Deterioro Cognitivo

 

Introducción

En las sociedades desarrolladas estamos observando cómo ha ido incrementando la esperanza de vida. Este hecho conlleva un aumento de las enfermedades degenerativas asociadas a la edad. Dentro de estas enfermedades encontramos el deterioro cognitivo, que además es una de las principales causas de discapacidad. Aunque es bien sabido que el deterioro cognitivo no es producido única y exclusivamente al proceso de envejecimiento cerebral, ya que existen factores de riesgo como las enfermedades cardiovasculares, es la edad su principal factor de riesgo.

Dicho esto y viendo la importancia del deterioro cognitivo en nuestro desarrollo funcional diario, es necesario tomar medidas de forma preventiva para evitar su aparición, o en el caso de que ya esté presente, ralentizar en la medida de lo posible su avance combinando tanto la terapia farmacológica como la no farmacológica.

A continuación entramos en más detalles.

 

Concepto-Definición

Cuando hablamos de Deterioro cognitivo hacemos referencia a la disminución de las funciones cognitivas:

 

  • Atención
  • Memoria
  • Orientación
  • Percepción
  • Gnosias
  • Cálculo
  • Praxias
  • Lenguaje

 

Cuando se produce esta disminución vemos que la velocidad a la hora de procesar la información es menor, la capacidad de recibir, codificar, almacenar y recuperar o evocar la información también está disminuida; esto a su vez, hace que nuestro vocabulario léxico sea inferior.

¿Cuántas veces hemos escuchado las afirmaciones anteriores en personas que están día a día a nuestro alrededor, o incluso nosotros mismos nos hemos visto en estas situaciones de olvidos? Incluso cuando estas afirmaciones son a menudo frecuentes, hemos pensado si puede ser una primera señal de Alzheimer o demencia, ¿verdad? Yo desde luego lo he pensado y he tenido una sensación de preocupación ante este hecho. No obstante, vivir estas situaciones de desorientación, olvidos y falta de atención no es indicio de estar ante un deterioro cognitivo.

Ahora bien, lo que sí debemos hacer o tener presente es saber cuál es la causa o las causas que nos llevan a esos olvidos cotidianos, y que se hacen cada vez más repetitivos en el tiempo. Como veremos a lo largo de este post, existen factores de riesgo que pueden darnos una idea de que esta situación sí puede ser un inicio de deterioro cognitivo. Lo mejor, como muchas veces he comentado, es acudir a profesionales sanitarios que nos escuchen, asesoren y hagan las pruebas neuropsicológicas o neurológicas necesarias si tras esa primera valoración inicial en la consulta del médico de cabecera, lo estima conveniente.

A continuación, con la ayuda del DSM-V vamos a conocer qué criterios diagnósticos se utilizan para diagnosticar un paciente con deterioro cognitivo.

 

Diagnóstico de Deterioro Cognitivo ¿Qué dice el DSM-V?

Antes se saber qué dice el DSM-V me gustaría comentar lo siguiente:

La mejor estrategia de prevención que podemos utilizar ante el deterioro es justamente detectarlo lo más precozmente posible.

En esa búsqueda, nos hemos encontrado con lo que podríamos decir, tres fases cognitivas. Fases sobre las que podemos y debemos actuar para garantizar la mejor calidad de vida, autonomía e independencia de la persona:

 

  • Queja o Deterioro Cognitivo Subjetivo
  • Trastorno Neurológico Menor (Deterioro Cognitivo Leve)
  • Trastorno Neurológico Mayor (Demencias)

 

El DSM-V es el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, cuya última edición publicada en el 2013, es la número 5.

En esta última actualización del manual se han hecho algunas modificaciones en cuánto a criterios diagnósticos y términos para referirse al deterioro cognitivo.

Deterioro Cognitivo Leve

Demencias

Como podemos ver en la imagen,

No obstante, como hablaba al inicio del artículo, existe otro término que no está incluido en este apartado del manual y que hace referencia a deterioro cognitivo subjetivo o queja cognitiva subjetiva.

Hace referencia a aquellos olvidos cotidianos tales como: “¿Dónde he puesto las llaves?”, “¿Qué vine a hacer aquí?, venía a por algo pero no me acuerdo”; “¡Ay!, lo tengo en la punta de la lengua pero no me sale el nombre, ¡qué rabia me da, de verdad!”

Cuando estos olvidos son más habituales de lo normal y empiezan a preocuparnos o preocupan a un acompañante cercano se recomienda acudir a nuestro médico de atención primaria y consultarlo con él/ella. Tras una serie de preguntas que nos hará podrá, o bien determinar la posible causa de esa falta de atención en esa primera consulta y por tanto hacer un seguimiento sin derivar a atención especializada, o podrá, si es necesario, derivarnos al especialista para que nos haga pruebas neurológicas/psicológicas oportunas. Si tras realizar esas pruebas el resultado no indica que haya un daño neurológico, sería recomendable valorar otras vías para saber que está causando ese déficit atencional.

En ocasiones puede estar relacionado a un estado de ansiedad y/o estrés que esté pasando la persona.

Algunas de las características que podemos observar en la persona que manifiesta esa queja cognitiva subjetiva pueden ser:

 

  • Dificultad para concentrarse y adaptarse a los cambios que puede estar pasando.
  • Olvidos cotidianos habituales, tales como citas médicas o de otra índole, conversaciones, olvido de nombres de personas que conoce, etc.
  • No encontrar o perder frecuentemente objetos que usar de forma habitual y son de uso común.
  • Estar repetitivo en ideas, preguntas o conversaciones.

 

Factores de Riesgo o Causas

Algunos de los factores de riesgo asociados a la aparición de deterioro cognitivo son los vemos a continuación en la siguiente imagen. Siendo la principal causa, la edad.

 

Factores de Riesgo

 

  • Factores de riesgo como Alcohol y Estrés pueden actuar como factores protectores ante el deterioro cognitivo si, en el caso del alcohol su consumo es bajo, y en el caso del estrés, si la persona que lo experimenta puede controlarlo.

 

Tratamiento en Deterioro Cognitivo: Terapia no Farmacológica

El tratamiento de intervención en deterioro cognitivo pasa por la terapia farmacológica como la no farmacológica. La combinación de estos dos tipos de terapia brindan un abordaje integral al paciente; le proporcionan una mejora en su la calidad de vida y la de su entorno.

Pero no siempre la terapia no farmacológica fue reconocida como lo está en la actualidad. En sus inicios, aunque se realizaban estudios experimentales usando técnicas y estrategias que mejoraran el desempeño funcional de la persona con deterioro cognitivo, dichos estudios presentaban una gran cantidad de sesgos que dificultaban comprobar su validez y credibilidad.

Desde un punto de vista científico, las terapias no farmacológicas (TNF), empiezan a valorarse como válidas y eficaces, con la aparición de la Teoría de la Neuroplasticidad, en los años noventa. De esta teoría hablaremos en otro artículo porque es una teoría apasionante que merece la pena dedicarle un post entero.

Volviendo a las terapias no farmacológicas, como hemos comentado anteriormente, en la actualidad hay estudios con base científica que avalan su intervención como medio terapéutico en la detención o ralentización del deterioro cognitivo y funcional. Se ha podido comprobar que consiguen un beneficio importante en el desempeño de las actividades diarias de la persona.

De acuerdo a lo que nos comentan los autores Ramos Cordero P. y Yubero Raquel (2016), entre los objetivos de la TNF se encuentran:

 

  • Estimular, mantener o mejorar la capacidad mental y el rendimiento cognitivo. (área de la cognición-conducta)
  • Mantener o fortalecer la integración con el entorno y las relaciones sociales, mejorando su autoestima (área afectivorrelacional)
  • Evitar o minimizar el estrés y las reacciones psicológicas anómalas (área afectiva)
  • Mejorar o mantener el rendimiento funcional y la autonomía personal para las AVD (área de autonomía funcional)
  • Mejorar la calidad de vida de la persona enferma, de sus familiares y sus cuidadores (área de seguridad)

 

Dentro de la terapia no farmacológica encontramos las siguientes técnicas y estrategias que ayudan a conseguir dichos objetivos, y donde la terapia ocupacional juega un papel importante.

 

Conclusiones

En los últimos 30 años se ha constatado que no todos los pacientes con deterioro cognitivo leve evolucionan hacia una demencia.

En la actualidad no podemos predecir con exactitud cómo se va a ir desarrollando la evolución ni los cambios que van a sufrir las personas que inician con un cuadro de deterioro cognitivo pero si sabemos que a medida que vaya progresando generará un problema en el paciente y las personas que conviven con él, bien sean familiares, cuidadores no profesionales o profesionales, amigos, etc. Esta situación deterioro provocará una disminución en la calidad de vida del paciente y su entorno familiar.

Dicho esto, es necesario plantear un enfoque integral donde el conocimiento, la prevención, la detección precoz y la intervención una vez detectado sea pilares básicos que ayuden a mantener y preservar el mayor tiempo posible la autonomía personal junto con calidad de vida en el paciente y su familia.

La terapia no farmacológica va tomando cada más importancia en el tratamiento del deterioro cognitivo ya que en la actualidad, gracias a diferentes estudios experimentales se ha comprobado su validez y eficacia como resultado en una mejora notable en la autonomía del paciente tras su implementación. La mejora tanto los síntomas psicológicos como conductuales lleva a una ralentización y/o estabilización de la pérdida de función cognitiva.

 

Referencias Bibliográficas

-Amor Andrés, Mª S. y Martín Correa E. (s.f.) Deterioro Cognitivo Leve. En Tratado de Geriatría para residentes (p.p. 169-172) Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. Madrid: Coordinación editorial: Internacional Marketing & Communication S.A.

-Garcia-Ptacek S., Eriksdotter M., Jelic V., Porta-Etessan J., Kareholt I. y Manzano Palomo S. Quejas cognitivas subjetivas: hacia una identificación precoz de la enfermedad de Alzheimer. Neurología.2016;31(8):562-571.

-Matilla-Mora R., Martínez R.M. y Fernández Huete J. Eficacia de la terapia ocupacional y otras terapias no farmacológicas en el deterioro cognitivo y la enfermedad de Alzheimer. Revista Española de Geriatría y Gerontología, 2016;51 (6): 349-356.

-Nelson A.P. y Gilbert S (2008) Las causas de los problemas de memoria. En Memoria. Todo lo que necesita saber para no olvidarse de las cosas. (p.p. 85-128)Barcelona: Editorial Paidós.

-Ramos Cordero P. y Yubero Raquel. Tratamiento no farmacológico del deterioro cognitivo. Revista Española de Geriatría y Gerontología, 2015;51 (Supl. 1): 12-21

 

Brigitte Manrique Báez

brigitte manrique

Soy terapeuta ocupacional, especializada en estimulación cognitiva, ilusionada y apasionada de mi profesión, y , de la red 2.0. Mi ilusión por seguir aprendiendo y enseñar lo que sé, me ha hecho enfocar una de mis facetas en este proyecto. ¡Mi terapia sin fronteras, es mi mejor terapia!