Funciones Cognitivas

 

Actualizado 10/05/2021

Las funciones cognitivas son todos aquellos procesos o componentes mentales: memoria, lenguaje, percepción, cálculo, atención, concentración, etc. sobre los que trabajamos cuando hacemos terapia de estimulación cognitiva, por ejemplo.

Como se ha mencionado en otros artículos, el entrenamiento de nuestras capacidades cognitivas se realiza con el fin de desarrollar, mejorar y optimizar nuestro rendimiento cognitivo.

La realización de estos ejercicios no van destinada única y exclusivamente para personas mayores o con algún tipo de deterioro y déficit cognitivo, sino que por el contrario, va a destinada a cualquier persona que desee entrenarse cognitivamente, con el objetivo de ganar más habilidad y adiestramiento en el desarrollo de sus actividades cotidianas.

 

Tipos de funciones cognitivas

Orientación

Es recomendable comenzar los ejercicios de estimulación cognitiva con tareas básicas de orientación temporal, espacial y personal, para mantener a la persona en contacto con la realidad que le rodea.

El objetivo es conseguir que la persona sea consciente del papel que desempeña dentro de su entorno en cada momento.

 

Lenguaje

Además de los ejercicios que se proponen formalmente, como por ejemplo leer un determinado texto, se recomienda entrenar esta función teniendo en cuenta las diferentes tareas cotidianas, intereses, motivaciones de la persona.

Por ejemplo:

  • Denominación de los ingredientes que está utilizando en la preparación de una determinada comida.
  • Entablar conversación sobre temas de actualidad.
  • Etc.

El objetivo es entrenar sus habilidades de vocabulario, léxico, fluidez verbal, expresión, creatividad, espontaneidad, etc. 

En cuanto a ejercicios específicos que se pueden llevar a cabo, hay que tener en cuenta que el lenguaje se compone de diferentes aspectos.

  • Lenguaje Automático.
  • Lenguaje espontáneo.
  • Denominación
  • Evocación
  • Repetición

 

Praxias (Movimientos Coordinados)

Se trata de ejercitar la coordinación de los movimientos a la hora de realizar una tarea o actividad.

Los ejercicios que se plantean, buscan mejorar la capacidad motriz de la persona teniendo en cuenta sus aficiones y gustos personales: costura, dibujo, manualidades, bricolaje, etc.

Desde Terapia Ocupacional buscamos tareas aplicables a actividades de la vida diaria del paciente.

Praxia ideatoria: Utilización de objetos cotidianos

La realización de actividades de praxias ideatorias, nos permite conocer la habilidad que tiene la persona a la hora de ejecutar una acción utilizando los recursos materiales necesarios.

Por ejemplo:

  • Se le puede pedir que realice acciones como el vestirse, cepillarse los dientes, marcar un número de teléfono, ponerse un calcetín, entre otras.

La forma de desarrollar dicha acción nos podrá dar una idea del grado de discapacidad o independencia que pueda, o no, tener en las actividades de la vida básica e instrumentales.

Praxia constructiva: Organizar el armario de la ropa

Al pedir al paciente que realice este tipo de ejercicios, estamos valorando su capacidad de construir un todo con los elementos que se le proporcionan.

Podemos observar su habilidad en la planificación, intencionalidad y voluntariedad de la acción.

 

Gnosias (Reconocimiento de estímulos ) y Percepción

Las gnosias son las funciones cognitivas que se ponen en funcionamiento para percibir y reconocer las formas y las características físicas –visuales, auditivas, somestésicas, olfativas, gustativas de las personas y de los objetos del entorno.

En estas actividades se utilizan todos los elementos reales posibles para optimizar las capacidades gnósicas: fotografías, objetos conocidos por el paciente, etc.

Dentro de los tipos de gnosias tenemos

  • Gnosias visuales.
  • Gnosias táctiles.
  • Gnosias auditivas.

 

Atención

Teniendo en cuenta que la atención es la capacidad que nos permite seleccionar y centrarnos en un estímulo determinado o información relevante,  diseñamos ejercicios que sean de interés a la persona y que estén relacionados, en mayor medida, con su vida diaria: hobbies, tareas del hogar, entorno social y cultural, etc.

En los diferentes ejercicios tenemos en cuenta los tipos de atención:

  • Selectiva
  • Dividida
  • Focalizada
  • Alterna

 

Memoria

El objetivo de entrenar en esta área cognitiva permite a la persona trabajar su capacidad de registro, almacenamiento y evocación, voluntaria o no, de la información obtenida en un periodo de tiempo determinado. Por ello desde Terapia Ocupacional planteamos ejercicios que estén directamente relacionados con situaciones reales y de interés en la vida del paciente.

 

Memoria reciente.

Trabajar la memoria reciente nos permite valorar la capacidad de memoria a corto plazo que tiene la persona cuando evoca información que ha sido recibida/vivida en un periodo de tiempo reciente.

 

Memoria remota

Trabajar este tipo de memoria, permite al paciente recuperar información que ha ido almacenando a lo largo de toda su vida.

En Terapia Ocupacional se considera importante realizar este tipo de ejercicio porque ayuda a la persona a conectar su pasado con su presente y potenciar su habilidad de recuerdo.

 

Cálculo

Es interesante realizar ejercicios que simulen actividades reales, aplicables a actividades cotidianas de la persona: ir a comprar con utilización de monedas, por ejemplo.

Otras actividades podrían ser:

 

Secuencia de números

El objetivo de este tipo de ejercicios consiste en mantener su capacidad de seguir un orden determinado a la hora de realizar una tarea.

En este tipo de ejercicios pedimos que ordene secuencias de números de mayor a menor o viceversa, etc.

 

Operaciones aritméticas

Realizar ejercicios con operaciones aritméticas potencia en la persona su capacidad de concentración, esfuerzo, aprendizaje, atención al detalle.

 

Conclusión

Las funciones cognitivas son procesos mentales que nos permiten desarrollar las diferentes tareas que se nos presentan cada día.

La memoria, atención, lenguaje, cálculo, gnosias, praxias, orientación forman parte de estos procesos mentales y es por tanto, imprescindible entrenarlas cada día. De hecho, sin ser conscientes de ello, las entrenamos cada día.

La dificultad viene cuando se presenta algún tipo de alteración.  Por este motivo, considero importante que no descuidemos su entrenamiento, independientemente de la edad que tengamos cada uno. El trabajar en ellas, estaremos creando reserva cognitiva y permitiendo por tanto que nuestro cerebro tenga, de una u otra manera, la posibilidad de dar una respuesta adecuada cuando se presente una alteración.

Como has podido leer en el artículo, hay una gran cantidad de actividades que se pueden realizar, y no siempre requieren un gran esfuerzo mental, aunque si es necesario que esté adaptado a las necesidades y capacidades cognitivas de la persona.

Por ello, es fundamental, antes de diseñar el programa de actividades, conocer su estado mental.

Se utilizan por tanto una serie de evaluaciones iniciales que nos permitan tener un acercamiento a su estilo de vida, la forma como se desenvuelve en las actividades de su vida cotidiana, sus hobbies, su historia personal, profesional, familiar y social.

Toda esta información permitirá adaptar el programa hacia actividades, tareas y ejercicios que sean de interés a la persona, llevando a que tenga una participación activa en los mismos.

Cuanto más conozcamos a la persona a la que se dirige el programa de estimulación cognitiva,  mejor planificación del programa

 

¿Qué opinas de la Estimulación Cognitiva? ¿Se te ocurren otras funciones cognitivas que se pueden entrenar?