La soledad no elegida, especialmente, o la elegida pero que en determinadas circunstancias se convierten en situaciones complicadas, es un estado que puede tener consecuencias graves en la salud de las personas mayores.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) recogidos en el año 2020 y publicados en abril del 2021, existen 4.889.900 hogares unipersonales en España. 

De estos hogares, hay 2.131.400 compuestos por una persona sola de 65 o más años, que representan el 43,59% de hogares unipersonales. 

Estas son cifras importantes a reseñar, ya que, casi la mitad de estos hogares donde únicamente vive una persona son ocupados por personas mayores.

 

Hogares según su composición

Imagen obtenida del Instituto Nacional de Estadística

 

La soledad en las personas mayores

La soledad es una situación, que si no es elegida, puede generar problemas y trastornos en cuanto a la salud de la persona.

En estos casi dos últimos años, hemos vivido una situación complicada con la pandemia ocasionada por la covid-19. 

Ha aumentado de forma rápida el sentimiento negativo de la soledad, ya que tanto el confinamiento obligado como las múltiples precauciones ante este virus, han provocado un mayor aislamiento en las personas mayores

Otra situación a reseñar y que influye de una forma no positiva a la soledad, es el problema que se está observando cada vez más en nuestra sociedad: el edadismo

El edadismo es aquella discriminación que se da en las personas únicamente por un tema de la edad. Provoca discriminación en muchas situaciones del día a día y marca, en este caso, la dejadez hacia las personas mayores por parte de muchos servicios, incluidos algunos públicos.

Por ello, en muchas Comunidades Autónomas y desde diferentes Asociaciones y Fundaciones trabajan para conseguir que las personas mayores tengan un envejecimiento activo y buena calidad de vida.

 

Persona mayor pensativa

 

Muchos estudios indican que las personas que viven solas sufren con mayor frecuencia situaciones de ansiedad, depresión, problemas cardíacos o de hipertensión. Incluso, influye en la posibilidad de sufrir a lo largo del tiempo algún tipo de deterioro cognitivo

Además, todos estos problemas de salud, pueden perjudicar el sistema inmune de la persona. Puede provocar la reducción de las defensas y con ello traer otras patologías que deteriorarían la calidad de vida de todas ellas. 

 

Cómo combatir la soledad en las personas mayores

Hay distintas formas de combatir la soledad en las personas mayores, entre ellas servicios que se pueden contratar o solicitar a través de Organismos Públicos o a través de empresas privadas que ofrecen tales prestaciones.

 

Teleasistencia 

Teleasistencia es un servicio dirigido a personas mayores, a personas con diversidad funcional o incluso a personas maltratadas. Suelen vivir solas o, en algunos casos, acompañadas pero en situaciones delicadas. Esta prestación les permite pedir ayuda en caso de alguna emergencia desde el propio domicilio.

A través del “botón rojo” del dispositivo que instalan en casa, la persona que tiene el servicio puede comunicarse con la central donde los teleoperadores te ayudarán cuando tengas una emergencia o necesidad. Además, si es necesario, también acudirán “oficiales” a tu domicilio para ayudarte o acompañarte, según lo ocurrido.

No es un servicio que únicamente atienda emergencias, sino que también ofrece un servicio de “acompañamiento telefónico”. Cada semana se llama al usuario para conocer su estado de salud, felicitarle en su cumpleaños o recordarle la medicación, entre otras cosas. 

Además, hay otros dispositivos como el detector de caídas, detector de gas o de humo. El primero está destinado a aquellas personas que son muy propensas a las caídas y pasa tiempo sola, especialmente. Los dos aparatos siguientes ayudan ante un escape de gas o un posible incendio, sobre todo a las personas que tienen algún problema de memoria y pueden olvidarse de cerrar el gas o de la comida en el fuego.  

Hay algunas empresas que poseen también GPS. Ayuda a los familiares y a las propias personas del servicio a saber donde se encuentra. Esto es muy útil cuando tienes un familiar con algún tipo de deterioro cognitivo. 

Este servicio de Teleasistencia puedes solicitarlo tanto a nivel público como a nivel privado. Los Ayuntamientos suelen tener estos servicios para las personas que viven en sus municipios pero también hay empresas privadas que ofrecen esta asistencia. 

 

Ayuda a domicilio

Ayuda a domicilio es un servicio el cual tiene varias prestaciones como son:

  • Aseo de la persona solicitante del servicio.
  • Limpieza en domicilio.
  • Acompañamiento (compra, médico, paseos).

De igual manera, puede ser público o privado, solicitándolo a través de los Servicios Sociales de los Ayuntamientos o bien contratando la asistencia directamente a la empresa privada que lo ofrece. 

Cuidadora ayudando a persona mayor

 

Voluntariado

El voluntariado es un servicio que considero imprescindible en la sociedad en la que vivimos. 

Cada vez somos una población más envejecida e individualista donde es necesario que haya personas que empaticen con otras y quieran dedicar parte de su tiempo a la semana para ayudarles.

Ir a comprar, al médico o al cine, conversar, jugar a juegos de mesa, compartir preocupaciones o inquietudes, son diversas actividades que comparten la persona voluntaria con la que lo necesita. 

Este acompañamiento va a favorecer las relaciones sociales de la persona que vive en casa sola, ayudando así a aumentar la autoestima, el optimismo y en definitiva su calidad de vida.

A parte de servicios concretos como he explicado anteriormente, en los Ayuntamientos tanto a nivel autonómico como municipal ofrecen información y recursos para hacer frente a las situaciones de soledad no deseada en las personas mayores. 

No lo pienses y si te sientes en una situación de soledad, acude a ellos.

 

Conclusión

El aumento de la esperanza de vida y la baja natalidad que llevamos experimentando durante los últimos años, indica que la soledad no deseada seguirá creciendo.

Debemos contribuir todos, desde los gobiernos, profesionales, asociaciones hasta cada uno de nosotros como personas, a hacer frente a aquellas situaciones en el que las personas se encuentren excluidas socialmente y “fuera de la sociedad” de una forma no deseada. 

Aquellas personas con mayor vida social activa, con relaciones sociales, tendrán un mayor bienestar físico y emocional, lo que les llevará a tener mejor calidad de vida y un envejecimiento activo. 

Esto es una lucha de todos.