envejecimiento de la población y dependencia por enfermedad o discapacidad/limitación) que se han registrado en las últimas décadas, han hecho que se produzca un progresivo incremento de la población en situación de dependencia.

El reconocimiento de sus derechos ha traído consigo la necesidad de cubrir sus necesidades de atención y protección. Así pues, ha pasado a ser un reto dentro de la política social, ya no sólo en España, sino también en todos aquellos países desarrollados.

Una situación de dependencia ha existido siempre, y tradicionalmente han sido las familias, especialmente las mujeres, quiénes se han hecho cargo de esta situación. También es necesario resaltar que previa a la Ley de dependencia, el Estado destinaba una serie de servicios y prestaciones con el objetivo de cubrir parte de sus necesidades (aunque había carencias en la asistencia a personas mayores de 65 años y los menores de edad).  No obstante, con los cambios que se fueron produciendo desde finales de los años 90 y los primeros años del siglo XXI, en los que la mujer fue incorporándose al mercado de trabajo,  el modelo de familia fue transformándose y los recursos sociales no eran suficientes, hicieron que el Estado tomara medidas para garantizar, ya no solo a los ciudadanos sino también a las propias Comunidades Autónomas, un marco estable de recursos y servicios en la atención a la dependencia, marco que vemos a continuación.

 

 

¿Qué es la ley de dependencia?

La Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, comúnmente llamada Ley de dependencia, como su propio nombre indica, se encarga de regular que los derechos de atención y prestación de servicios para proporcionar las condiciones básicas de las personas que se encuentran en situación de dependencia, estén garantizados.

 

Principios de la ley de dependencia

 

ley de dependencia

 

Grados y Niveles de la ley de dependencia

Para comprender el procedimiento, debemos empezar diciendo que hay una serie de consideraciones que conviene saber:

  1. Las  Comunidades Autónomas se encargan de determinar los órganos de valoración.
  2. Los órganos de valoración asignados por las Comunidades Autónomas son personas cualificadas que van a los domicilios de residencia del solicitante. Una vez allí aplican un baremo, que previamente ha sido consensuado entre el Consejo Territorial de Servicios Sociales y del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD).
  3. Este conceso establece una serie de criterios comunes que se enmarcan dentro del conocido como baremo de valoración de situación de dependencia (BVD). En el caso de los menores de 3 años,  es la Escala de Valoración Específica (EVE)
  4. El BVD lleva implícito una serie que ítems con una puntuación que permiten determinar el grado de dependencia: moderada, severa y gran dependencia.  A cada grado le corresponden 2 niveles: nivel I y II.
  5. De acuerdo a la puntuación que obtenga la persona solicitante, se dará un dictamen sobre el grado de dependencia en el que se encuentra.

 

La aplicación del BVD lleva consigo cuatro procedimientos (RD 174/2011, de 11 de febrero):

  • Los informes de salud y del entorno de la persona a valorar.
  • La entrevista
  • La observación y comprobación directa.
  • La aplicación de pruebas en un contexto estructurado

El baremo que está en vigor fue aprobado en el RD 174/2011, de 11 de febrero, previamente establecido por la Ley 39/2006, de 14 de diciembre.

 

Grados de Dependencia

 

Grado I. Dependencia Moderada.

Se considera dependencia moderada cuando la persona en situación de dependencia requiere:

  • Ayuda al menos una vez al día para la realización de varias actividades.
  • Necesita apoyo, de manera limitado o intermitente, para su autonomía personal.

 

Grado II. Dependencia Severa.

Este grado hace referencia a las personas que precisan de:

  • Asistencia dos o tres veces al día a la hora de realizar varias actividades diarias.
  • No quieren de forma permanente el apoyo de un cuidador.
  • Ayuda extrema para el desarrollo de su autonomía personal.

 

Grado III. Gran dependencia.

Aquí la ley hace referencia a las personas que necesitan:

  • Ayuda varias veces a la hora de realizar sus actividades diarias.
  • Apoyo indispensable y continuo debido a la pérdida de su autonomía física, mental, intelectual o sensorial.

 

¿Qué prestaciones tiene la ley de dependencia?

Esta ley, con el objetivo de prestar atención a personas en situación de dependencia, ofrece una serie de beneficios y/o prestaciones orientadas a mejorar su calidad de vida, autonomía personal y realización de las actividades de la vida diaria, así como, proporcionar durante el mayor tiempo posible una integración digna y de respeto en todos los ámbitos de su vida, es decir, a nivel personal, familiar y dentro de su comunidad.

Es importante tener en cuenta que la prioridad a la hora de percibir la prestación que proporciona esta ley de dependencia va a depender del grado de dependencia reconocida que tenga la persona así como su situación económica en el momento de la evaluación.

Teniendo en cuenta esto, paso a detallar los tipos de prestación que se pueden percibir.

Para empezar diré que pueden ser en forma de SERVICIOS Y PRESTACIÓN ECONÓMICA:

 

Servicios

  • Prevención de las situaciones de dependencia
  • Servicio de teleasistencia
  • Servicio de ayuda a domicilio. Aquí encontramos:
    • Atención de las necesidades del hogar
    • Cuidados personales
  • Servicio de centro de día y centro de noche. Dentro de los que encontramos:
    • Centro de día para mayores
    • Centro de día para menores de 65 años
    • Centro de día de atención personalizada
    • Centro de noche.
  • Servicio de atención residencial
    • Residencia para mayores en situación de dependencia
    • Centros de atención a personas en situación de dependencia, en razón de los distintos tipos de discapacidad.

 

 

servicios de la ley de dependencia

 

Prestación económica

En este aspecto se tienen en cuenta diferentes tipos de ayuda económica

  • Prestación vinculada a un servicio
  1. Este tipo de ayuda se otorgará de forma periódica y personal.
  2. Se reconocerá esta prestación, siempre y cuando no haya posibilidad de recibir un servicio en los centros de atención y cuidado, públicos o concertados.
  3. La aportación económica estará, siempre, vinculada a un servicio que reciba el beneficiario.
  4. Estará supervisada por las autoridades competentes.
  • Prestación para cuidados en el entorno familiar y apoyo a cuidadores no profesionales.
  1. Es importante tener presente que esta ayuda se presta de forma excepcional. Se tendrán en cuenta varios aspectos, entre ellos, que se cumplan las condiciones de habitabilidad y convivencia dentro del marco de su Programa Individual de Atención.
  2. Se concederá la prestación teniendo en cuenta el grado de discapacidad reconocida del beneficiario y su capacidad económica.
  3. El cuidador debe cumplir  las normas reglamentarias de afiliación, alta y cotización a la Seguridad Social.
  4. La administración competente, teniendo en cuenta la importancia del cuidado que debe recibir una persona en situación de dependencia, promueve acciones de apoyo al cuidador no profesional mediante programas de formación, información y medidas para atender los tiempos de descanso.
  • Prestación económica de asistencia personal.
  1. Esta prestación se ha establecido para promover la autonomía personal, en la realización de las actividades de la vida diaria del beneficiario con dependencia, independientemente del grado de dependencia reconocida que tenga. Para ello, se otorga una asistencia personal durante un número de horas.

 

¿Qué requisitos se necesitan para solicitar la ley de dependencia? ¿Dónde solicitar las prestaciones que otorga la ley?

Requisitos que establece la ley:

  • Tener nacionalidad española.
    • De no tenerla, se regirá por la Ley sobre Derechos y Libertades de los extranjeros en España y su integración   social.
  • Tener reconocido alguno de los grados de dependencia que enmarca la Ley.
  • Haber residido en España durante 5 años, los dos últimos de los cuales deben ser inmediatamente previos a la fecha de la solicitud.
    • En el caso de los españoles emigrantes que hayan regresado a España no será necesario cumplir estos tiempos. Podrán solicitar directamente las prestaciones que cubre esta ley una vez hayan fijado su residencia en el país.

 

A la hora de hacer la solicitud, la persona que solicita la aplicación de dicha ley o bien el Representante Legal deberá acudir a los Servicios Sociales del distrito donde reside para que el personal de la Administración Local les oriente sobre el proceso de trámite y entrega de documentación pertinente.

 

Ley de dependencia y Terapia Ocupacional

 

terapia ocupacional y ley de dependencia

 

El Terapeuta Ocupacional juega un papel esencial en esta Ley, ya que dentro de las diferentes funciones que realizamos, valoramos la capacidad de desempeño, problemas en el desempeño y grado de apoyo que necesitan los pacientes con los que trabajamos para conseguir su máxima autonomía y funcionalidad diaria. Es decir, analizamos la capacidad real que tiene la persona a la hora de realizar sus actividades diarias, dónde presenta sus dificultades y  por qué se producen, además de potenciar en gran medida aquellas capacidades/habilidades que se mantienen conservadas.

Teniendo claro este concepto, y sabiendo que la Ley hace referencia a estos aspectos, comprendemos como terapeutas ocupacionales que las áreas de evaluación e intervención que se valoran desde dicha Ley, son propias de la Terapia Ocupacional.

A lo largo de los últimos años se han ido implementando reformas a la Ley de Dependencia. Para nuestra profesión cabe destacar el Real Decreto 1051/2013, de 27 de diciembre, donde se reconoce la importancia del Terapeuta Ocupacional dentro de los servicios dirigidos hacia la promoción de la autonomía personal. También incluye el asesoramiento, la orientación, la asistencia y la formación en la utilización de productos de apoyo que facilitan la realización de las tareas diarias, la toma de decisiones y la integración dentro de la sociedad. Todo con el fin de mejorar la autonomía y la calidad de vida de la persona beneficiaria. Todos estos áreas, como he comentado anteriormente, forman parte de las funciones que desarrolla el terapeuta ocupacional en los diferentes campos de actuación.

 

¿En qué situación se encuentra actualmente la Ley de dependencia?

Ya desde los inicios de la aprobación de la Ley de Dependencia, se encontraron fallos en su implementación:

  • No se informó a la ciudadanía adecuadamente en qué consistían las prestaciones que se otorgaban a quienes se concedía la aplicación de la Ley.
  • Los procedimientos básicos no estaban definidos correctamente.
  • Las Administraciones no estaban preparadas, por lo que la gestión del trámite a nivel burocrático ya desde sus inicios fue lento y tedioso.
  • Las Comunidades Autónomas aplicaron criterios diferentes. Esto hizo que hubiese desigualdad a la hora de otorgar o no las prestaciones de la Ley.

Por otra parte, el impacto de la crisis económica, los recortes en el gasto público, el conflicto que se ha generado entre las Comunidades Autónomas y el Estado a la hora de asumir los costes de las prestaciones que ofrece la Ley, etc., han condicionado la implantación de la misma.

Desde la aprobación de la Ley, se han hecho diferentes modificaciones que han traído consigo una serie de consecuencias que han afectado a las personas en situación de dependencia y sus familias. Dentro de algunas de estas consecuencias encontramos que, se ha producido una demora excesiva en la resolución de expedientes por parte de las diferentes comunidades autónomas. Asimismo se ha producido una demora a la hora de cumplir los calendarios marcados por la Ley para el reconocimiento del derecho a la prestación, según el grado y nivel de dependencia, así como, en dar la prestación correspondiente una vez reconocido el derecho a dicha prestación.

recortes en la ley de dependencia

 

Según el último informe emitido por el Observatorio de la Dependencia, a 31 de diciembre de 2016, en España hay un 29% de personas en situación de dependencia reconocida que no reciben ningún tipo de prestación o servicio. Este porcentaje hace referencia a 348.309 personas y a sus familias, de las que 122.000 personas necesitan ayuda extensa y/o continuada, es decir, tienen reconocido el grado de dependencia II y III

A estos datos hay que sumar 103.238 personas que están pendientes de ser valoradas, por lo que se puede pensar que hay cerca de 80.000 personas potenciales en situación de dependencia.

También debes saber que la cobertura parece que ha mejorado en el último año, si lo comparamos con años previos, pero aún queda mucho por hacer.

Encontrarás más información en el informe del Observatorio de la dependencia.

Para terminar, cabe mencionar que toda la información recogida en este post se basa en la propia Ley 39/2006, 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia y las modificaciones que se han ido haciendo a lo largo de estos años con su consiguiente publicación en el BOE.

No está dicho todo, y a medida que vaya  saliendo nueva información relevante, iré actualizando este post.

 

Fuentes de interés

 

¿Qué opinas sobre la Ley de dependencia? ¿Has vivido alguna situación donde hayas tenido que solicitar esta ayuda para ti o un familiar tuyo?  ¡Tu testimonio puede orientarnos, no lo dudes y participa!