Terapia ocupacional en personas mayores de 65 años

 

La Terapia Ocupacional es una disciplina que pertenece a la rama de la salud.

Uno de los grandes objetivos está en favorecer que las personas puedan valerse por sí mismas en sus tareas cotidianas, por el máximo tiempo posible, y por tanto, mejoren su calidad de vida.

Antes de hacer una intervención, es necesario conocer cuál es la situación real de la persona o paciente, no sólo a nivel físico, sino también a nivel psicológico y social. Conocer esta situación, nos permite posteriormente, tomar mejores decisiones en el tratamiento.

 

Terapia Ocupacional en personas mayores de 65 años.

A medida que vamos cumpliendo años, nuestro cuerpo va sufriendo una serie de cambios, ya no solo a nivel físico, sino también, social, psicológico, cognitivo y conductual.

Partiendo de este punto, podemos decir que el papel que va a desarrollar la Terapia Ocupacional va a depender del estado de salud en el que se encuentra el/la paciente, así como de sus necesidades, intereses y motivaciones.

Recuerda que cada persona es única y por tanto el tratamiento debe ser personalizado.

 

Terapia ocupacional en mayores de 65 años

 

Objetivos generales que busca la Terapia Ocupacional en mayores de 65 años

  • Favorecer un envejecimiento activo y saludable.
  • Promover la independencia y autonomía personal en todas las actividades de la vida.
  • Adaptar la vivienda de la persona mayor para que sea un lugar más seguro.
  • Asesorar a familiares y/o cuidadores para mejorar la vida de la persona mayor y la suya propia.
  • Enseñar y entrenar en la utilización de ayudas técnicas y productos de apoyo.
    • Ejemplo: cómo usar el bastón para que sea lo más seguro posible y reducir así el riesgo de caídas.

 

Casos prácticos: 2 desde el punto de vista de rehabilitación y 1 desde el de la prevención.

Para que veamos un poco más claro cómo trabaja la Terapia Ocupacional, voy a exponer, de forma muy resumida, tres situaciones que nos ayudarán a comprender esta disciplina sanitaria. Dos casos serán desde la rehabilitación y uno desde el área de prevención.

 

Área de Rehabilitación

Primer caso

Pensemos en una persona mayor de 65 años que tiene diagnosticado artrosis de manos.

Mayoritariamente son mujeres.

¿Qué ocurre en la artrosis? Hay un deterioro de la articulación, el cual va aumentando. Su principal síntoma es el dolor.

En este caso, uno de los objetivos que plantea la Terapia Ocupacional, es el de reducir ese dolor.

¿Cómo? Enseñando y entrenando sobre pautas de economía y protección articular.

Ejemplo: Se recomienda evitar el mantenimiento de posturas estáticas que favorezcan la fatiga o sobrecarguen las articulaciones y se entrena a la/el paciente cómo hacerlo.

 

Segundo caso.

Pensemos en otra situación: una persona o paciente mayor de 65 años con la Enfermedad de Parkinson. En esta ocasión hablamos de una persona que tiene una enfermedad en la que las neuronas de un área específica del cerebro, responsables del movimiento, se ven perjudicadas.

La movilidad de la persona se verá afectada a la hora de realizar sus tareas cotidianas: alimentación, movilidad en la cama, desplazamiento, vestido, ropa y calzado…entre otros.

En este caso, cuando vayamos a trabajar el momento en el que el/la paciente va a comer, uno de los objetivos desde la Terapia Ocupacional, será la de facilitar las herramientas para que coma de forma autónoma.

¿Cómo lo vamos a conseguir? Teniendo en cuenta que el temblor va a dificultar que se lleve los alimentos a la boca, se puede recomendar y entrenar la utilización de productos de apoyo para facilitar esa acción. Es decir, le recomendaremos el uso de cubiertos que tengan una empuñadura más pesada o más grande porque puede ayudar a disminuir el temblor, así como el uso vasos con dos asas laterales.

 

Área de prevención y la promoción para la salud y el bienestar.

Tercer caso.

En este caso, expongo el trabajo de estimulación cognitiva que desarrollo desde el punto preventivo.

Al contrario de lo que piensan muchas personas, no es necesario que la persona mayor de 65 años tenga deterioro cognitivo para empezar a realizar este tipo de terapia. De hecho, hay estudios que evidencian la importancia de empezar a entrenar funciones como la memoria, la atención, el lenguaje, cálculo, etc., lo más pronto posible.

Las diferentes sesiones se realizan con el objetivo terapéutico de mejorar y mantener por más tiempo todas las funciones cognitivas, antes mencionadas. Queremos que, en la medida de nuestras posibilidades, se retrase la aparición del deterioro.

¿Cómo? Con actividades que estén relacionadas con la persona y su entorno, es decir, actividades cotidianas para personas cotidianas, como aquel que dice.

Intentaremos saber siempre cuáles son las motivaciones, necesidades e intereses de la persona. De este modo, se diseñan las actividades lo más cercanas posibles a su estilo de vida y que sean útiles en su día a día.

En los casos en que las sesiones son grupales, además, se comparten experiencias y anécdotas entre todos.

 

Lo expuesto en este artículo, es una mínima parte de todo lo que podemos hacer cuando trabajamos con mayores de 65 años.

La planificación del tratamiento va sujeto a los objetivos que se planteen una vez hecha la evaluación inicial de la persona o el/la paciente.

 

Ahora que has leído este artículo, ¿qué opinas? ¿entiendes ahora un poco más a lo que nos dedicamos los terapeutas ocupacionales cuando trabajamos con personas mayores de 65 años?