¿Qué es el dolor crónico?

El dolor crónico es un tipo de dolor que persiste durante mucho tiempo. Puede ser constante o intermitente, tener una intensidad del dolor distinta en cada persona y puede durar meses o años. 

El dolor crónico interfiere significativamente en la calidad de vida de una persona y provoca problemas físicos y psicológicos.

Puede estar causado por muchas afecciones diferentes como lesiones, algunas enfermedades como el cáncer u otros problemas de salud, pudiendo dificultar las actividades cotidianas diarias.

Cada persona es diferente, por lo que el tratamiento del alivio del dolor debe serlo también, ya que el origen es distinto en cada individuo.

Posibles causas del dolor crónico en personas mayores de 65 años

Algunas causas posibles del dolor crónico en las personas mayores pueden ser:

  • Artrosis. Es una enfermedad articular degenerativa que puede afectar diferentes articulaciones del cuerpo. El daño se produce debido al desgaste del Cartílago Hialino Articular, originando deformaciones en su intento por regenerarse. Esto provoca períodos de prevalencia del dolor, insomnio e incapacidad en la realización de actividades diarias.
  • Artritis reumatoide. Causa dolor y rigidez en las articulaciones provocando las mismas consecuencias negativas que la artrosis. 
  • La osteoporosis es una enfermedad muy común en las personas mayores de 50 años y especialmente en las mujeres mayores. Los huesos se van haciendo más débiles porque se vuelven más porosos, por lo que cualquier golpe o caída puede suponer su rotura. 
  • Fibromialgia. Esta enfermedad puede causar dolor generalizado, falta de concentración, fatiga, además de problemas emocionales y depresivos debido a la situación de incapacitación que genera.
  • Lesiones nerviosas, la inflamación y la compresión de la columna vertebral.
  • Cáncer.
  • El propio envejecimiento que provoca el deterioro biológico y físico del cuerpo humano dando lugar al dolor.
  • Cefaleas crónicas. Las migrañas provocan dolores fuertes de cabeza que impiden a la persona realizar con normalidad sus actividades y más si son persistentes y se producen de forma continua.
  • Factores psicológicos. Los problemas a nivel emocional son somatizados por el cuerpo. El pensamiento y la actitud influye en la intensidad y en el manejo del dolor, siendo mejor cuando tenemos una predisposición positiva ante la vida y lo que nos pasa.

El dolor puede ser un problema debilitante para muchas personas mayores que afecta a su estado de su salud, independencia y autonomía.

mujer con dolor crónico en la rodilla

Consecuencias psicológicas y sociales en los mayores

Tener dolor es una situación limitante en las actividades diarias de la persona que lo sufre. No solamente hay consecuencias físicas claras sino también psicológicas y sociales, afectando íntegramente a la persona.

El dolor es una condición compleja y a menudo debilitante que afecta a millones de adultos mayores. Disminuye la calidad de vida y también puede provocar ansiedad, depresión y otros problemas de salud mental. Esto puede crear un círculo vicioso difícil de romper. 

Los adultos mayores que sufren dolor crónico pueden tener dificultades para realizar sus actividades cotidianas, o incluso para levantarse de la cama por la mañana. Pueden retraerse y aislarse de la familia y los amigos. La pérdida de interacción social puede agravar los efectos psicológicos negativos del dolor crónico y crear síntomas de depresión

El mecanismo exacto de cómo el dolor crónico conduce al deterioro cognitivo no se conoce del todo, pero se cree que se debe a una combinación de factores, como cambios en el sistema nervioso, inflamación y cambios en los neurotransmisores.

Tratamientos que ayudan a aliviar el dolor crónico

La salud de cada paciente se debe trabajar desde un punto individual e integral. No todos los dolores son iguales ni tampoco son producidos por las mismas causas como he dicho anteriormente.

Aunque puede ser difícil la evaluación del dolor, hay tratamientos para el dolor disponibles que pueden ayudar a aliviarlo y mejorar la calidad de vida. Es importante entender y manejar esta condición de manera efectiva.

Existen varias opciones de intervención que requiere un enfoque multidisciplinar para el dolor crónico

Posibles tratamientos

Ante la prioridad de que cualquier problema de salud debe ser diagnosticado y tratado por el especialista sanitario correspondiente, a continuación pueden tenerse en cuenta algunos tratamientos:

  • Fármacos. Este tipo de tratamiento siempre tiene que estar supervisado por un médico. La automedicación no debe darse, ya que no conocemos qué medicamentos son específicos para el dolor que tenemos ni sus consecuencias. Algunos tratamientos analgésicos pueden ser antiinflamatorios, calmantes, opioides o incluso antidepresivos y anticonvulsivos.
  • La fisioterapia es un tratamiento eficaz para el dolor persistente en pacientes mayores de 65 años. La fisioterapia puede ayudar a: reducir el dolor, mejorar la amplitud de movimiento, aumentar la fuerza y la resistencia, mejorar el equilibrio y la coordinación o prevenir nuevas lesiones. 
  • Terapia ocupacional. Los terapeutas ocupacionales realizan una valoración al paciente con el objetivo de recoger datos y conocer el grado de movilidad, la presencia de dolor y/o inflamación, así como la capacidad funcional del paciente en la realización de diferentes actividades. Una vez recogida y analizada la información, el terapeuta ocupacional diseña un plan de tratamiento acorde al paciente.
  • Estilo de vida. La forma en la que vivimos influye de una forma muy importante en cómo nos sentimos física y mentalmente. El sedentarismo, una alimentación no equilibrada o las pocas relaciones sociales, pueden incidir en la presencia de dolor e incluso provocarlo. Está demostrado, y así lo hemos visto en el anterior apartado, que las personas más activas o sociales son las que tienen mejor calidad de vida e independencia.
  • Terapia cognitivo-conductual (TCC). Existen tratamientos que pueden ayudar a aliviar la carga psicológica del dolor crónico. Esta terapia ha demostrado ser un tratamiento eficaz para reducir la intensidad del dolor en el paciente y mejorar el estado de ánimo y el funcionamiento.

Conclusión

El dolor crónico es una de las principales causas de discapacidad entre los adultos mayores, y puede ser causado por una variedad de enfermedades, siendo agravado por el estilo de vida como la mala alimentación o el sedentarismo.

A medida que envejecemos normalizamos el dolor por naturaleza. Un alto número de personas mayores de 65 años sufren algún tipo de dolor a diario de carácter muscular o esquelético, siendo en muchos casos una auténtica angustia para las personas afectadas.

Este problema de salud debemos tratarlo de una forma integral, valorando tanto el deterioro funcional como el psicológico y social, marcando cuál es la causa y cómo podemos ofrecer desde la visión sanitaria una mejor calidad de vida.