Las quejas de memoria son una de las principales preocupaciones que tienen las personas mayores en su vida cotidiana.

Bien es sabido que, durante el proceso de envejecimiento se produce una pérdida neuronal. Esta pérdida trae consigo una disminución en la velocidad de procesamiento de la información que se recibe y en la capacidad de aprendizaje.

Ahora bien, hay estudios donde queda reflejado que las quejas de memoria no siempre están relacionadas con un deterioro del funcionamiento cognitivo, sino que también pueden ser producidas por diversas causas como depresión, ansiedad, consumo de alcohol, tabaco, discapacidad, soledad, tristeza…etc.

En el caso de las personas que tienen ansiedad o depresión presentan, por ejemplo, alteraciones en su capacidad de atención. Esto provoca que se produzcan estos fallos de memoria cotidianos, los cuales son percibidos por ellas.

En algunas personas, las quejas de memoria pueden desaparecer o mantenerse en el tiempo hasta convertirse en un deterioro cognitivo leve y, posteriormente, en una demencia.

Conocer qué es lo que está causando estos fallos de memoria, será clave para una intervención o tratamiento precoz y retrasar una posible aparición de deterioro cognitivo. 

Recomiendo, por tanto, prestar atención a los cambios en el estado de ánimo o en el comportamiento, así como acudir al personal sanitario si estas quejas de memoria se prolongan en el tiempo.

 

Olvidos cotidianos

Los olvidos cotidianos hacen referencia a situaciones en las que la persona percibe fallos de memoria al querer recordar una determinada información y le cuesta hacerlo, o directamente no lo consigue.

Posiblemente te sientas identificada o identificado con las siguientes afirmaciones:

  • Se me olvidan los nombres
  • No recuerdo dónde pongo las cosas
  • Tenía que hacer algo… y no lo recuerdo
  • No me sale y lo tengo en la punta de la lengua
  • No recuerdo si he hecho o no algo
  • Se me olvida tomarme la medicación
  • Se me olvida lo que he ido a comprar
  • No sé si voy en la dirección correcta
  • Leo algo y se me olvida enseguida
  • No sé qué he venido a buscar a esta habitación
  • Pierdo el hilo de una conversación
  • Me cuesta seguir un programa de radio o de televisión
  • Me cuesta seguir un orden para hacer algo

La utilización de técnicas y estrategias de memoria van a facilitar el proceso de recogida, almacenamiento y recuperación de la información.

 

Fallos de memoria

 

Técnicas y estrategias de memoria

A continuación, se presentan una serie de estrategias y técnicas de memoria que pueden ayudar a la persona a evocar, de forma más eficaz, el recuerdo de aquella información que necesita en un determinado momento y que hacen referencia a olvidos cotidianos.

 

Estrategia de Visualización

Esta estrategia es una de las más utilizadas porque gran parte de nuestra memoria es visual y facilita el recuerdo de la información recogida.

Al usarla, la persona crea una imagen mental de la información sensorial que recibe. Cuanto más tiempo emplee para la elaboración de dicha imagen, más eficaz será su recuperación.

Esta estrategia se recomienda en los casos en los que la persona no recuerda dónde pone las cosas, lo que iba a hacer o lo que iba a buscar en un lugar determinado.

La técnica que se puede utilizar en este caso es la técnica de lugar. En ella, se pide a la persona que recuerde lugares que le son familiares: las habitaciones de la vivienda, la cocina, el patio de luces, etc.

Posteriormente se colocan objetos en estas ubicaciones con el objetivo de que reconozcan o asocien los objetos con los lugares identificados previamente mediante la visualización.

 

Estrategia de Asociación.

En este caso, la estrategia de asociación se fundamenta en relacionar la información nueva con la que ya está almacenada.

Facilita el recuerdo y podemos pedir a la persona que la utilice, por ejemplo, cuando se le olvidan los nombres.

En esta estrategia de asociación podemos utilizar la técnica de cadena, es decir, unir una serie de palabras que no tienen conexión y crear así un vínculo eficaz que les una.

Otra de las técnicas que podemos utilizar se relaciona con los olores, tacto y sonidos.

También podemos emplear la técnica número–rima que consiste en usar o buscar palabras que rimen con el número, así su recuerdo será más fácil. Esta técnica puede ser utilizada para recordar lo que se debe comprar. Ejemplo: dos-coliflor; tres-tomates…etc.

La técnica de iniciales también puede ser aplicada en el caso de que la persona tenga que recordar una lista de cosas por hacer, por ejemplo, la lista de la compra.

En este caso, se construye una palabra con las iniciales de todo aquello que necesita comprar. La puede utilizar también cuando tiene que recordar algo pendiente por hacer o cuando tiene que seguir el orden de una determinada tarea o actividad.

Emplear esta técnica va a facilitar el recuerdo porque va a reducir muchas palabras o tareas a una sola (según como se organice)

Además, podemos plantearle actividades que mejoren su percepción de tiempo y espacio, preguntándole fecha, día de la semana, estación y, mes del año y descripción del lugar donde se encuentra.

 

Estrategia de Repetición.

Con esta estrategia conseguimos que la persona retenga durante un corto período de tiempo la información que ha recogido. Es una estrategia básica, por tanto, necesaria durante el proceso de aprendizaje.

Se utiliza en los casos en que la persona le cuesta seguir un orden para desarrollar una actividad, pero también la podemos emplear en el caso en que necesite mantener la información de forma superficial, un ejemplo de ello sería cuando tiene que hacer la lista de la compra, cuando le cuesta seguir un programa de televisión o de radio.

Como se ha mencionado antes, la información se utiliza en un periodo de tiempo breve.

Cuando queremos que la persona retenga por más tiempo la información recogida, podemos utilizar esta estrategia de repetición con la de asociación. Por ejemplo, cuando no recuerda los nombres o cuando no recuerda lo que ha leído.

Actividades como la lectura de texto corto junto al interés de la persona y  su posterior análisis, fomentará el lenguaje de evocación y espontáneo, así como la memoria a corto plazo.

Promueve también su fluidez verbal, vocabulario y léxico, por lo que potenciará su habilidad de comunicación.

 

Estrategia de Mantenimiento

Con esta estrategia hacemos que la persona repita con cierta frecuencia la información sensorial recibida.

Se utiliza en el caso de que la persona manifieste no recordar cómo seguir un orden para llegar a realizar una actividad. Esta repetición frecuente tiene como objetivo consolidar la información y almacenarla a largo plazo.

En estos casos, podemos emplear la técnica de organización, que utiliza métodos de clasificación y agrupación para facilitar el recuerdo.

La técnica de relato es otra opción a realizar en el caso de que el paciente tenga dificultad para recordar lo que está leyendo, viendo o escuchando. La persona tiene que memorizar una serie de palabras a través de la historia o relato.

 

Conclusiones

Los fallos o quejas de memoria en las personas mayores son una de sus principales preocupaciones.

Éstas pueden ser producidas por diferentes causas, no solamente porque haya un deterioro a nivel cognitivo. Por este motivo conocer el origen que provoca este fallo es clave para brindar un tratamiento adecuado, y si es de manera precoz, mejor.

Los olvidos cotidianos son una forma de manifestación o representación perceptible de dichos fallos. Por suerte, existen estrategias y técnicas que pueden ayudar a la persona a recordar más fácilmente la información que necesita en un momento determinado.

Estos métodos o procedimientos llevan implícito generar emociones en la persona mayor. Por tanto, se hace necesario crear un ambiente positivo y sincero que conecte con sus emociones.

La empatía es un pilar básico en cualquier tratamiento o intervención, y más aún, si va dirigido a personas mayores.